TIGRE, TIGRE (LAS ESTRELLAS, MI DESTINO)
TIGRE, TIGRE (LAS ESTRELLAS MI DESTINO) Alfred Bester
Título original: Tiger! Tiger!
Año de publicación: 1955
Editorial: Orbis
Colección: Biblioteca de Ciencia-Ficcion nº 53
Traducción: Sebastián Martínez
Edición: 1986
ISBN:
Precio: ---

El héroe, el protagonista de la novela: Gulliver Foyle.

Pero acerquémonos un poco más y conozcamos a ese navegante del espacio.

Veamos su ficha de la Marina Mercante:

Foyle Gulliver.............AS 128/ 127: 006
Educación..................Ninguna
Habilidades................Ninguna
Méritos....................Ninguna
Recomendaciones............Ninguna

¿Qué hace un hombre así (de gran fuerza física), encerrado en la oscuridad y soledad más absoluta, en un armario para herramientas en la cubierta principal de una nave perdida?

Nada tiene. Ni la esperanza. Y sin embargo, en su mente sin imaginación, esa mente que no desgasta energías elucubrando sobre su posible supervivencia, se gesta un potencial. Una amenaza dormida que solo la ira, transformándose en Némesis, se erigirá como arma de salvación.

Gulliver Foyle muere lentamente y solo la aparición de una nave, la Vorga, le ofrece una posibilidad de escapar a ese destino que él canta en su monótona y angustiosa letanía:

—¿Quién eres?
—Guly Foyle es mi nombre.
—¿De donde eres?
—La tierra es mi nación.
—¿Dónde estas ahora?
—En el profundo espacio, mi vivienda.
—¿A dónde te diriges?
—La muerte es mi destino.

Si: impredeciblemente, una nave aparece. La Vorga, pasa cerca de Foyle. Le ve, se acerca, se detiene... y luego, le abandona. De nuevo la soledad absoluta del espacio, y la ira surgiendo del corazón de Foyle. Sus vísceras latiendo de odio. Su mente dormida despertando. La energía acumulada: El poder y el juramento: Vorga, te mataré, lentamente. Yo.

Alfred Bester (nacido en Nueva Cork el 18 de diciembre de 1913) nos ofrece una obra como pocas, una obra magnífica que compite con otra escrita por el mismo: EL HOMBRE DEMOLIDO, Premio Hugo 1953. Tres años mas tarde publica LAS ESTRELLAS, MI DESTINO, que Roca editará en 1981, bajo el título de TIGRE, TIGRE. En 1974 publica en Analog. THE INDIAN GIVER, que en el 75 fue publicada con el título de COMPUTER CONNETION.

Anteriormente entre 1914 y 1932 había publicado catorce historias de ciencia ficción, luego se dedicó a la radio volviendo a la literatura en los 50.

TIGRE, TIGRE, la obra de que tratamos, ha sido considerada una de las mejores novelas escritas en la literatura de ciencia ficción. Es desde luego, una novela de aventuras. Una novela picaresca que nos trasmite el argot de los bajos fondos. Un héroe, cuyo fuerte no es en principio, la inteligencia o la reflexión. Un fenómeno: El jaunteo. Un mito: El ser humano burlando el destino de la muerte, la lucha por la supervivencia, el renacimiento de uno mismo. El renacimiento desesperado ante la soledad absoluta del ser humano y un motivo mítico: la venganza. La venganza como don, como motivo y causa para vivir.

Y el jaunteo, ¿qué es? El humor y la ironía acompañan a esta obra literaria que nos obliga a sonreír continuamente.

Un investigador llamado Jaunte prendió fuego a su banqueta y a si mismo (accidentalmente) y lanzó un alarido... La sorpresa de Jaunte fue casi tan grande como las de sus colegas cuando se hallo al lado de dicho extintor a veinte metros de distancia de la banqueta incendiada.

Jaunteo: Transporte de uno mismo a través del espacio tan solo por un esfuerzo mental

La burla, bien escrita, expresiva e irónica, nos describe todos los experimentos necesarios que los científicos realizan para investigar tan sorprendente fenómeno. Y las sociedades de la Tierra tienen que reorganizarse y protegerse frente a esa modalidad que los seres humanos desarrollan. Esa especie de teleportación instantánea que traspasa espacios y muros.

