IMAGO
IMAGO Octavia Butler
Título original: Xenogenesis III: Imago
Año de publicación: 1989
Editorial: Ultramar
Colección: Ciencia-Ficción nº 98
Traducción: Luis Vigil
Edición: Marzo de 1990
Páginas: 303
ISBN:
Precio: 2,40 EUR

IMAGO es una agradable novela de aventuras, alejada por concepción e intenciones de los más violentos ejemplos que ha dado el género, resultando un relajado ejercicio sobre el descubrimiento del mundo adulto y de la vida misma.

En contra tiene que es el tercer volumen de una trilogía, en la que se supone, deduciéndolo de lo que he leído en la contraportada, que los libros anteriores introducen al lector en el mundo y cultura de los oankali y los ooloi alienígenas llegados a la Tierra tras la catástrofe nuclear, y los construidos, humanos gestados por los alienígenas.

Los orígenes de los construidos no quedan del todo claros en el libro, son medio humanos medio alienígenas, gestados por hembras humanas, de padre humano pero con genes ooloi y oankali. Tampoco es una cuestión que realmente importe mucho, pero es una de las razones de mi odio por el moderno concepto de trilogía; el de libro publicado en tres veces. Es una falacia ampliamente extendida y aceptada que una trilogía debe desarrollar la misma línea argumental en tres libros. Tal despropósito es sólo producto de la política editorial; hay que vender como sea, y los seriales son la mejor forma de hacerlo. Y estas modernas trilogías no son más que burdos seriales.

Por fortuna, IMAGO escapa al concepto de serial y se puede leer cómodamente como novela independiente. Excepto algunos pequeños detalles, que la autora se encarga amablemente de aclarar según avanza la narración, no hay nada que deje al lector sumido en la duda ni frustrado ante situaciones difícilmente comprensibles sin haber leído la primera parte de la historia. Todo un alivio.

En lo que respecta al argumento, IMAGO relata el despertar a la edad adulta de uno adolescente construido (nada que ver con los quinceañeros al uso) y los lógicos conflictos que su condición de medio humano medio alienígena provocan en su entorno. Naturalmente, estos conflictos se desarrollan en forma de aventura (en su variante de Búsqueda del Individuo Clave) pero como ya dije al principio, de una forma para nada violenta, y si muy reflexiva y empapada de un espíritu conservacionista y vegetariano.

Sin embargo, el libro está lleno de débiles trampas éticas y argumentales que saltan por si mismas. Para variar, los humanos son presentados como bestias primitivas, taradas genéticamente con la lacra de su segura autodestrucción, se haga lo que se haga con ellos. Los oankali y su variante ooloi (aunque en ocasiones da la impresión de que los oankali son otra raza asimilada por los ooloi) son, por supuesto, seres éticamente muy evolucionados, incapaces de matar a una mosca y desde luego muy alejados de los instintos primarios que mueven a los humanos.

Sinceramente, no creo que la autora tuviera la intención de construir así a sus personajes porque, tras esta primera impresión que he descrito, resultan ser justamente todo lo contrario. Creo que los ooloi son los alienígenas mas primarios y engañosos con los que me he encontrado jamás. Si le parece un absurdo que un humano pueda acoplarse con un alienígena para nada atractivo no se preocupe, el alienígena sintetiza la suficiente cantidad de feromonas para que el humano (o ser pensante de turno, que es de lo que se trata) caiga rendido a sus pies. ¿Quiere algo más? Pues el ooloi es capaz de escrutar la estructura más íntima del ADN humano (y ya digo que no humano) y manipularlo a su antojo para unir destinos de forma químicamente definitiva.

Por lo pronto, el tan cacareado Libre Albedrío es un concepto que los ooloi desprecian e ignoran. No se ajusta a sus intereses reproductivos y tanto da lo que piensen sus huéspedes, los parasitan y todos tan contentos. Pero la cosa no acaba ahí. Los aparentemente evolucionados ooloi pierden el control en cuanto sus actividades reproductoras se ven coartadas y dan espectáculos lamentables en todos los sentidos.

Los humanos, por su parte, ponen sobre el mantel argumental toda una serie de valores morales y éticos que los ooloi ni siquiera saben que existen; tenacidad, firmeza en las convicciones, serenidad ante la adversidad... y un inútil ejercicio de fe en un futuro imposible del que, paradójicamente, sólo la irracionalidad ooloi podrá salvarles.

IMAGO es un libro agradable de leer, pero en el que hay que sortear continuamente una buena cantidad de falacias éticas. Afortunadamente, no se si por voluntad de la autora o por su burda construcción, es una tarea francamente sencilla.

© Francisco José Súñer Iglesias, (738 palabras) Créditos