EL HOMBRE BICENTENARIO
EL HOMBRE BICENTENARIO EE.UU, 1999
Título original: Bicentennial Man
Dirección: Chris Columbus
Guión: Nicholas Kazan
Producción: Wolfgang Petersen, Chris Columbus
Música: James Horner
Fotografía: Phil Meheux
IMDb:
Reparto: Robin Williams (Andrew Martin); Embeth Davidtz (Amanda Martin); Sam Neill (Richard Martin); Oliver Platt (Rupert Burns); Kiersten Warren (Galatea); Wendy Crewson (Mami Martin); Ángela Landis (Grace Martin); John Michael Higgins (Bill Feingold); Bradley Whitford (Lloyd Charney)

Sinopsis

A principios del siglo XXI, el señor Martin adquiere un robot doméstico. En la cadena de montaje de la fábrica de robots se ha producido un fallo, como consecuencia del cual la unidad adquirida por Martin, que elige llamarse Andrew, da muestras de creatividad. El señor Martin, sorprendido, incita a Andrew a desarrollar dicha característica. Poco a poco, Andrew va evolucionando, convirtiéndose en consecuencia en un ser consciente y sensible, dotado de libre albedrío. Durante dos siglos, Andrew se esforzará por alcanzar su propia humanidad, frente a un mundo escéptico que sigue viendo en él sólo a una máquina.

La ciencia-ficción de tema robótico es mi favorita, como creo haber dejado claro en alguna ocasión. Por tanto, los maravillosos relatos que el maestro Asimov dedicó a los robots ocupan un lugar muy especial entre mis afectos personales, y, por tal razón, la estupenda adaptación del cuento EL HOMBRE BICENTENARIO, del Buen Doctor, y la novela EL HOMBRE POSITRÓNICO, de Silverberg, es uno de mis films más apreciados.

EL HOMBRE BICENTENARIO fue un fracaso comercial en el momento de su estreno, a lo que hay que sumarle la glacial recepción de la estulta crítica española, que la despachó con un par de comentarios estúpidos focalizados en la supuesta inoperancia de Columbus y la falta de talento de Williams. Director y protagonista fueron blancos de las invectivas de un puñado de especialistas, cuya ceguera es sólo superada por su desmesurado ego, que los lleva a creerse que son algo así como la máxima autoridad en materia cinematográfica.

Sin embargo, y para eterna vergüenza de quienes la denostaron miserablemente desde el púlpito laico de la crítica profesional, la película de Columbus adapta con gran dignidad el célebre cuento de Asimov, posteriormente reelaborado por Silverberg en una novela larga. Amable fábula futurista, narrada por Columbus con un desapasionamiento y una neutralidad admirables, que redundan en beneficio del film al proporcionarle una uniformidad estilística notable, EL HOMBRE BICENTENARIO se revela como una de las obras más logradas de la ciencia-ficción fílmica de los años 90.

Es cierto que Chris Columbus no será recordado como un gran director. Su filmografía incluye títulos tan comerciales como intrascendentes, caso de SOLO EN CASA (HOME ALONE, 1990), SRA. DOUBFIRE (MRS. DOUBFIRE, 1993) o NUEVE MESES (NINE MONTHS, 1995). Pero en GREMLINS (ídem, Joe Dante, 1984) demostró tener talento para el cine fantástico, al menos en su faceta de guionista. Con EL HOMBRE BICENTENARIO demostraría que también como director se defendía admirablemente bien en este género. Esto no significa, por supuesto, que su realización sea perfecta. Pero, al menos, dotó al film de una insospechada contención muy de agradecer y nada habitual en él, sobre todo en las secuencias humorísticas, caracterizadas por su brevedad y buen gusto.

¿Por qué fracasó comercialmente EL HOMBRE BICENTENARIO? Creo que por dos motivos principales. En primer lugar, fue inadecuadamente publicitada como si fuera una especie de comedia bufa, quizás por estar protagonizada por Robin Williams, con lo cual, los espectadores que acudieron a verla se encontraron con algo muy distinto de lo que esperaban. En segundo, por su condición de film tranquilo, sin acción física, en el que apenas pasa nada. Aunque lamente reconocerlo, el cine de ciencia-ficción ha ido degenerando a marchas forzadas en las últimas décadas, relegando a un segundo o tercer plano los argumentos reflexivos en favor de la espectacularidad más desaforada. A esto último ha contribuido la propagación de la absurda afirmación que, como si se tratara de una ley no escrita, dice que la ciencia-ficción no casa bien con lo sentimental. Los defensores de tan delirante axioma deberían leer más a Asimov, muchas de cuyas obras se caracterizan por un innegable tono melancólico. EL HOMBRE BICENTENARIO es una película intimista, que narra con sosiego y amabilidad el proceso mediante el cual Andrew, el robot, no sólo adquiere conciencia propia, sino que llega a convertirse en un verdadero ser humano, con las ventajas e inconvenientes que dicha condición conlleva. El film va derivando hacia la tristeza, pero Columbus, con notable maestría, evita lo lacrimógeno incluso en las escenas más emotivas.

