NIVEL 13
NIVEL 13 EE.UU., 1999
Título original: The 13th Floor
Dirección: Josef Rusnak
Guión: Josef Rusnak, Ravel Centeno-Rodriguez
Producción: Roland Emmerich
Música: Harald Kloser
Fotografía: Wedigo von Schultzendorff
IMDb:
Reparto: Gretchen Mol (Jane Fuller); Craig Bierko (Douglas Hall); Armin Mueller-Stahl (Hannon Fuller); Vincent DŽOnofrio (Whitney); Dennis Haysbert. (Detective Larry McBain); Steven Schub (Detective Zev Bernstein)

Por lo que se ve, cinematográficamente está muy de moda el tratar la realidad como algo relativo de lo que no podemos estar seguros y que, además, está manipulada por entes por encima de la limitada compresión que nos proporciona nuestra miserable condición humana.

Los referentes más inmediatos fueron DARK CITY y MATRIX, (además de otros ejemplos del género televisivo como el SHOW DE TRUMAN o PLEASANTVILLE) y ahora nos llega este NIVEL 13, con bastantes menos pretensiones que las dos anteriores, pero relativizando aún más la percepción de la realidad.

La sinopsis es breve; un brillante científico y su equipo de colaboradores ha creado una simulación casi perfecta de la realidad. La pueblan personajes que son la viva imagen de sus creadores y allegados pero con personalidades y actividades totalmente distintas. Lo más notable de la simulación es que es posible transmitir la consciencia a la misma y sentir las vivencias del personaje virtual. ¡El sueño de los jugadores de rol y las empresas especializadas en parques temáticos!

Las razones que se dan para la recreación concreta de los años 30 es tan débil como innecesaria; se dice que Hannon Fuller, el científico, quería revivir los años de su juentud. No era necesario llegar a tanto porque es obvio que Fuller (unos setenta años bien llevados) era, a lo sumo, un niño por la época, y los paseos que se da por la simulación no son precisamente para jugar a la peonza. Durante (o antes, que no queda claro) uno de esas visitas Fuller hace un descubrimiento sorprendente y antes de poder revelarlo es asesinado. Cuando comienzan las investigaciones, el detective Larry McBain está a punto de considerarlo como la consecuencia de un atraco fortuito, hasta que las circunstancias señalan a Douglas Hall, el más directo colaborador de Fuller, como el principal sospechoso.

A partir de ahí investigación policiaca, aparición de bellas desconocidas, viajes de ida y vuelta a la simulación, y terribles revelaciones que dejaran a unos y otros boquiabiertos por la sorpresa.

Ya digo que las pretensiones de NIVEL 13 no son, ni por asomo, las de epatar visualmente al espectador como en MATRIX, o DARK CITY, ni la de enviar un mensaje filosófico tan enrevesado como el de las dos anteriores. Más bien aprovecha las posibilidades de las dos realidades alternativas para contar una interesante historia policiaca. Incluso, ni siquiera el equipo de producción se ha molestado en que los efectos especiales sean perfectos, mediante una simple frase alejan cualquier crítica al respecto;

    -¿Cómo es la simulación?
    -Perfecta, pero hay que trabajar más en el color.

¿Malos FX? ¡En absoluto! Es que la simulación todavía es un producto en desarrollo. Inteligente (y barata) solución a un buen montón de problemas técnicos.

En cualquier caso, la recreación de Los Ángeles de los años 30 es francamente buena e incluso se permiten hacer algún chiste tecnológico. Palo Alto, el lugar donde está la sede de los laboratorios de I+D de Xerox, de donde salieron y aún salen, inventos como ese de las windows (asín, en minúsculas) era un barrio de chabolas.

Lo que si es muy interesante es el trabajo de los actores. Casi todos hacen dos papeles, y alguno incluso tres; su personaje en la realidad y el personaje en la simulación. Notable en ese sentido Vincent DŽOnofrio en su doble personalidad de camarero de cabaret y geniecillo informático (es, con diferencia, el que más se luce) También muy bien Gretchen Mol como hija de Fuller y cajera de supermercado, Craig Bierko aún siendo el protagonista, sólo consigue quitarse de encima la cara de despistado en su rol de cajero de banco, pero durante su encarnación como Douglas Hall, más que ir y venir más bien le traen y le llevan. Armin Mueller-Stahl, aún no teniendo un protagonismo evidente (al fin y al cabo matan a Fuller a los diez minutos de película) está perfecto en su papel de anticuario. El único que se queda sin doble papel es Dennis Haysbert, pero cada vez que el detective McBain aparece en pantalla, la llena.

En fin, una película que no ofende y que tiene más de policiaco que de ciencia-ficción, desde luego pretender ver algo más que eso es casi decepción segura. Eso si, el final podría haber sido más redondo y hasta más abierto.

© Francisco José Súñer Iglesias, (837 palabras) Créditos

El sábado pasado alquilé esta peli para verla junto a mi hijo Pablo, de cuatro meses de edad, y como yo gran aficionado al genero de la ciencia-ficción. La película sin ser un alarde de efectos especiales, tiene una estética visual más que correcta. Sin embargo su virtud principal reside en el argumento, si bien es cierto que no resulta del todo original (MATRIX, DARK CITY... etc.).

Muy bonito el giro argumental que se produce cuando el protagonista se da cuenta de que él también es un personaje de una realidad virtual creada por otros. Aquí mi hijo se puso a agitar los brazos en señal de aprobación.

Interesante también la trama detectivesca, con asesinato incluido.

En definitiva, una película que no pasará a la historia del séptimo arte, que sin embargo se deja ver con agrado manteniendo un aceptable grado de interés a lo largo de toda la cinta.

La puntuaríamos con un 7/10, a pesar de que a mi hijo le sigue gustando más BLADE RUNNER.

© Ángel Pablo Molina Saorin, (170 palabras) Créditos