Star Wars, 4, Episodio I
LA AMENAZA FANTASMA
LA AMENAZA FANTASMA EE.UU., 1999
Título original: The Phantom Menace
Dirección: George Lucas
Guión: George Lucas
Producción: 20th Century Fox. Lucasfilm
Música: John Williams
Fotografía: David Tattersall
IMDb:
Reparto: Liam Neeson (Qui-Gon Jinn); Ewan Mcgregor (Obi-Wan Kenobi); Ian Mcdiarmid (Senador Palpatine); Natalie Portman (Reina Amidala); Ray Park (Darth Maul); Ahmed Best (Jar Jar Binks); Jake Lloyd (Anakin Skywalker); Pernilla August (Shmi Skywalker); Frank Oz (Yoda); Samuel L. Jackson (Mace Windu)

He logrado ver hace alguna semana ya, el inicio de una nueva trilogia de Star Wars. He leído comentarios y criticas completamente destructivas de la nueva obra de Lucas. Pocos han puesto el acento en las cosas positivas... lo que es una lastima. Claro, demasiado expectativa se creo en torno al Episodio I, máxime que todo hacia pensar que se vería algo mucho mas interesante que la primera trilogía.

En lo que a mi respecto, la película no defraudo. Es mas... es espectacular. Claro, no todos tienen por que coincidir con mi pensamiento; pero veamos si no.

Lucas ha vuelto a demostrarnos que su imaginación goza de muy buena salud, y que trabajo en base a personajes generados fundamentalmente en la primera trilogía... Personajes:

1.- C3P3 y Arturito

2.- Obi Wan Kenobi
3.- Anakin Skylwaker
4.- Senador Palpatine
5.- Reina Amidala
6.- Yoda
7.- La Fuerza...

He leído por ahí que le quito la magia y el misticismo a la Fuerza... estoy de acuerdo. Cuando vi el Episodio IV por primera vez, llegue a creer que yo también podía ser destinatario de ella. Todo pasa ahora por una muestra de sangre..

Mi sueño... murió.

La película tiene otro defectillo... la grandilocuencia con la que nos pinta a Tatooine, al mejor estilo de BEN HUR y la grandiosa carrera de carros, ¿recuerdan?

Pense que era un planeta cuyo único atractivo era el desierto... o quizás en el futuro de la que vendría a ser la segunda trilogía (Episodio IV y siguientes...), ¿Taitoone se desmoronaría aun mas?

Lei por ahí: Se hace extrañar Harrison Ford investido como el intrepido Han Solo... hay que aclarar que el Harrison es el Harrison, sea la película que sea: Blade Runner, Indiana, Presidente de los EEUU...

¿Otro defectillo? Cuando los Caballeros Jedi se encuentran en el mundo submarino de Naboo, me acorde tanto de FLASH GORDON...

Pese a todo y a otras cosas que alguien mucho mas atento que yo pueda descubrir... he de decir que renuevo mi confianza en George Lucas... quizás el Episodio I no fue todo lo que yo esperaba, pero debíamos estar preparados...

La primera saga era la guerra propiamente... en esta nueva trilogía, nos encontramos ya con los clásicos cabildeos de palacio, política pura... Lucas intenta explicarnos como se llego a la guerra que tanto nos deleito a fines del 70 y década del 80.

Diplomacia, bloqueos económicos y militares, Senado inoperante para resolver los ataques injustificados... ¿es que Lucas baso la historia leyendo los diarios?

¡Brillante! Traslado su universo a la pantalla y resulta que es bastante similar al que vivimos en la diaria, pero sin necesidad de trasladarnos a una galaxia muy, muy lejana...

En realidad, podríamos decir que se trata de una fantasía bastante traída a nuestra realidad. Una cosa que me fue bastante clara, el bloqueo a Naboo me recordaba al bloqueo cubano o iraquí... nada fantasioso por cierto. La inoperancia del Senado de la Federación no fue mas que una copia en grande de Star Trek y en todo caso, nos recordó la inoperancia de las Naciones Unidas para resolver conflictos beligerantes entre varios Estados... La genialidad del George radicó en saber trasladarla a una galaxia muy, muy lejana...

En síntesis, quizás no era lo que esperaba, pero me gusto. Que esperaba? No se... quizás otra cosa, pero no se que... creo que es la sensación que podría quedarnos a todos una vez salidos del cine. Se deja extrañar el sistema de efectos especiales utilizados en la primera trilogía: las maquetas!

Todo aquí esta digitalizado, y se nota cuando los personajes de carne y hueso deben conversar con personajes creados por el ordenador, pues tienen la mirada como distante (cosa parecida con lo que sucede en mas de una oportunidad con la peli: LA MOMIA, recientemente estrenada y vista)...

Extraño lo viejo... pero el nuevo milenio se nos aproxima y gracias al ordenador, también podemos ver mundos maravillosos sacados de la galera genial de Lucas... Ahora solo me resta esperar las otras dos películas prometidas y con la ferviente esperanza que algún día pueda concretarse la tercera trilogía (la que ya habría sido dejada de lado por el propio Lucas, según tengo entendido)

© M. Leonardo Silva Pinasco, (679 palabras) Créditos

Los viernes, cine

En cierto modo, la expectación que se había levantado alrededor de esta película no iba conmigo. Ya la había visto en esos horribles CD-ROM's piratas que circulan por ahí y francamente, me la sabía, pero a medias, mi inglés es casi inexistente, y aunque lo que vi (mal vi) me había encendido todas las alarmas, tampoco podía defenestrar la película sin haberla disfrutado como Dios manda, en sala grande, doblada a alguno de los idiomas que domino (básicamente español y madrileño en su variedades cheli, vallecano, sanblaseño, manoterano y sudosterano) y sin los agobios de los calores mesetarios.

Pero como ese pre-visionado no me incitaba a esperar largas colas ni a pasar noches en vela ante las taquillas de los cines más pimpantes de Madrid, decidí que, como los viernes me toca cine y, que casualidad, el día del estreno era viernes, echaríamos un vistazo por los cines de mi barrio y si se podía entrar, bien, y si no a ver RAVENOUS, que es una película muy fina y de altos valores humanos, o al menos, muy nutritivos.

A las nueve rondábamos el cine intentando averiguar el estado de la cosa, y agradable sorpresa, el empleado al que preguntamos nos aseguró que no habría problemas, que en la sesión de las ocho apenas había setenta personas en la sala grande... que tiene una capacidad para 500 espectadores.

Mis risitas empezaron en ese momento y no acabaron hasta que, después de tomarme una cervecita tan ricamente en una terraza contigua, esperar ¡¡¡setenta y cinco segundos de cola hasta llegar a la taquilla!!! y acomodarnos justo en el centro de la sala, empezó la proyección. Indiscutiblemente, los Multis tienen ya más de veinte años y la calidad de proyección y sonido (que no de comodidad, que en eso, sorprendentemente ni algunos de los más nuevos les superan) son muy inferiores a las más espectaculares salas, como los cines de Méndez Alvaro o los Kinépolis. Pero vaya, ahí estaba yo, en fila 7, y sin pasar agobios, penalidades, ni atropellos.

¿Pero esto qué es?

Antes de comenzar la proyección nos pusieron unos anuncios de otras producciones de la Fox, entre ellas TITAN. Pues bien, con decir que sólo cinco segundos de ese avance tuvieron más interés que las dos horitas de LA AMENAZA FANTASMA, creo que dice mucho respecto a esta última. Mucho o poco, según se quiera mirar.

Eso si, tras los anuncios, hice el firme propósito de vaciar la mente y me dije aquello de no seas gil del candil, disfruta con el espectáculo y luego ya veremos Y lo intenté, vive Dios que lo intenté, pero lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. No sé en que estaría pensando Lucas cuando parió este guión, pero desde luego, fuera lo que fuera, no era nada inteligente. Sospecho que por la temática general (los manejos de las corporaciones malosas, las intrigas palaciegas, la dureza de algunos actos de tipo ese, el tal Qui-Gon Jinn, o como se diga) creyó que el público que en su día se entusiasmó con LA GUERRA DE LAS GALAXIAShabía crecido, había madurado, estaba en condiciones, en definitiva, de exigir más profundidad a la obra y a los personajes... ¡Error! Claro que los que vimos LA GUERRA DE LAS GALAXIAS siendo unos chavalines hemos crecido, madurado y estamos en condiciones de exigir más humanidad y rigor a lo que vemos y leemos... pero cuando vamos a ver una película de aventuras queremos eso; aventuras, aventuras y aventuras, no milongas pomposas.