Y a la cabeza de todo: Guy Foley. Mítico, poderoso, desarrollando una inteligencia larvada, cubierto de tatuajes frankestenianos, aterradores. Místico y profeta, repartidor de dones y Némesis implacable.

El argumento se hace cada vez mas complejo, sin dejar de mover por un momento los hilos del mito, de la picaresca, del argot profundo y de los ambientes descarnados y expresivos, románticos y espectaculares. Los personajes se graban instantáneamente en la mente del lector. Moira, la esposa impuesta, la mujer del Pueblo Científico. Olivia, esa mujer albina, ciega a lo que no sea rayos infrarrojos.

Esas referencia al animal puro, (Foyle) convertido en cyborg (La operación que había transformado la mitad de su cuerpo en una máquina electrónica había localizado el tablero de control en sus dientes). Los soldados despedazados y reconstruidos para mejorarlos. Los bloqueos del simpático. Los coleccionistas de enfermedades.

Las ideas surgen provocadoras entre líneas. El lenguaje se enriquece, se destroza a si mismo y se simboliza. Las alusiones literarias. Los versos de Blake en el prólogo.

No es extraño que, con todo esto, hay autores que afirmen que Alfred Bester, por si solo... casi puso en marcha una Nueva Ola Norteamericana (Acholes y Rabín)

En cuanto al estilo. Veamos. ... y el Vorga-T: 1339 pasó silente e implacable, con los cohetes de popa brillando de nuevo mientras aceleraba en una trayectoria hacia el Sol.

...Y mientras perdía el sentido apareció en su rostro el estigma sangriento de su idea fija.

Romántico, enérgico como un golpeteo musical y dramático; humorístico... literario.

Se podría escribir un ensayo amplísimo sobre esta novela de Bester, analizando su riquísima propuesta... pero entretanto...

Si como buenos lectores de ciencia ficción se ven obligados a huir a una isla desierta (seguro que son culpables de algo): No lo duden: Llévense TIGRE, TIGRE.

Robinson Crusoe les hubiera envidiado.

© Blanca Martínez, (1.083 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Asimov Ciencia Ficción (México), número 15, abril 1999, en la sección de Reseñas Estelares, pag. nº 132

Dos son sólo las novelas que, junto a sus recopilaciones de cuentos, han servido para que Alfred Bester esté incluido en el reducido grupo de grandes maestros de la ciencia ficción: una es EL HOMBRE DEMOLIDO, la exquisita historia de un telépata perseguido por ley, y la otra es ésta, trasunto en clave de ciencia ficción de EL CONDE DE MONTECRISTO con un Gully Foyle que nos recuerda a un Jocker impulsivo y de espíritu aún más animal; no se puede más que echar de menos que no se haya utilizado el otro título por el que se conoce a esta novela, ¡TIGRE, TIGRE! que hace referencia tanto al carácter del protagonista como al aspecto que toman las cicatrices de un tatuaje borrado en su rostro cuando sus emociones se alteran. No cuesta nada imaginar esas palabras en boca de Jisabella en un visualmente impagable abrazo con Gully en gravedad cero.

Ya sé que de una reseña se suele esperar que cuente algo del argumento, para que el lector se pueda hacer una idea de si le interesa o no. Pero esta vez ni siquiera es necesario; quien haya disfrutado la obra de Dumas o EL HOMBRE DEMOLIDO, tiene ya suficientes garantías de que adorará este libro. Y para quien no, sólo diré esto: LAS ESTRELLAS MI DESTINO es ciencia ficción universal y, por tanto, infalible.

Como mejor queda reflejada la importancia de LAS ESTRELLAS MI DESTINO dentro de la ciencia ficción es al percibir esa peculiar sensación de déjà vu que queda al terminar su lectura. Si hubiese sido escrita ayer mismo todos diríamos que es una síntesis magistral de la mejor ciencia ficción de la segunda mitad del siglo XX. Lo que seguramente ocurre en realidad es que casi toda la ciencia ficción de la segunda mitad del siglo XX es la (pálida) herencia de la imborrable huella que ha dejado en el género esta gran novela.

Narrativa: 5, Argumento: 4, Originalidad: 6, Entretenimiento: 7, Global: 6

© Francisco Ontanaya, (329 palabras) Créditos

Segunda novela del autor de EL HOMBRE DEMOLIDO y ligeramente revisada como LAS ESTRELLAS MI DESTINO, más conocida en EE.UU. con ese título.

