LA CONQUISTA DE UN IMPERIO
LA CONQUISTA DE UN IMPERIO George H. White
Título original: ---
Año de publicación: 1953
Editorial: Silente, Ciencia-Ficción
Colección: La Saga de los Aznar nº3
Traducción: ---
Edición: 3 de julio de 2000
Páginas: 206
ISBN:
Precio: 12 EUR

La última publicación de Silente sobre GHW, contiene LA CONQUISTA DE UN IMPERIO y EL REINO DE LAS TINIEBLAS, y quiero tratar dos temas:

1.- Su calidad de impresión, en la que lamento tener que confesar que hay bastantes fallos, a base de líneas partidas, inicios de diálogo sin el correspondiente guión, el guión que une los dos nombres de Tinné-Anoyá es muy largo, hay páginas en que el texto no está bien centrado respecto a los márgenes, etc. No lo digo en plan destructivo, ya que supongo que las prisas para que estuviese listo para la Hispacón son las responsables de estos problemas. Lo que sí me ofrezco es a colaborar en próximas ocasiones, a pesar de los problemas de distancia existentes.

2.- El otro tema se refiere al contenido de las dos novelas, en especial al de la primera. Aun admitiendo que Enguídanos da únicamente como buena y oficial esta segunda versión, debo manifestar que la encontré muy inferior a la primera, en lo que al estilo y a su frescura y naturalidad se refiere. Está claro que esta segunda versión es mucho más verosímil y lógica que la original, pero ha perdido vivacidad. Así por ejemplo, era evidentemente muy absurdo que los tripulantes del Rayo, nada más llegar al nuevo planeta, abriesen las compuertas y saliesen todos en tropel a respirar el aire puro, sin analizar su contenido. Pero era mucho más emocionante... Asímismo, la escena de como Woona ve a las máquinas de los terrestres atacando la selva y abriéndose camino a través suyo, era para mí una de las más poéticas de la obra. Cito a modo de ejemplo:

...Woona vió a las gruas tender las planchas y, en seguida, una horrible bestia -una sierra móvil-avanzó trepidando y saltó a tierra. Detrás desembarcaron las grúas, esqueléticos brazos articulados, deslizándose sobre sus cremalleras de acero. Estas bestias dieron media vuelta, se colocaron a un lado y sacaron por el aire las excavadoras, terraplenadoras, apisonadoras, tractores y remolques. Estas bestias fabulosas eran asaltadas inmediatamente por los hombres, y en seguida salían disparadas hacia la selva, crujiendo, rechinando y armando un estrépito infernal. Como dominados de una cólera destructora, Woona veía a estos monstruos domados por el hombre arremeter contra la selva. Veía Woona con estupefacción caer derribados a los corpulentos árboles, restallando y haciendo retemblar el suelo. Enseguida se adelantaba uno de aquellos titánicos brazos de acero: las grúas. Estos cíclopes cogían a los formidables troncos y los echaban desdeñosamente a un lado, como cadáveres de gigantes despreciados. Veía Woona avanzar a una extraña máquina -una terraplenadora- que corriendo de un lado a otro ¡zis zas! nivelaba el terreno apartando malezas y tierra. Un achacoso animal pasaba sobre la tierra removida y la dejaba llana como la palma de la mano. Y entretanto, las grúas seguían descargando toda aquella montaña de objetos extraños y los iban cargando en los largos remolques. Unos caballos de horrible fealdad -los tractores- retrocedían para uncirse a estos carros macizos, los ensartaban con un gancho y, de un formidable tirón, salían adelante arrastrando lo que, a cálculos de Woona, hubiera exigido medio centenar de sus más fuertes caballos de tiro.......

Y no continúo más, o voy a terminar copiando todo el capítulo.

También encontré muy distinto el papel de Fidel Aznar, que en LA CONQUISTA... parece no tener ninguna autoridad efectiva, tan sólo ser el hijo de Miguel Ángel, mientras que en EL REINO..., que se ciñe más a la versión original, aparece ya como el jefe de los terrícolas. Otro punto es el final de Miguel Ángel, cuya muerte en las fauces de un dragón de silicio creo es un episodio muy dramático, que ha sido eliminado en la segunda versión.