Yo, en estas películas quiero tiros, luchas, persecuciones, humor cínico, personajes en el más puro estilo de la linea clara y acción, acción y acción. Quiero una película de aventuras, en definitiva, que no me de descanso, que no me tenga quiero parao en la butaca quiero LA MOMIA, quiero INDIANA JONES, quiero LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. ¿Y que me encuentro en LA AMENAZA FANTASMA? La aventura es casi inexistente, reducida a una parte marginal de una aburrida y laaaarga serie de intrigas y tejemanejes que, encima, Lucas se empeña en envolver es un misterio de lo más idiota cuando todo el mundo sabe quien es el malo maloso de la capucha. Este error fundamental en la narración, lleva a pensar al espectador Pero bueno, este tío es bobo ¿por qué esconce a Palpatine cuando se sabe perfectamente quien es?

El suspense, como arte, consiste en que es espectador tenga toda la información y el protagonista ninguna, pero el empeño absurdo de Lucas por ocultar al senador hace que por un lado el espectador veterano se desconcierte, y por otro desaprovecha un par de buenos efectos para epatar a los recién llegados; en primer lugar la antipatía hacia el personajes que hubiera producido mostrar a Palpatine como artífice de la conspiración, y que la ansiedad que hubiera producido verlo junto a Amidala, manejándola a su antojo, se quede en una simple muestra de habilidad política.

Arte y ensayo

Si bien el guión es de los que me gustan; lineal y sin complicaciones, está desarrollado y llevado con una desgana y una torpeza indignas del carisma de la Saga. No es de recibo que se tenga al espectador durante laaargos periodos de tiempo contemplando las idas y venidas de los personajes mientras no ocurre nada interesante. Parece como si Lucas hubiera olvidado todas las recetas para mantener el interés del espectador, y al menos en dos periodos de media hora (los que preceden y anteceden a la carrerita de cuádrigas) se hacen unas cuantas revelaciones, se coloca a los personajes... pero nada más.

¿Qué estoy viendo? me preguntaba ¿Una película de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS o una de Eric Rohmer? Repito de nuevo; LA AMENAZA FANTASMA no es una película de aventuras, hay demasiados y muy largos parones en la acción, que se concentra en cuatro únicas escenas (muy pocas para dos horas de película); Lucas ni siquiera es lo bastante capaz como para inventarse un McGuffin por el que buenos y malos se den de mamporros entre reunión y conspiración. El chaval era una ideal moneda de cambio; secuestrado, rescatado, vuelto a secuestrar y vuelto a rescatar, hubiera dado momentos impagables para el lucimiento de los Jedis, pero no, ni siquiera como niño de película cumple su misión.

Entre tanto, la cosa esa, Jar-Jar Binks, que ya ha pasado a formar parte de la galería de Personajes Odiados de la Saga por méritos propios, no hacía más que incordiar, haciendo el bobo, chupando plano cuando no debía y aportando su granito de arena a la catástrofe general. Encima, ni siquiera tiene el carisma suficiente como para meter a los protagonistas en situaciones comprometidas y embrollos insalvables.

En cuanto a la parte profunda de la película, es decir, todas esas maquinaciones y conjuras, está francamente mal servida. Aburre al personal que, como he dicho, lo que quiere es movimiento. Objetivamente son razonables, y los perversos planes del senador Palpatine están correctamente llevados a cabo, pero como decía antes, si desde un principio se le hubiera revelado sin disimulo como el responsable de todos los desaguisados, la película hubiera ganado muchos enteros. Porque en esta película los malos son patéticos, y el único que tiene fuerza de verdad está tan infrautilizado que da grima. Los representantes de la Federación de Comercio son dos peleles a los que nadie puede creer capaces de llevar a cabo la operación que dirigen, mientras que Darth Maul, un tipo impresionante a la altura del mismísimo Darth Vader, sólo sale dando espadazos para lucimiento de los Jedis, cuando debería estar mucho más involucrado en la historia. Nos queda el encapuchado, un tipo que objetivamente es bastante soso... porque recordémoslo, este es el Primer Episodio (la falacia más falaz de la historia del cine) y nadie sabe de quien se trata.

En fin, ¿el gran error de este guión? Haber puesto en primer plano los entresijos de la política de la República dejando la aparición de Anakin Skywalker en segundo lugar, cuando lo contrario, el descubrimiento del poder y potencialidades de Anakin hubiera dado mucho más juego que los enredos palaciegos, que sin embargo no hubieran quedado nada mal como contrapunto serio a la verdadera aventura.

Que cosas tiene la vida

Uno está un poco harto de que guionistas y directores no se estrujen un poco más la mollera en busca de soluciones brillantes que zanjen las situaciones comprometidas de forma solvente. En esta película, Lucas abusa mucho de la Suerte (con lo que se convierte en una parodia del SPACEBALLS de Mel Brooks) De pura coña Jinn da con Jar-Jar Binks y de pura casualidad Owi-Wan se reúne con ellos, por pura Suerte van a parar a Tatooine y de casualidad entran en la tienda donde Anakin anda de esclavo. La chamba se alía con el chaval para ganar la carrera de cuádrigas, y es por pura chiripa que el nene se cargue al final (y ¡en el momento justo!) la nave de control de androides...

En esta película hay mucho de casual en lo que ocurre, como si no hubiera más solución que dejarlo todo fiado al destino; Que la Suerte te Acompañe.

Homenajes

Entre un plagio y un homenaje hay una línea tan fina que sólo una declaración firme en el segundo sentido deja las cosas claras, y con todo, los homenajes sinceros se limitan a referencias admiradas y pinceladas cómplices ¡¡¡No a veinte minutos de cinta!!! Lo de la carrera de cuádrigas no tiene perdón de Dios. Vale que es espectacular y entretenida, pero ya está más vista que el Telediario. Incluso el espectador más inocente, una vez que ha salido del sopor al que le han llevado los minutos anteriores, suelta aquello tan original de ¡Tomá! ¡Como la de BEN HUR! Un detalle curioso; el mando de freno de la barqueta del chaval es.... una maneta de freno de bici (probablemente un Shimano DX o XT del 92 o el 93) ¡y no va conectado a nada!

Lo de concebir la Capital de la República como una planeta cubierto de construcciones hasta su último milímetro cuadrado... Brillante e Inteligente idea... si señor, muy original.

Y en cuanto a la banda sonora, ¡Ay! Esa banda sonora. Que morro le echa John Williams a la vida. En esta AMENAZA FANTASMA Williams se nos muestra como un hábil imitador, y no quiero decir plagiario, porque está dentro de lo razonable que haya pedido los correspondientes permisos a los autores y herederos para inspirarse. La banda sonora en general, aparte de los acordes de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS que aparecen a diestro y siniestro es la típica música incidental que no molesta, lo que se agradece, pero tampoco es como para ponerla por las nubes.

Pero hete aquí que llegamos a la pelea a espadazos entre Qui-Gon Jinn (horrible nombre, de complicada pronunciación en castellano); Obi-Wan Kenobi y Darth Maul, y no tuve más remedio que echar una sonrisita. Casi no tengo dudas de que el amigo Williams se ha inspirado en los Carmina Burana para ilustrar este episodio. No hay mucho que objetar puesto que la obra de Orff debe ser de las más inspiradoras que se han compuesto jamás, y si John Williams anda mal de creatividad, no es un mal clavo al que agarrarse, pero ahí no queda la cosa, donde el fusilamiento llega a límites descarados es en el final, en el desfile de los patos orejudos. La marcha utilizada es casi nota por nota la pieza Serra Pelada que Philip Glass compuso para la película POWAQQATSI, de Godfrey Reggio. Muy original y creativo el señor Williams. ¡Ja!

De todas formas, sospecho que nadie va a denunciar por plagio a Williams, porque POWAQQATSI está apadrinada por Francis Ford Coppola y el propio George Lucas. En cualquier caso ahí queda eso, aunque me gustaría saber que pone en el CD de la banda sonora a cerca de la autoría de esa pieza.

Me jode ser tan listorro

Hace poco, hablando con una amiga que le da a eso del esoterismo, intentaba hacerle comprender que los poderes adivinatorios y demás parafernalia ocultista no es más que la aplicación más o menos inconsciente de unas notables dotes de observación, una inteligencia más que aventajada y un punto justo de ambigüedad, para que lo adivinado sirva igual para un roto que para un descosido.

