EXTREMAUNCIÓN
EXTREMAUNCIÓN José María Boto Bravo
Título original: ---
Año de publicación: 2005
Editorial: Forminge
Colección: Ciencia-ficcion.com nº 1
Traducción: ---
Edición: 2005
Páginas: 230
ISBN:
Precio: 15 EUR

Teniendo en cuenta la admiración que despierta Jack Vance resulta extraño que su obra y forma de escribir haya producido tan pocos imitadores y aún menos homenajes. Mientras que formas más que cuestionables de entender la ciencia-ficción, como es el ciberpunk, han inducido miriadas de obras y obritas de dudoso buen gusto y cuestionable calidad, este maestro de la aventura apenas ha encontrado discípulos entre sus seguidores.

Probablemente sea que seguir los pasos de Vance es ciertamente difícil. Su prosa, que nunca se ha caracterizado por una gran complejidad ni un uso más allá de lo indispensable de las figuras literarias, ha sido capaz de sostener mundos fascinantes y narrar aventuras de tal calibre que, incluso en sus obra más reciente, y lamentablemente menos inspirada, es capaz de anonadar al lector.

Esto ocurre porque Vance tiene mucho que contar, y esto, apoyado en unos rudimientos literarios razonables, es suficiente. Por eso Vance es tan difícil de imitar; si hay muy poco o nada que contar, esos rudimentos razonables no bastan para sostener ninguna obra, y resulta más sencillo ocultar el vacío tras quintales de palabras tan bonitas como huecas, por no hablar de personajes de una gran profundidad existencial, pero completamente huecos, escenarios detalladamente descritos, pero tan superfluos como extensos y situaciones que dejan confundido al lector por su inutilidad narrativa.

Pues bien, con EXTREMAUNCIÓN me he encontrado, al fin, con un homenaje más que trabajado hacia la figura de Vance. Aún sin alcanzar su grado de síntesis y yendo unos pasos más allá en el barroquismo, esta obra tiene todos los elementos de la épica de Vance; paisajes exóticos, costumbres extrañas, personajes que son pura determinación y aventura, aventura y aventura.

Excepto en el arranque, apenas hay descanso para el padre Di Stefano, héroe arquetípico donde los haya; miembro de una muy renovada Iglesia Católica, su trabajo es, resumidamente, el de agente secreto. Pero este agente secreto se ve envuelto en una conspiración que amenaza directamente los cimientos de la Iglesia y, para resolver el problema, es requerido por una facción de los conspiradores que le enviará a un lejano planeta donde, además de encontrarse con un panorama estremecedor, descubrirá que además de la conspiración hay intrigas, mentiras, y traiciones por doquier, en las que él mismo, independientemente de su cualificación, es una pieza más de un juego el que no querría haberse embarcado.

Todos estos componentes llevados con buen ritmo por José María Boto, consiguen hacer de una novela como EXTREMAUNCIÓN una absorbente lectura en la que apenas se pueden encontrar peros. Los tiene, desde luego, como la propia figura del padre Di Stefano que, sin ser el típico protagonista sin más protagonismo que el meramente nominal, tampoco tiene excesivo control sobre sus aventuras, cuestión esta que entra en contradicción con su marcado carácter dominante. Por otro lado, y tomando como referencia al propio Vance, José María Boto tiende al barroquismo literario, sin que ello suponga mayor molestia una vez inmersos en la novela.

© Francisco José Súñer Iglesias, (497 palabras) Créditos