Y no me extiendo más. posiblemente todos estos comentarios son en gran parte fruto de un sentimiento de morriña, pero me gustaría conocer la opinión de los que hayáis leído ambas versiones. Saludos añorados.

© Carlos Quintana Francia, (656 palabras) (Lista de G. H. White) Créditos

Silente continúa con la reedición de La Saga de los Aznar, que para quien aún no lo sepa, no tiene nada que ver con el advenimiento de José María Aznar a la presidencia de España, sino con la más celebrada serie literaria de la ciencia-ficción española (con el permiso de El Orden Estelar, de Ángel Torres Quesada)

En este tercer volumen, se presentan dos novelas, LA CONQUISTA DE UN IMPERIO y EL REINO DE LAS TINIEBLAS. Al contrario del volumen anterior, lleno de páginas y páginas de emocionantes batallas, héroes estereotipados pero perfectamente construidos y desenlaces de una épica poco común, estas dos novelas resultan flojas y bastante poco interesantes.

Por lo pronto, LA CONQUISTA DE UN IMPERIO, no deja de ser una aburrida enumeración del descubrimiento, desembarco e invasión del planeta Redención por parte de los exiliados del autoplaneta Rayo. Ni siquiera el intento de oponer a los tecnológicamente muy avanzados colonizadores unos guerreros bárbaros, o la irrupción de extrañas bestias rodantes de silicio hacen que el interés suba, quedando la novela como un episodio de trámite en el devenir de la Saga.

Incluso la actitud de los colonizadores resulta desconcertante. Más que convencidos de que la razón y la justicia están de su lado, no tienen ningún reparo en tratar con una paternalista superioridad a los nativos del planeta (asombrosamente, humanos hasta la médula) Bien es cierto que la situación de los tripulantes del Rayo es apurada (el reactor nuclear que le provee de energía está a punto de agotarse) pero se hecha en falta una actitud más inteligente por parte de los Aznar, más dados a la acción directa que a la reflexión. Como ya dije en su tiempo, una actitud que me parece más chulesca que heroica.

De igual modo se guía Fidel Aznar, el hijo del primer Aznar , Don Miguel Ángel Aznar de Soto, en la segunda novela del volumen; EL REINO DE LAS TINIEBLAS. Haciendo gala de una falta de diplomacia abrumadora se presenta en compañía de sus íntimos en la capital del reino de Saar, insultando sin reparo a sus habitantes y dando muestras de una prepotencia asombrosa. Esto quizá sea fruto de la época. Estamos hablando de una novela de a duro que se redactó por primera vez en los años cincuenta, cuando la nostalgia del Imperio y otros condicionantes de tipo político hacían de esta clase de héroes políticamente correctos, pero que ciertamente hoy día se hacen torpes como estadistas y antipáticos como personas.

Afortunadamente, siempre hay alienígenas horribles a los que enfrentarse y con los que las sutilezas de la alta diplomacia no son necesarias. En este caso, se trata de los asombrosos hombres de silicio que habitan el interior hueco de Redención. Naturalmente, Fidel Aznar se impone la obligación (casi Cruzada) de ayudar a los extraterrestes a librarse de los alienígenas, empresa en la que se encuentra a sus anchas, sorteando mil peligros, saliendo triunfante de múltiples escaramuzas y enamorando a toda aquella señora, terrestre o redentora, que le eche el ojo.

Quizá, si la vertiente aventurera de estas dos novelas no fuese tan floja, no se notarían tanto otros detalles poco convincentes de ellas. Por lo pronto, el alegre uso que hacen los exiliados del Rayo de la energía atómica. No se si en la época en la que se publicaron por primera vez estas novelas había una información precisa sobre los efectos de la Bomba. Pienso que si, y aunque la aventura sea la aventura, sorprende notablemente esa despreocupación nuclear. Otra curiosidad es el planeta hueco de Redención, con su propio Sol ultravioleta en el núcleo, y, por supuesto, los seres de silicio que describe Enguídanos.