Aplicando este método, más deductivo que realmente adivinatorio, y dejando aparte la componente abigüa, hace tiempo ya afirmé que esta película iba a ser un bluff, y aunque habrá quien me acuse de oponerme cerrilmente a la Única Verdad de la Genialidad Del Maestro Lucas, el tiempo no ha hecho más que confirmar lo que pensaba y dije bien alto y claro para que no hubiera dudas al respecto.

Lo que por el tiempo que le ha costado al Lucas Jander Clander este parirla, podría haber sido la mejor de las cuatro, se queda en una aburrida sesión de dos horas de cine. Ni el lujo que rodea a la producción, ni el tiempo empleado en desenrrollarlo, han servido más que para llenar aún más las arcas de Lucasfilms, dejando a los espectadores con dos palmos de narices.

De nada sirve el cuidado que se percibe en la realización si la historia flojea y no se da el espectáculo que todos esperábamos. Figuras de una garra poco común, como Darth Maul y el propio Palpatine se desaprovechan en beneficio de otras como el Pato Orejón y la princesa Amidala, que de princesa, con todo su maquillaje y perifollos está muy bien, pero como émula de su futura hija no da la talla. Los Jedis quedan como insulsos y desdibujados, (hay más Fuerza en Darth Maul, y ya no digamos el viejo Ben Kenobi que en Qui-Gon Jinn y el pánfilo del joven Obi-Wan)

En fin, en esta película la tónica general es la del puedo, pero no se si no quiero o no me da la gana.

¿Y lo mejor? Probablemente la cara de mala uva que se le queda al chavalín tras el rapado que, como primer entrenamiento le aplica el maestro Obi-Wan.

No me extraña que le acabara odiando para siempre jamás.

© Francisco José Súñer Iglesias, (2.356 palabras) Créditos

Lo siento amiguitos y amiguitas, pero a mi también me ha gustado. Es lo que esperaba: Una peli de buenos y malos, con muchos tiros y pocas muertes, sin sangre, con humor ingenuo y estupenda para niños y adultos con ganas de recordar los viejos tiempos. Eso fue lo que pensé el 5 de enero de 1978 cuando vi LA GUERRA DE LAS GALAXIAS por primera vez en el Real Cinema de Madrid y me alegra ver lo mismo ahora, cuando tanto gustan las sangres, las tripas, las masacres y todo eso.

Me parece curioso que alguien espere más profundidad en una película de entretenimiento puro y duro que, además, cumple con otro de los requisitos del cine-espectáculo que es funcionar bien en taquilla para que se sigan haciendo más películas. Me encantó ir identificando los personajes que son de mi pasado (aunque para la historia sea futuro). Por lo bajinis les iba avisando: Obi Wan, no sientas odio, haz que la espada vaya a ti, C3PO, no te preocupes, acabarás siendo doradito y viajarás por el espacio aunque no quieras, Cuidado con ese político, es malo y se convertirá en emperador. Estoy deseando que Anakin vuelva para rescatar a los esclavos (¿lo conseguirá?), que se enamore y engendre gemelitos y que se pase al reverso tenebroso, para que al final todo encaje y se cumplan las profecías.

No pienso analizarla con más profundidad, porque al Cesar lo que es del Cesar. Esto no es 2001, ni pretende serlo (¡Gracias a Dios!). Ya supongo que todo esto suena un poco cursi, pero no voy a disculparme. Siempre he querido conocer todos los planetas y surcar los espacios a bordo de mi Halcón Milenario.

© María Jesús Nieto, (284 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos

LA AMENAZA FANTASMA el día del estreno, como hice veinte años atrás con LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. Y tengo que decir que superó lo que esperaba. Me temía película con niño y aunque hay algo de esto su presencia en la trama es colateral. Me encantó lo que vi. El entorno imperial está mucho mejor tocado, es más completo y creíble. Sentí que se acababa demasiado pronto. Hubiera deseado seguir durante horas más en el cine. Respecto de los efectos tengo que decir que te llegas a olvidar de ellos. La ciudad capital de Naboo es como si existiera realmente, lo mismo con los alienígenas diversos. Parece real, ya se puede hacer cualquier cosa, amigos. cualquier cosa. Y la capital imperial, un Trantor o Ciudad Mundo. Recordé lo dibujos de Frank R. Paul (¿se llamaba así?) de los años treinta. Es grandioso.

La época de las maquetas casi ha pasado.

En fin [...], me he reconciliado con STAR WARS.

© Pedro García Bilbao, (161 palabras), (Lista de G. H. White) Créditos

La amenaza fantasma: Me jodieron los mitos

Cuando entré a ver la película no pensaba encontrarme con una obra de arte de la cinematografía. Esperaba encontrar acción, un guión mínimamente bien construido, un trabajo dramático convincente y un trato reverente con los mitos de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. Pero no.

Paso por que la acción funcione a trancas y barrancas (vale: a ratos sí funciona, pero nos tienen más tiempo del que sería deseable esperando a que pase algo). Paso por que el guión sea un embrollo sin ton ni son (el guionista manda a los jedis a sacar a Amidala de Naboo para mandarlos a todos a encontrar a Anakin, para sacar a Anakin de Tatooine, para mandarlos a todos a Coruscant, de donde, como no sabe qué hacer con ellos, los manda de vuelta a Naboo), apoyado en el efectismo de lo que tenían que haber sido dos episodios secundarios que ni siquiera están bien encajados en la acción (la carrera y la batalla final). Hasta paso por que la dirección de los actores sea tan mala que incluso intérpretes solventes como Liam Neeson se pasean todo el rato por la pantalla sin más variedad de expresión que una cara de me deben y no me pagan del copón.

Pero por donde no puedo pasar es por el mal trato que les han dado a mis mitos. Hay cosas que no puedo tragar en el tono con que Lucas (esta vez no hay confusión de nombre) cuenta la historia:

Anakin

Detesto a ese niño. Y no sólo porque sea un rubito insulso al que quieren las viejecitas y que le dice a su mamá Anda, mami. Déjame que me juegue el cuello en la carrera, que todos tenemos que ser amables con los desconocidos intragalácticos que aterrizan en nuestro planeta. Anda, porfa, porfa, mami. No, hay más.

Resulta que ahora Anakin es el redentor. La criatura sin pecado concebida. El rubiales con corte de pelo de anuncio de suavizante de ropa que sabe más que el hambre. El pobrecito de origen puro al que el consejo de jedis (malos, más que malos) no quiere dar una oportunidad. El angelito que ve sin pestañear cómo se espanzurran los otros competidores de la carrera, y que luego hace pucheritos en la nave (pa' que Padme lo tape con la mantita; visión freudiana a tope de lo que puede ser la relación de ambos en el próximo capítulo) porque echa de menos a su mamá.

Ese crío no va a ser nunca Darth Vader. Este Anakin es un muñeco de pacotilla. Un estereotipo físico (más apropiado habría estado en ese papel, por ejemplo, el amiguete renegrido, el morenillo vivaz) y un estereotipo moral. Nos indican que al chaval le jodieron el papel de redentor para el que estaba previsto porque no lo atendieron como dios manda. Ni es un crío ni es un adulto: es una tortilla de midiclorianos y de resabios de niño anuncio.

Para más inri, y para provocar ternuras sin fin, al chavalito lo llaman durante casi toda la peli, en la versión original (no sé en la versión española); Anni, cariñoso y empalagosísimo diminutivo de Anakin. En fin, y en pura subjetividad: como detesto los diminutivos, si yo hubiera sido él, también me habría pasado al lado oscuro de la fuerza, aunque no hubiera sido más que para pasar a cuchillo a todo al que se atreviera a darme ese nombre tan cursi.

Los jedis

En vista de los valores de los jedis que se nos presentan en LA AMENAZA FANTASMA, en una época en la que se supone que están en todo su esplendor, no me extraña que para cuando Luke se hizo grande, sólo una generación más tarde, no quedaran más que dos.