Pero, además, la cinta de Columbus destaca por su inteligente y mesurado empleo de los efectos especiales, con escuetos planos generales, retocados digitalmente, que van mostrando el paso del tiempo a través del progreso tecnológico de la gran urbe. No hay lugar para la espectacularidad, ni siquiera breve, porque la esencia de la historia que se cuenta son los sentimientos y las emociones de sus personajes.

Como dije antes, EL HOMBRE BICENTENARIO no fue bien acogida ni por el público ni por la crítica. Pero, como ha sucedido antes en la historia del cine, irá ganando prestigio según pase el tiempo, y sin duda acabará por adquirir, como poco, la condición de pequeño gran clásico de la ciencia-ficción fílmica. De lo que no me cabe duda es que a Isaac Asimov le habría encantado.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.018 palabras) Créditos

Pues si, ayer fui a ver EL HOMBRE DEL BICENTENARIO. Pero tranquilos que no, no voy a contar nada de la película, aunque supongo que la mayoría de los asiduos a esta lista ya se habrá hecho una idea si ha leído el relato de Asimov sobre el que esta película esta basada. Y lo cierto es que fui a verla con la mosca detrás de la oreja porque, aunque me considero incondicional de Robin Williams, no me fiaba mucho de la combinación de este actor con el director Chris Columbus * para llevar a la gran pantalla el magnifico relato del Buen Doctor. Y leer las criticas tampoco es que animara mucho. Pero lo cierto es que me encontré con una obra muy cuidada, fiel a la imagen del futuro que Asimov tenia, fiel a la imagen que yo mismo tenia de como debía ser R. Andrew (si, este es otro magnifico trabajo de Williams) y fiel en general a un relato que va mas allá de la historia de una familia que compra un robot, que nos habla de la evolución personal, de la búsqueda de sentido a la vida, de la definición de lo que significa ser humano.

* Ahora recuerdo fiascos como MRS. DOUBTFIRE y NUEVE MESES, aunque quizá en esta ultima la aparición de Williams es lo único que salva la película de un profundo bostezo.

© Carlos Montes, (Lista de #cienciaficción) (229 palabras) Créditos

Pues que la han estrenado el miércoles pasado y yo la fui a ver el domingo. Primera impresión: ¿Por que c... esta sala esta llena de niños? Bueno, la verdad es que estoy segura de que los niños deben haberse aburrido mortalmente.

Impresión general: aunque me duela un montón decirlo, sensiblera. Lo lamento, eso es lo que me pareció.

Lo primero que me chocó fue que le cambiaran el nombre a US Robotics. Me pregunto si eso tiene que ver con dinero. Pense que tal vez hubo que pagar para usar la historia, mas pagar por usar las tres leyes de la robótica, y pagar por usar el nombre de la compañía les habrá parecido una bobada.

Pero lo peor de todo fue que se volaran TODO el trasfondo de la historia original y metieran la historia de amor que nunca falta en cualquier película holliwoodense, destrozando todo lo que me gusto del cuento. La muerte de Andrew deja de ser algo que te llega al alma para ser solo el final esperado de la película.

La verdad es que nunca leí la novela que hizo Silverberg con ese cuento y no se cuanto puede haberle agregado al original. Pero al cuento de Asimov no se parece mas que en el titulo y en el nombre de Andrew.

Bue... Es mi opinión. Aun si la vas a ver sin ninguna idea preconcebida, tratando de olvidar que esta basada en un libro (cosa que se puede hacer con STASHIP TROOPERS), la película no vale la pena el gasto. Quizá alquilarla en vídeo, repartido entre varios... Me reí bastante, se me salieron algunas lagrimitas, y no la pase mal, pero...

© Susana Sussmann Sanahuja, (Lista de #cienciaficción) (278 palabras) Créditos