Estas dos novelas suponen un bajón en la Saga. Esta reedición de Silente (por cierto, esas erratas...) corresponde a la segunda edición de los años 70. En ella se suprimió la novela DOS MUNDOS FRENTE A FRENTE, que se condensó en los últimos capítulos de EL REINO DE LAS TINIEBLAS y en los primeros de la posterior SALIDA HACIA LA TIERRA, lo que me hace suponer que afectó de gran manera a este punto del desarrollo de la Saga.

© Francisco José Súñer Iglesias, (689 palabras) Créditos

Bueno, hoy mismo he terminado de leer el tomo 3 de la Saga editado por Pedro, y he estado fijándome en algunas cuestiones.

1) Redención. Que me corriga J. C. Canalda si me equivoco, pero si tienes en consideración LA CONQUISTA DE UN IMPERIO en el conjunto de la obra de Pascual, te das cuenta de que es el primer viaje fuera del sistema solar; nunca antes había escrito Pascual una novela que transcurriera fuera del Sistema Solar. Por vez primera, sus héroes desarrollan sus aventuras en un mundo que no pertenece a nuestro sistema. Y para la ocasión se ha reservado la sorpresa de una naturaleza distinta, no basada en el carbono. Planeta nuevo, vida nueva.

2) Pascual vuelve a su vieja idea de la evolución teleonómica (es decir, dirigida). La aparición del hombre es inevitable llegado un cierto grado de evolución. Y no solo eso, sino que la evolución pasa siempre por unas mismas etapas. En un momento dado, alguien dice en la novela: Este planeta se encuentra todavía en la fase evolutiva en que.... No es una idea privativa de Pascual, sino un motivo que se repite en otras novelas de ciencia-ficción antigua.

3) Fidel Aznar, héroe de las dos novelas no es el típico hijo de héroe. Normalmente, en la ciencia-ficción aventurera, novela o cómic, el hijo del héroe no es más que un trasunto del propio héroe, tiene sus mismas características. No es que Fidel sea radicalmente diferente de Miguel Ángel Aznar, pero sí se nota una cierta evolución. Como ya dijo F.J. en su día, Miguel Ángel Aznar es el típico héroe un poco chulo (chulopiscinas fue la expresión exacta de F.J.), muy capaz de enfrentarse a cualquier situación. En LOS HOMBRES DE VENUS no se nos presenta a un héroe bisoño, sinó todo un aviador veterano de la guerra de Vietnam (Corea en la versión antigua), que se pone enseguida al frente del grupo sin problemas, los domina a todos con su personalidad (es una forma suave de decirlo) y no hay nada que no hay situación que le venga grande. Por el contrario, Fidel Aznar Contreras es un chiquillo que vive bajo la sombra de su padre (no demasiado, se trata de una ligera impresión, no de un tema dramático), y en alguna ocasión no está a la altura. Cuando comienzan los problemas con los moanys, a alguien se le ocurre pintarlos para que no vean, y Fidel se queda cortado porque no se le ha ocurrido a él. En fin, es un héroe muy héroe, pero en LA CONQUISTA... se le ve un poco verde, tiene que pasar por un aprendizaje. Eso no lo habíamos visto en su padre.

4) Todo el ciclo de Redención está dominado por la idea de la liberación de la humanidad cautiva de La Bestia. Es decir, que estamos ante una aventura cuyo final ya se nos da entender que no se resolverá en el ciclo, sinó después. Eso significa que Pascual tenía una idea muy clara: estaba escribiendo una serie, y el ciclo de Redención no es más que una pieza en esa serie, en ese cuerpo narrativo mayor. La misma impresión la recibiremos en SALIDA HACIA LA TIERRA. En conversación entre Amalia Aznar y Harold Davidson, ambos reflexionan sobre el hecho curioso de que la Bestia, teniendo su poder seguro y sin amenazas, hayan seguido acumulando poder militar sin cesar. ¿A quien temen? Pues nada más y nada menos que a los nahumitas, cuya entrada en escena ya estaba preparando Pascual.

Por el momento es todo. Si se me ocurre algo más lo añadiré al rollo.

© Mario Moreno Cortina, (606 palabras) (Lista de G. H. White) Créditos