¡Vaya birria de jedis, Señor! Quitando la escena inicial en la que se lo montan bonito haciendo chatarra de los androides y descerrajando la puerta de la sala de control con la espada luminosa, a mí se me cae el alma a los pies cuando veo que Qui-Gon Jinn no es capaz de darle un buen tute a Darth Maul la primera vez que se encuentran, y que pone pies en polvorosa. El que peleen al final dos contra uno me hace sentir vergüenza ajena. Será que me vendieron aquello de que los duelos de dos a uno sólo eran entre dos cobardes y un valiente.

¿Y las cualidades mentales de los yedis? Apabullantes, oiga. El maestro no puede hipnotizar a Watto; sus poderes le dan justito para hacer trampa a los dados. ¿Y su intuición? Supongo que Qui-Gon Jinn y Obi Wan fueron los únicos (incluyendo a los que estábamos viendo la peli en la sala) que no se dieron cuenta hasta el final de que Padme y Amidala eran la misma persona.

El mérito que sí le concedo al maestro jedi es su rapidez de reflejos pa' pellizcarle la lengua a Jar-Jar, todo hay que decirlo.

La asamblea de jedis es ejemplo prototípico de que el director no tenía ni idea de qué presentar allí ni cómo presentarlo. Se limita a darnos un ejemplo de corrección democrática (un negro y el enanete de Yoda llevan la voz cantante), pero en ningún momento entendemos qué hay de especial en estos guardianes del universo. No sólo no son sabios, sino que no entienden nada. Y actúan neciamente, además, con respecto a Anakin. ¿Y el examen que le hacen al chaval? Yo pensaba que por lo menos le iban a preguntar la lista de los reyes godos. Pero no, lo ponen a adivinar figuritas en una pizarra. Ahí se echa de menos mayor espectacularidad, una mínima impresión de lo que puede ser el poder jedi.

Y ya, de los actores que hacen de jedi, parece que Samuel L. Jackson/Mace Windu se ha currao el papel mirándose vídeos de las audiencias del Papa, porque el gesto de mano y la cara de inteligencia son idénticas.

Las referencias

¿Era necesario hacerle guiños al público enlazando con referencias a las otras películas de la serie? Quiero decir si era necesario que C3PO tenga que ser un muñequito que Anakin le hizo a su mamá de trabajos manuales para que la ayudara en casa. ¿Y de qué sirve que ahora nos enteremos que a R2 le quitó la mugre en su día Padme-Amidala con sus reales deditos? Son concesiones fáciles, referencias en busca de la simpatía y del reconocimiento del auditorio. No aportan absolutamente nada al argumento y son hasta de dudosa credibilidad. Digo lo mismo con respecto a la aparición de Jabba como Nerón presidiendo las carreras.

Yo estaba temblando todo el rato, temiendo que apareciera un jovencito intrépido diciendo que se llamaba Pepe Solo y que cuando tuviera un hijo quería ponerle Han. Puestos a enlazar de forma inteligente con las anteriores películas, bueno habría sido que Lucas se hubiese acordado de que Ben Kenobi/Alec Guiness le dijo a Luke en una ocasión, hablando de su padre: Cuando yo lo conocí, era el mejor piloto de la galaxia. ¿Quién? ¿El enano? Buen pulso sí que tenía, pero no sé yo si sus filigranas cuando se mete por error en la nave insignia y la destruye por chiripa tienen mucho que ver con maestría.

Pues eso, que ya termino: no me meto con lo malograda que está la figura de Darth Maul, y lo desaprovechada que está la mamá, Shmi. Hasta acepto que el montaje de la última media hora de película, con recortes intercalados de acción del campo de batalla, el palacio de Amidala y el espacio exterior, sea propio de un telefilme barato. Me limito a decir que, por lo que al tratamiento del tema se refiere, esta precuela a mí no me cuela. Se ha quedado en una película para críos, y no precisamente de las mejores. Es una pena, porque la cosa daba para mucho más.

Mi opinión, claro. Saludos

© María Barbero, (1.313 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos

A finales de la década de los setenta, el negocio hollywoodiense del cine pasaba por una de sus peores épocas. La pobre afluencia del público americano a las salas batía los peores registros de su historia, y las soluciones creadas para combatirlo, tales como el cine de catástrofes no acababan de funcionar del todo. El fenómeno de la televisión comenzaba a ganar una lucha que se veía venir desde hacía más de veinte años, y las mentes pensantes de Hollywood, con el star system ya difunto y la capacidad de contar buenas historias ya olvidada, se devanaban los sesos buscando cómo volver a conquistar el corazón de sus antiguos consumidores. En esto llegó George Lucas, un joven director con una obstinada idea en la cabeza, y lo cambió todo.

La solución, el arma con la que combatir a ese pequeño monstruo casero, no podía ser más evidente. Lucas sabía que el cine contaba con un importante elemento que la TV nunca podría tener: la magia, ese sentimiento que se apodera del espectador cuando se apagan las luces y el murmullo general cesa. Lucas pensó seguramente que si no se podía agarrar al público por el contenido, lo más lógico era tratar de hacerlo por el continente, tratar de inundar la pantalla de imágenes y sonidos como nunca se hubieran visto. Y para apoyar todo eso mostrar una historia que se basara en los temas que siempre habían arrastrado al público, extrayendo incluso personajes famosos de otras grandes películas, pero usando el disfraz de la actualización, para que no se notara demasiado. Así creo STAR WARS en 1977, una película de aventuras con personajes de siempre, con cierto romanticismo, con buenos y malos, y sobre todo, con una ambientación galáctica que le permitió desplegar el arma definitiva con la que volver a llenar de espectadores las salas de todo el mundo, y definir de paso el camino que tomaría parte del mundo del séptimo arte de ahí en adelante. Hablo de los efectos especiales.

La fiebre que desató esta nueva tormenta visual, apoyada por un nuevo sentido del marketing, fue de tal envergadura que el mismo Lucas decidió aprovechar el filón y crear una trilogía, y mientras una amplia gama de directores, con Steven Spielberg a la cabeza, volvía a arrastrar al público a los cines con filmes repletos de efectos visuales, dos películas más con los mismos personajes que STAR WARS veían la luz: EL IMPERIO CONTRAATACA y EL RETORNO DEL JEDI. En ese período de tiempo, millones de dólares convirtieron a las películas de efectos especiales en las más taquilleras de la historia, empujando definitivamente al cine por el camino de la forma, y haciendo que el guión, la historia a contar, se subordinara a la imagen en pantalla. El séptimo arte sufrió, durante la década de los ochenta, una clara transformación que lo condujo por nuevos caminos en los que el fondo ya no era tan importante. Ya no interesaba la historia, sino con qué extraordinarios artificios la mostraban. La imagen, no el argumento.

Han pasado veinte años, y el resultado nos ha mostrado alguna película digna de elogio y muchas merecedoras del pronto olvido. La lucha por mostrar el efecto visual más sorprendente continúa, y los filmes con llamativos efectos especiales siguen siendo los que más recaudan, sencillamente porque son los que más gente va a ver, debido en gran parte a sus enormes campañas de marketing. Desde luego sigue existiendo el otro tipo de cine, el que trata de contarnos historias que nos toquen el corazón y la mente, pero no hay que engañarse: quien mantiene vivo al mundo del cine es el artificio al que Lucas dotó de una solvencia que no tenía en aquel lejano 77, lo que llamamos efectos especiales. Y para que no nos olvidemos de ello, el mismo George Lucas vuelve a la carga con una segunda trilogía cuya primera parte ve la luz en 1999 con el título de STAR WARS EPISODIO I: LA AMENAZA FANTASMA.

Este primer episodio de la serie suponía un gran reto para su director. La trilogía original (episodios IV, V y VI) se ha convertido en un mito, un fenómeno de masas, y su precuela, aun con todo vendido de antemano, debía estar a la altura. Lucas no ha querido o no ha sabido arriesgar. Pudiendo innovar de algún modo, teniendo la mayor oportunidad que cineasta alguno haya tenido para sorprender y mostrar nuevos caminos, se ha decidido sin embargo por afirmar aún más lo que creó hace una veintena de años. Sabiendo dónde estaba el valor seguro, lo que le pedían los más firmes aficionados a la serie, ha vuelto de nuevo al principio, al viejo caballo ganador, y de paso le ha dado un nuevo espaldarazo a esos efectos visuales que él, con el apoyo de su empresa Industrial Light and Magic, quiere llevar todavía más allá, demostrando que su ambición original quizá iba más lejos de lo que se ha podido pensar. LA AMENAZA FANTASMA goza de efectos digitales en el 95% de su metraje. Es LA PELICULA de efectos especiales. Y no se puede decir que estén mal realizados, sino todo lo contrario. Visualmente es una maravilla, y como espectáculo da lo que promete. Es el producto final de cuatro años de esfuerzo por parte de mucha gente, y como eso, como producto, su acabado es perfecto. Incluso estoy convencido de que los fans más acérrimos estarán muy a gusto con el filme, puesto que se muestra coherente con los sucesos que sabemos ocurrirán después, y cuenta con algunas escenas especialmente creadas para mitómanos de la serie. Sin embargo, como espectador objetivo, y valorando la película y no el producto, el resultado es menos positivo de lo que debería ser en principio, sin llegar a ser decepcionante.

