EL MODELO JONAS
EL MODELO JONAS Ian Watson
Título original: The Jonah Kit
Año de publicación: 1975
Editorial: Ultramar
Colección: Ciencia-Ficción nº 176
Traducción: Cristina Macía
Edición: Junio de 1990
Páginas: 207
ISBN:
Precio: 1,77 EUR

De Ian Watson leí hace ya quince años EMPOTRADOS, y hace diez EMBAJADA ALIENIGENA, y de no ser por lo barato de este volumen (comprado de saldo en una feria de libro viejo) no hubiera leído EL MODELO JONAS. Y francamente, tampoco me hubiera perdido nada importante.

De EMPOTRADOS tengo muy mal recuerdo, es sólo una sensación, de confusión y lectura dificultosa, torpe, pero de eso hace tantos años que más que opiniones son sensaciones. Lo de EMBAJADA ALIENIGENA es peor todavía, es una de esas lecturas que se olvidan completamente, y sólo gracias a una base de datos correctamente actualizada he tenido noticia de que debe encontrarse en algún estante de mi biblioteca.

Con un bagaje tan poco alentador de recuerdos y sensaciones se hace difícil que alguien pueda volver a tropezar de nuevo con la misma piedra, pero como a veces también peco de comprador compulsivo y de cuando en cuando doy nuevas oportunidades a los autores que no he acabado odiando, me hice con este pequeño volumen por algo menos de trescientas pesetas.

Gracias a ello ahora se porque las novelas de Ian Watson han calado tan poco en mi memoria y porque nunca más volveré a leer nada más de él.

La cuestión está en que Watson tiene grandes ideas, los extraños lenguajes de EMPOTRADOS y la especulación sobre el control mental de las ballenas en EL MODELO JONAS tienen su interés y cuando el autor consigue hacerse entender dan como resultado una fascinante lectura. Pero sólo cuando Watson consigue hacerse entender y no marea al lector con aburridas digresiones, escenas puramente pop e historias laterales que maldito el beneficio que le hacen a la narración principal.

En EL MODELO JONAS se relata como los soviéticos, tras un cierto número de experimentos y algo de contrabando informático, consiguen hacerse con el control de la mente de un cachalote. En la otra punta del mundo, en México, un astrofísico con un ego tan grande como el universo que estudia, hace un par de descubrimientos que Watson se empeña en mezclar forzadamente con Dios y la mística, en esto, uno de los ayudantes del astrofísico, también es una eminencia en el lenguaje de las ballenas, un niño ruso, resultado de los experimentos antes mentados, se escapa a Japón para poner en aviso a los americanos de las investigaciones de los rusos, pero los japoneses, más interesados en el shushi que en lo que soviéticos y americanos piensen mutuamente de si, quieren devolver al niño antes de que éste de las noticias, convenientemente codificadas, a los yankis. Por si eso fuera poco, la mujer del astrofísico se lía con todo quisque, una oceanógrafa rubia y regordeta levanta pasiones allá donde va, un periodista italiano se atreve a contradecir al mismísimo astrofísico, los ángeles de la muerte encabezan una revolución, se asalta Monte Palomar...

Esto es EL MODELO JONAS, pura confusión, recortando el episodio del italiano, la mujer del astrofísico, los ángeles de la muerte y la rubia regordeta (por no hablar de la bióloga rusa) y alguna que otra cosilla más, el libro se hubiera quedado en la mitad, que a su vez habría adelgazado enormemente quitando las clases magistrales de astrofísica, teología y oceanografía.

Dije antes que ya soy consciente de porque las novelas de Ian Watson han pesado tan poco en mi memoria, y es que son farragosas, enrevesadas, aburridas y engordadas más allá de lo razonable. Como consuelo, y al menos así ocurre con EL MODELO JONAS, son cortas.

© Francisco José Súñer Iglesias, (583 palabras) Créditos