Estamos en el Siglo XXV la humanidad se ha expandido por todo el sistema solar, el capitalismo multinacional controla al individuo, hay una guerra de origen económico entre los planetas interiores y los llamados satélites exteriores; y un investigador llamado Jaunte accidentalmente se prende fuego, dando un alarido pide socorro y solicita algo así como un extintor, un instante después aparece junto a uno a veinte metros de donde estaba. Acaba de descubrir la teleportación mental, a partir de ahí conocida como jauntear, tiene sus limitaciones de espacio y tiempo pero para eso esta Gully Foule, una especie de Conde de Montecristo de la era espacial (según J. Clute), perdido en el espacio al ser destruida la nave en que viajaba Nomad y sediento de venganza contra la que no le auxilió: Vorga abandonándole a una muerte segura. Escapando y transformándose de un ser humano anodino, ignorante y un poco imbécil en otra cosa, probablemente no menos imbécil pero con extraordinarios poderes paranormales.

Ese es el esquema básico, la primera lectura que efectué en 1987 me hizo pasar por la novela sin pena ni gloria, la califiqué bajo y comenté que si en su inicio parecía prometer gracias a ciertas dosis de ironía y distanciamiento, posteriormente esto se perdía con el uso del lenguaje y con su deriva a conceptos místicos y mesiánicos que no me eran gratos. Por diversos motivos que no vienen al caso, me interesé recientemente otra vez por esta obra y curiosamente en LA ENCICLOPEDIA ILUSTRADA DE LA C.F. de John Clute (al que antes he mencionado) leí que se la consideraba muy positivamente precisamente por lo que yo criticaba, así pues no me quedó otra opción que volver a leerla para ver si el tiempo podría haber modificado mi criterio.

Bien el caso es que no, sigo pensando lo mismo y de ahí mi calificación. Sé que a veces soy excesivamente cientifista y la obra en ese aspecto no aporta suficientes justificaciones teóricas a los nuevos conceptos que introduce (la teleportación mental y el Piros básicamente), conceptos que en sí mismos valoro positivamente teniendo en cuenta el año en que fue escrita, conceptos reutilizados posteriormente por otros escritores, pero es que el resto: la idea excesiva de venganza, el ojo por ojo, el mesianismo trascendentalista derivado de un solo personaje y nacido del odio, puede ser muy correcto desde el punto de vista mas/menos religioso: el mal absoluto como origen del bien absoluto, pero francamente personalmente prefiero una ambigüedad calculada más próxima a la realidad del ser humano.

En cualquier caso y como siempre menciono esta es mi opinión personal, así que si la temática te parece interesante léela no perderás nada.

© Jaume March,Valencia, (473 palabras) Créditos

Hace ya varios años compré este libro en una feria del libro de ocasión. Su título me pareció poco atrayente. Su autor no me resultaba (por aquel entonces) muy conocido. Su aspecto (edición barata de Hispamérica-Orbis) no era muy agradable. Sobre él había leído algo así como La historia del astronauta Foyle, atrapado en su nave destruída, abandonado en el espacio aprende a teletransportarse por su propia voluntad.

Oh, vaya, otra novela de parapsicología y afines, pensé. El libro quedó aparcado en la estantería.

Más recientemente vi que la colección de Gigamesh incluía LAS ESTRELLAS MI DESTINO, y leí que era el mismo libro con diferente título. Leí varias críticas y todas muy buenas. Me animé a leerlo.

¡TIGRE!¡TIGRE! es una novela que va de menos a más. Empieza como una alocada sucesión de aventuras donde da la impresión que el autor se va inventando la historia a medida que la escribe. Sin embargo, a lo largo de la novela, aunque el ritmo es cada vez más vertiginoso, las cosas van encajando en su sitio y cuando crees que todo está finalizado, ¡zás! todo se va por la borda y un nuevo giro te obliga a replantearte todo. Y sin embargo, no es solo una novela de acción (que llevada al cine correctamente sería un bombazo de taquilla). Es, además, una reflexión sobre nuestro papel en el mundo, sobre las motivaciones de la gente a la hora de tomar sus decisiones. Su principal defecto, para mi, es su poca coherencia científica aunque he de reconocer que no me importó lo más mínimo, porque disfruté como un enano.

© Igor Cantero Uribe-etxeberria, (269 palabras) Créditos