Como decía, Lucas no ha querido conceder nada al riesgo y ha configurado una historia semejante a las anteriores. De hecho, LA AMENAZA FANTASMA no es más que un gigantesco resumen de las escenas vividas en la trilogía original. Muchas de las secuencias de aquella están recogidas en esta película, disfrazadas convenientemente y servidas como engañosa novedad. El paralelismo es inmediato en muchas de ellas. Existe un duelo entre Caballeros Jedi en un escenario semejante al de EL IMPERIO CONTRAATACA, con amenaza de caída al abismo incluida; hay una destrucción de una gran base espacial por medio de una nave que nos retrotrae hacia la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte; una batalla protagonizada por seres de otra especie nos recuerda a la Batalla de Endor, y algunos personajes, sin necesidad de rascar mucho en su superficie, se nos muestran como fiel reflejo de los arquetipos ya conocidos en la primera trilogía. Lucas ha creado una nueva historia con la misma estructura y elementos que ya conocíamos, ha introducido alguna idea nueva, ha hecho los cambios lógicos, y nos ha vuelto a contar lo mismo. Que es un tipo listo ya lo había demostrado con creces, y aquí vuelve a hacerlo. Más aún, porque sin duda los dos mejores momentos del filme están sacados del pasado, de escenas que ya demostraron funcionar y a las que sólo ha tenido que dotar de sus queridos efectos especiales para lavarles la cara. La carrera de vainas a reacción no es otra cosa que la actualización de uno de los mayores logros en la historia del cine (a pesar del inadvertido error de cuentas): la carrera de cuádrigas de BEN-HUR, de William Wyler, aquí con Herodes reencarnado extrañamente en Jabba el Hutt, Judá en el niño Jake Lloyd, y Messala en el malvado Sebulba. Y no sólo ésta, puesto que el ya famoso enfrentamiento de los dos Jedis con el Sith no es otra cosa que un duelo con espadas a la vieja usanza, como el de SCARAMOUCHE o EL PRISIONERO DE ZENDA por poner dos ejemplos. El hecho de que sea la escena que más pasiones levanta demuestra una vez más que ante la carencia de ingenio, lo mejor es volver a los viejos valores, los que siempre han funcionado, y que siguen tan vigentes como antes. George Lucas lo sabe.

Sin embargo, aunque no son muchas, también existen novedades. Dentro de los nuevos elementos cabe destacar para mal la apuesta por un secundario de origen totalmente infográfico. Personaje insufriblemente pesado, Jar Jar Binks es sin duda la cuota a pagar con vistas al público infantil que también disfrutará de la película, seguramente más que los adultos. En el balance positivo, la otra gran aportación, es un claro homenaje al Trántor de la serie Fundación, de Isaac Asimov. Se trata de Coruscant, un planeta totalmente urbanizado, cuya superficie está ocupada por una ciudad continua, y en cuyo seno habita el gobierno de la República. Todo este guiso de facturación impecable tiene un ritmo desigual. Comienza defraudando por su lento transcurrir, para subir significativamente tras la aparición precisamente de la ciudad-planeta de Coruscant. A partir de ahí, la incursión en el palacio, la batalla contra los droides, el ataque a la nave insignia de la Federación y sobre todo el enfrentamiento de los Caballeros hacen que el ritmo suba y que la impresión final sea más satisfactoria de lo que quizás debería ser.

Y hablando de otra de las cuestiones importantes, hay un interrogante que esta película, más que ninguna otra, debía despejar, porque sin duda va a marcar el futuro y ya está influyendo en el presente: ¿en qué lugar dejan las nuevas tecnologías a los actores y actrices? La respuesta, desgraciadamente, es claramente negativa. Todo pro tiene su contra, y en este caso, el hecho de que la película se deba al efecto digital, incluyendo personajes creados enteramente por ordenador, deja muy poco espacio al resto de elementos tales como la interpretación. Los actores han de combatir, primero con el poco margen que les dejan sus personajes, creados por Lucas totalmente vacíos, con una profundidad nula y limitados a su simple presencia en las distintas escenas de acción. Cuando acaba el filme no sabemos nada de ellos, de sus caracteres o motivaciones. Por si eso fuera poco, en una película de estas características, en la mitad de los diálogos, los actores han de dirigirse a la nada, allí donde luego se colocará un ser de animación digital, y es muy difícil saber hacia dónde hay que dirigir la fuerza interpretativa o, simplemente, la vista. Ante esta nueva tecnología, el actor está vendido, sobre todo porque el espectador, sabedor de que aquello es un truco, mira más sus reacciones que las del dibujo con el que están hablando, lo que acaba por delatarlos. Todo esto hace que las actuaciones queden mediatizadas irremisiblemente, dando como resultado unos personajes que parecen de cartón piedra.

Lo que sí se puede apreciar es la magnífica banda sonora del maestro John Williams. En una inmejorable puesta al día de los viejos temas, y sin abandonar nunca las clara influencias korngoldianas, Williams ha introducido elementos corales muy al uso en la actualidad, mezclados con cierto minimalismo. Duel of the fates, maravilloso en concepción, se adivina como el tema estrella de un score realmente impactante. Como reflexión final, podría decirse que Lucas ha hecho lo que tenía que hacer, sin más preocupación que la de crear un producto digerible, un producto que responda al espectro completo de los muy distintos tipos de espectador que asistirán en masa a ver su película, empujados sobre todo por una abrasadora campaña mundial de marketing.

LA AMENAZA FANTASMA se deja ver, es entretenida pero rápidamente olvidable, lo que no impedirá que millones de fans esperen con ansiedad y entusiasmo la segunda parte de esta nueva trilogía, en la que Lucas ya no dirigirá, pero cuya presencia será determinante. Es de esperar que, como en esta, el espectáculo esté garantizado, y que se vayan respondiendo algunas dudas recientemente creadas, como el porqué del uso de humanos en las tropas imperiales cuando más de 30 años antes ya existían los droides de combate. Para la tercera ha prometido un tono más tenebroso, algo que sin duda todos agradeceremos. Durante la proyección, sólo hubo un momento en el que parte del público rompió a aplaudir; significativamente fue cuando el malvado Sith, Darth Maul, el cual ni siquiera cruza mas de dos frases en toda su aparición con lo que mal se puede ganar el afecto del espectador, asesina al buen Jedi, Qui Gon-Jin.

Creo que eso quiere decir algo muy claro de con qué lado de la fuerza están las simpatías de los espectadores, un poco cansados ya de tanta bondad. Quizás Lucas debería tenerlo en cuenta y, por una vez en su vida caminar por el lado salvaje, para conocer el significado de la palabra riesgo.

© Santiago L. Moreno, (2.122 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos

...pequeños errores como que [...] la reina Amidala pase desapercibida entre tanto Jedi (ni Qui Gon ni Anakin la reconocen hasta que ella se descubre, a pesar de todas las pistas que da).

Tampoco la reconocen la mitad de los espectadores, ojo. Es un detalle torpe de la narración (otro más), porque habría bastado un guiño al espectador en un comentario entre Padme la auténtica y Panaka, por ejemplo, y ya está. Que no todo el mundo tiene por qué reconocer el bello rostro de Natalie Portman sin el polvo de arroz en la cara.

Hay un elemento de la continuidad que salta en esta película, al reducir (me temo que para no tener que complicarse la vida luego y no mostrar ejércitos enteros de Lores de Sith), a que los malos no sean más que dos, maestro y aprendiz, Darth Sidious (que tuvo que ser el abuelo galáctico de Sid Vicious, seguro) y Darth Maul. El elemento es Moff Tarkin. Cuando Leia en STAR WARS es conducida a presencia de Tarkin (ah, qué grande Peter Cushing) le dice que tendría que haber reconocido su olor, que tendría que haberse dado cuenta de que estaba tirando de la correa de su perro faldero, Vader. O algo así.

En STAR WARS, queda claro que Vader es un mandao de Tarkin, que está a las órdenes de Tarkin, que no es más que un jefe de seguridad de Tarkin, no el número dos de la galaxia. ¿Quién puñetas es entonces Tarkin? ¿Por qué le manda a Vader si luego resulta que Vader es el chico para todo del emperador? ¿Dónde queda todo el rollo del maestro malo y el alumno malo?

Más cosas: El capitán de la nave pequeña donde al principio de STAR WARS viaja Leia y los robots se llama, según el libro y los comics, Antilles, como Wedge, como el nombre que menciona el capitán Panaka como aspirante a presidente de las Cortes, digo del senado imperial. Cierto es que en la peli no se nombra a ese capitán, ¿pero es que Lucas se está quedando corto de nombres o puede ser un detalle de importancia para futuras pelis?

Mace Windu (Samuel L. Jackson) es el escritor padawan del DIARIO DE LOS SAUCES, el enorme libro-río donde se cuenta la historia de la galaxia, y de él aparece incluso una cita en la novelización de STAR WARS. A Lucas le debe gustar el nombre (o no se le ocurre otro), y ahora lo presenta como un maestro Jedi, el jefe máximo de todos ellos, rasurado como el culito de un bebé, y no lo digo por la calvorota, sino por la cara, ya quisiera yo conseguir ese apurado perfecto, se nota que no tento midiclorianos en spray. Si Mace Windu es el que ha escrito SW-IV, y es un Jedi, y todos los Jedi han muerto... ¿los midiclorianos lo ponen a escribir después de muerto? ¿Es descendiente o antepasado del Cid? ¿Tanto cuesta que Lucas se hubiera repasado los nombres ya utilizados y se hubiera inventado otros nuevos?

El tío Owen es, según la novelización de ROTJ, hermano de Obi-Wan, un detalle de continuidad que me gustaría a mí ver cómo justifican, porque aquí no aparece (aquí no se cuenta nada), y en cualquier caso está claro que no es nativo de Tatooine.

Con respecto al futuro, sería muy heavy esperar que Leia y Luke fueran hijos post-violación de Ani a Amidala (vaya nombrecito, Lucas ni le dio por mirar en una guía de términos anatómicos, ¿o se inspiró viendo a Linda Lovelace en DEEP THROAT?), y que por eso no sabe que tiene hijos y residentes en la galaxia, aunque ese detalle justificaría muchas cosas. Y con los midiclorianos de por medio, y la concepción virginal de El elegido (que por mucho que se empeñen en decir ahora, no me creo que sea Vader, porque si el equilibrio que se restablece es matar al Emperador tirándolo a la basura vaya papafritez, el Elegido sería Luke, en todo caso, que es quien consigue la redención de papuchi y empezar de nuevo el jediismo, con o sin midiclorianos....

POR CIERTO, otro fallo, en plan místico nada más, uno hasta se cree que Vader, ofuscado por el odio y sin poder ver bien por culpa de la máscara, no se coscara de que Leia es su hijita (aunque capta la fuerza es poderosa en él a Luke en la lucha en la trinchera). Pero si los midiclorianos lo reducen todo a una simple cuestión de rh que se desborda por los poros, es extraño que con el pedazo de aguja que llevaba el robot flotante interrogador de La Estrella de la Muerte no le hubiera hecho un análisis.... si hasta Obi-Wan, que es un pardillo que no sabe dónde ponerse la trenza lo hace a distancia.

Elucubrando sobre las nuevas entregas, y como entre el episodio I y el II pasarán al menos diez añitos en la ficción, uno espera que se salten (ya que nos perderemos el entrenamiento Jedi, que a lo mejor acaba por ser serie de televisión, tiempo al tiempo), el rescate de Ani a su mamá, porque entonces se desviará la película hacia otra cosa, y se convertirá no en Ben Hur, sino en Espartaco. Y Tattooine como planeta es un poco agobiante, y el ritmo narrativo de las pelis se resiente por el calor del desierto. Ani ha prometido volver a rescatar a mami, y sería un buen detalle que se podría resolver con dos líneas de diálogo, y no perder media película en eso, a menos que otra vez ese mundo desértico que era al principio el punto más alejado y perdido de la galaxia, según Luke, se convierta en el eje donde todo ha pasado, un incordio que tendría que haber sido volatilizado por el Emperador con la primera estrella de la muerte. Está claro que 3PO volverá a dar la tabarra algún día y a reencontrarse por lo menos con R2D2, pero otra línea de diálogo (le he dicho a mami que no te venda nunca) podría justificar que, apuradilla, mami Schmi lo vendiera y se lo encontraran luego en las minas de Kessel o en donde sea. ¡Todo por no regresar a Tatooine, que en la galaxia debe haber miles de planetas! Y, sí, me temo que en el episodio 2 o el episodio 3 salga el papi de Han Solo, el propio Chewie o la mamá de Lando Calrissian....

¿Alguien se ha quedado hasta el final de los créditos? Decían que se escuchaba la voz o la respiración de Darth Vader, pero en mi sala los cortaron, para no perder costumbre.

© Rafael Marín Trechera, (1.114 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos

Amenaza que algo queda

Ayer fuí a ver LA AMENZA FANTASMA. El cine, bastante decente. El sonido, bastante logrado. La copia, en buen estado. La cola, 5 minutos. Los niños, muchos y comportándose. Las palomitas, de baja calidad. La chocolatina, aceptable, medio derretida eso si. El agua, Fontvella que aligera peso. La cena posterior, en un mejicano, muy buena. La película, pufffff.

Después de todos los comentarios vertidos en estos últimos días, destripar la película sería punto menos que imposibles. Por tanto os doy mis sensaciones que es lo único que puedan ser propias e intrasferibles, aunque no tengan que interesar a nadie.

En primer lugar estaba ilusionado por ver la película, aunque iba con cierta prevención, no por lo oído y leído, debido a que uno de los protagonistas era un niño. No soporto las películas con niño y/o animal sabio, tipo Furia o Rin Tin Tin. Incluso en CAPITANES INTRÉPIDOS, que me parece una magnífica película, me chirría el niñato amigo de Manuel-Tracy. Y mi prevención se confirmó. El niño es inaguantable. Pero además parte con un handicap: todos sabemos que va a ser un malo de los buenos, lo que te impide que encima se te haga agradable como personaje. Me pasé toda la película pensando: hay que ver con la carita de bueno que tiene y después va a ser un hijoputa de tomo y lomo. Esta circunstancia me lastró todo lo demás.

Pero si sólo fuera esto se podría pasar. Lo que me ocurrió es que además le encontré defectos de todas las clases y colores.

1. Los Jedis. Después de la imagen que se dió en la 1ª trilogía, estos son ahora algo así como la policía galáctica y yo creía o se daba a entender en las anteriores entregas que eran otra cosa, algo así como más místico o filosófico. Ahora son simbióticos y dependen de un factor RH para ser superiores. Lo mismo se ha leído Lucas algo referente a Arzallus. Señor, señor que pena.

2. El Pato Lucas del Espacio, o como bien dice Santiago el Roger Rabbit de las Galaxias. ¿A que mente enferma se le ha ocurrido este engendro? Es espantoso desde todos los puntos de vista. Aunque corrijo lo de mente enferma, es mente muy inteligente ya que puedo asegurar que a los niños les encanta el bicho. Así que juguetitos y pegatinas, millones, seguro.

3. La carrera de cuádrigas, digo de vainas. ¿Homenaje a BEN HUR? Y una leche Vergareche. Para hacer un homenaje hay que amar el original e intentar hacerlo dignamente. Aquí es una mala copia y es mala porque este señor ha hecho una alarde de efectos especiales, magistralmente realizados por sus técnicos, pero que soy incapaz de ver. Debe de ser mi vista cansada o mi edad vetusta lo que me hace decir esto, pero casi me mareo. Yo comprendo que es muy difícil hacer una escena así, por ordenador, pero es que el resultado me da vértigo y no pude apreciarla como debiera. El ritmo era tan frenético que no vi nada. Es lógico que una carrera no la puedas hacer lenta, pero si la tienes que hacer rápida, lo mínimo que pido es que las cámaras sigan el movimiento y no encuadres fijos, en los que ves llegar los aparatos y se escapan por el otro lado. Y si no se puede hacer por imposibilidad técnica, que no se haga.

4. El guión. Normalito. El hacer una precuela lastra lo que puedes explicar, ya que has de acoplarlo a lo que ya sabemos que va a pasar. Por eso creo que el autor se ha equivocado en cuanto al protagonismo de Anakin Skiwalker. Hay que ser una autentico genio para contar un Flashback. Y mas si es de tres películas de dos horas cada una. Me temo que Lucas no está en ese Olimpo particular. No se hacen revelaciones importantes, aunque, ¿que demonios vas a revelar, si ya nos conocemos la historia de pe a pa? Puesto a contar podría haber explicado de donde salieron los Jedis (lo de los parásitos no me gusta nada) o los Sits. O ¿Como es que se usan androides de combate 30 años antes y los imperiales, tropas de asalto, mucho mas convincentes por otra parte? ¿Los androides son tan porrilleros que no tienen un pequeño control autónomo? Les das al interruptor que pone off y todos al suelo. Vaya porquería de androides.

5. Los efectos. Espectaculares sin duda ninguna. Los movimientos de los personajes homoformes han mejorado infinitamente. Ahora si se puede apreciar un movimiento casi humano. La ventaja es que los sintetizados son robots y extraterrestres, lo cual mejora sin duda la credibilidad de sus movimientos ya que desconocemos en realidad cual es el auténtico. Están a pocos años de conseguir actores del todo digitales y humanos, lo cual no deja de preocuparme. Un pequeño defecto que encontré en estos efectos fue en la batalla contra lo droides. En algunos momentos los tanques me parecieron muy artificiales, muy de vieojuego Atari.

6. La música. En la línea de Williams. No molesta en ningún momento, salvo en la lucha final en la que coincido con otros comentarios en que no me pega demasiado un Carmina Burana modificado con la lucha de SCARAMOUCHE.

7. Los actores. Nesson no sabe donde está, le viene grande el kimono. El niño, pese a que no me gustan lo niños, no lo hace demasiado mal, aunque su personaje no es creíble ni por causalidad (bueno por casualidad si, porque todo es casual, como bien dice Francisco). El malo (Dart Maul) (porque el Dart Said o como se llame no sale, aunque le da cien mil vueltas como malo). Que actor mas bueno es este hombre. Que diálogos, que dicción, que escenas en las que lleva el peso de la actuación. Que maravilla. En las películas de Bruce Lee, hubiera sido el primer capullo que se carga el bueno de Bruce, y aquí, con un disfraz de carnaval, y os aseguro que los he visto muchísimo mejores hechos con una sábana, protagonista que sólo sirve para darle vueltecitas a la lanza láser. Salvo de la quema a Palpatine, que hace un buen malo, o al menos eso creo entender. Y la reina muy mona, pero cuando está de reina es que me recuerda a un actor del Kabuki (¿se escribe así), y mucho mas inexpresiva. Los trajecitos son de los que yo regalaría a mi peor enemiga para que hiciera el ridículo. Tal vez una comparación podría darse con la Reina de Inglaterra, por la vestimenta claro. Los americanos, como no tienen ni han tenido reyes, deben de ver a la realeza siempre vestida así, no se.

Como conclusión he de decir que me aburrí. Las escenas espectaculares me marearon (carrera)y le encontré pocas novedades. La batalla de los droides de lo mejorcito de la cinta y la de los cazas una birria mareante. La destrucción del control robótico copiada de la IV y la VI. Y la pelea de los Jedis, si bien mas espectacular que las de Vader, y con un claro autohomenaje al Imperio, tampoco es para tirar cohetes. Mucho salto y pocas nueces. Las de MATRIX mucho mejor.

Al menos mi hijo de 9 años se lo pasó bien, lo que me lleva a pensar que estoy pasado de moda y que critico todo por viejo y cascarrabias. He perdido mi capacidad de asombro sniff. (sollozo compungido)

© Alfonso Merelo, (1.241 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos

LA AMENAZA FANTASMA: mi grano de arena

Cómo no, también la he visto. Y hasta confesaré que tengo la camiseta.

La primera trilogía de Star Wars tenía, en mi opinión, un tema claro. STAR WARS: IV (la original) era la película de la infancia, un sueño infantil de omnipotencia. Puedes convertirte en Jedi en un pis pas y destruir la Estrella de la Muerte. Si, claro. La segunda, EL IMPERIO CONTRAATACA, era la película de la adolescencia: los personajes lo pasan fatal, el principal villano resulta ser tu padre, y si quieres convertirte en Jedi tienes que aparcar los videojuegos y currar como un enano. Luke pasa de niño a hombre como suele suceder: más sabio pero más jodido.

En esta línea, EL RETORNO DEL JEDI debía ser la película del adulto. La lógica interna hubiera sido que Luke MATARA a Darth Vader muy edípicamente. Pero esto hubiera sido demasiado fuerte para productores y socios (oh, por amor de Dios, señor Lucas, que la ciencia ficción es un género para niños). Y Lucas la defeca gloriosamente al infantilizar la historia, haciendo que Darth se arrepienta a última hora, y sobre todo con los horribles peluches de los Ewoks.

Parece que el Episodio I retoma el hilo infantilizador y lo lleva un poquito más allá. Teníamos el robot mono y ya sólo había que añadir el niño listo que salva el mundo o la Galaxia. (Y no digamos Jar-Jar & Cía. Horrible.)

Lo que menos me gusta

1) JAR-JAR Y SUS GRACIAS. El feo de los Hermanos Calatrava tenía un humor más sutil. Alf hubiera sido mejor elección.

2) LA CARRERA DE CUÁDRIGAS DE BEN-ANAKIN. No viene muy a cuento y ocupa valioso tiempo.

3) LA CIUDAD SUBMARINA: En STAR WARS ya teníamos el desierto (Tatooine), la ciudad de hielo (Hoth), la ciudad en las nubes de los hombres halcones (Bespin), de modo que faltaba la ciudad submarina... ¡bingo! En el siguiente episodio, predigo desde ya que aparecerá Arboria.

4) EL GARRAFAL FALLO CIENTÍFICO. ¿Atravesar el núcleo de un planeta así por las buenas? ¿Sabe alguien en el equipo de producción cómo suelen ser los núcleos planetarios? ¿Y con un chisme más lento que los pedalos de la playa? Paso por alto el magnífico equipo de buceo Jedi. A fin de cuentas, la miniaturización hace milagros...

5) VILLANOS ALIENÍGENAS: Logran algo tan difícil como ser aún más patéticos que los Ewoks... e incluso el patoso de Jar-Jar, lo que creí imposible. El bicho mafioso revoloteante estaría más en su lugar entre los Teleñecos. ¿Y el Mesala alienígena con gafas de Snoopy? Pierre Nodoyuna y su diabólico perro Patán son cien veces mejor.

6) R2D2 Y ANAKIN: Robot mono y niño mono, o el Síndrome de Güesli Crusher. ¡¡Straczynski es DIOS!! (¿Necesito decir más?)

Lo que más me gusta

1) JAR-JAR HABLANDO: Aquí habría que felicitar al traductor. Me acordé de Les Luthiers y su ópera CARDOSO EN GULEVANDIA. (Para los que no la conozcan, se trata de una ópera cantada en gulevache, un idioma inventado por ellos, que parece una mezcla de castellano, italiano y portugués.)

2) LOS EXTERIORES: Aunque ya venía preparado por Babylon 5 sobre cómo se puede crear un paisaje urbano con CGI, debo confesar que el look romano-bizantino de Naboo es de lo mejor que he visto. Y Coruscant es exacto a como me imaginaba Trantor. Chapeau.

3) LA CONCEPCIÓN ARTÍSTICA: Los uniformes, la nave de la reina Amidala, incluso los cazas de Naboo en plan Chevrolet del 57 consiguen dar la sensación una época más antigua que la de la trilogía original, y al mismo tiempo tecnológicamente más avanzada (no hay más que ver la diferencia en la infantería). La República es romana, el Imperio y los rebeldes son medievales. No sé si me explico a ver si me entienden:-)

4) LOS ELEMENTOS DEL ARCO: En realidad lo más interesante de la historia que nos cuentan en la AMENAZA es lo que no se ve (yo no hacía más que mirar a Anakincito y pensar: las vueltas que da la vida, mire usted). El senador Palpatine ha dado su primer paso para convertirse en Emperador (y creo que Palpatine no es otro que el enigmático Sid Vicious o como se llame que incita a la Federación Titerote a atacar Naboo.)

Preguntas por contestar

1) ¿Qué tiene que ver Palpatine con el Lado Oscuro? ¿Trató de ser Jedi y lo rechazaron por bajo recuento de mitocondrios o lo que sea en sangre? ¿O es directamente un infiltrado de los Sith?

2) ¿Quiénes son los Sith y qué relación tienen con los Jedi? Parece bastante claro que son su reverso tenebroso, y por lo que dice Darth Maul (tampoco habla mucho el tío) tienen un ajuste de cuentas pendiente con los Jedi y ahora están regresando a Z'ha'dum.

To be continued...

Reflexión final

Bueno, esto es sólo la primera parte, de modo que hay que esperar al 2000 y pico para ver los episodios como un todo. Mientras, rechinar los dientes ante la avalancha de camisetas, llaveros, muñequitos, videojuegos y demás parafernalia que nos va a llover.

Lo peor puede estar por venir. Pues cuando el Señor llame a su lado a nuestro estimado George Lucas y Star Wars se convierta en nada más que otra máquina de hacer dinero como Star Trek y veamos precuelas, secuelas y poscuelas a porrillo (el Macaulkin ese en SOLO EN TATOOINE, por ejemplo) sudores me entran.

Pero como decía el jefe Abraracurcix, Eso no va a suceder mañana.

© Javier Redal, (902 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos

Durante la proyección

Me lo pase como un enano. Las casi dos horas de peli se me pasaron volando. Alucinado estaba sin parar de mover los ojos de un lado a otro viendo cosas increíbles, luchas del copón, atascos de naves espaciales, etc. etc. Eso sin nombrar la impresión que me dio volver a ver las letras que se escapan al infinito.... casi lloro.

Despues de la proyección

La magia se rompió. Si al salir de ver el episodio IV seguí viviendo en el universo Star Wars durante un mes, tras ver el episodio I la cosa se volvió más chunga. Le falta bastante para ser una peli redonda. Y creo que las carencias de la peli se pueden resumir rápidamente en una palabra: emoción

Le falta ritmo, nervio. La peli es demasiado plana, las cosas suceden porque tienen que suceder, viajan de un lado a otro sin demasiadas explicaciones. Los personajes no parecer sufrir ni padecer, ni sentir. Delito grave me parece el no haber trabajado como es debido el malo, maloso tan logrado de Darth Maul. Antes de que el malo aparezca tiene que haber demostrado de alguna manera que es malísimo, como hizo Darth Vader en el episodio IV. Mucha corrección política creo yo, reñida con la aventura. Casi da pena el pobre, pegándose contra dos jedis. Recuerdo ahora mismo ese monumento al cine que es HASTA QUE LLEGO SU HORA en el que Sergio Leone emplea la mitad del filme en contarte como de malos son los malos y como de buenos son los buenos. Y Quin tampoco es un personaje que epate, no llega al espectador, se muere y te deja bastante indiferente. Creo que Lucas olvidó un efecto especial muy importante, jugar con la emoción del espectador, hacer que sufra cuando el bueno esta en aprietos, que le hieran, etc, etc.

Trucos tan viejos como el cine.

© Eduardo Vaquerizo, (306 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos

En verdad han acertado, aunque fuese un error de imprenta, los del cine al que fui a ver la susodicha película al poner como titulo en la entrada: LA AMENAZA DEL FANTASMA (STAR WARS). Me he llevado una gran decepción al salir del cine, esperaba encontrarme a lo mínimo con una película entretenida y medianamente aceptable, pero nada de eso mas bien todo lo contrario. Una ilusión fantasmagórica de película ha atacado sin ninguna compasión los cerebros de los espectadores que hayan ido a ver este filme. Se había hablado mucho de ella, se había promocionado muchísimo, decían que iba a ser la película del año e incluso del siglo, que era una religión... pues nada de eso, muy floja.

Lo que mas me ha gustado de la película es la música; los efectos especiales son otro cantar, puede que sean todo lo espectaculares que quiere la gente pero a mi me parecen indigestos, mucho FX por aquí y por allá sin que haya nada detrás. Si, porque lo mas horroroso de la película es el guión: los problemas se solucionan en un plis plas de la forma mas simple posible y sin ningún tipo de lógica; los jedis son dioses, da igual que sean dos contra un ejercito, el ejercito esta acabado de todas formas; el amiguete Anakin no es un niño jedi es el megadiox, por saber sabe hacer de todo y con solo nueve años o así (es alucinante cuando conduce la nave espacial, ver para alucinar); etc... Vamos que quien haya escrito el guión es para correrle a gorrazos (¡felicidades Lucas! peor no podía ser)

Vale sigamos olvidémonos por un momento del guión y centrémonos en el resto de la peli. Las apariciones del famoso Jar Jar son catastróficas para el film, esta todo el día haciendo chistecitos y chorradas y no hacen ni la mas mínima gracia, sino todo lo contrario dan mucho asco. El malo maloso Darth Maul esta muy mal aprovechado, con lo que prometía y el juego que podía haber dado y nada; no es ni malo-maloso ni na, no infunde el mas mínimo respeto, no tiene carisma, prácticamente no habla, y para lo que hace en el film mejor que no hubiera aparecido. Y si ya hablamos del amigo Anakin, ¡eso no es un niño, ni un jedi, es... diox! le sale todo a la medida, sabe de todo y maneja todo (se ha pasado mucho el Lucas, sobre todo con lo de la susodicha nave espacial, que me expliquen como aprende el chaval a manejarla). Y no sigo con otras cosas porque sino...

El principio del film me ha parecido muy acelerado y sigue mas o menos así en toda la película, como si quisiera meter el mayor numero de escenas de acción con FX sin que haya prácticamente una transición entre unas y otras. Una pena:(.

En resumidas cuentas, para no alargarme mas, he estado resoplando y resoplando durante toda la película. Me ha parecido nefasta, mucho FX, buena musica pero el guión es muy pero que muy simple y sin lógica (es que hay cosas muy fuertes y sin ningún tipo de sentido lógico) y ese guión desastroso es el que se carga una película que, particularmente, no me ha transmitido ninguna sensación épica, ni nada por el estilo. Yendo al grano, si os olvidáis totalmente del guión, paridas Jar Jar... puede que os parezca incluso entretenida la película. Pero es que por la misma razón, para ver una cosa sin guión con los típicos topicazos de los buenos y malos y si a eso añades que la peli no produce ningún interés, me veo pelis como: RAMBO, INDEPENDENCE DAY, etc...

Clamo una pregunta al aire: ¿Donde esta Star Wars? yo no la veo por ningún sitio. Por lo menos las anteriores eran entretenidas, tenían un guión bueno, uno sentía en su piel las escenas de acción, temía al malo-maloso, etc... tenían un algo mágico que no tiene este primer episodio de la nueva trilogía. Si se hubiesen currado mas el guión (quitando los fallos garrafales, dándole mas juego al Darth Maul, quitando al Jar Jar...), otro gallo cantaria.

Ale y no sigo max, porque realmente estoy muy decepcionado. Menuo rollo de película, os aconsejo que no vayáis a verla, Je, Je, Je, Je pero como seguro que todo el mundo ira, ¡ale! preparaos para lo peor de lo peor.

© Ricardo Barriopedro, (734 palabras) (Area de Ci-Fi de Fido) Créditos

En primer lugar tengo que reconocer que disfrute mucho viendo LA AMENZA FANTASMA. Aunque también la volví a disfrutar cuando la pude ver en una sala con sonido THX (¡mejora muchísimo el sonido!). Y la volví a disfrutar cuando la vi en VOSE, sobretodo porque no me gustó nada el doblaje de la Reina Amidala.

Desde el punto de vista visual me pareció impresionante. Según leí el PC-Actual de los aproximadamente 2200 planos de la película, solo hay unos 250 sin ningún tipo de tratamiento digital de las imágenes. En los últimos tiempos diría que solo MATRIX está al nivel, aunque hay que decir que en estilos completamente diferentes.

Respecto al argumento los comentarios que más he oído son que es muy infantil y que no acabada ser una película, podríamos decir, redonda como podría ser el Episodio 4. Desde mi punto de vista la mejor película sigue siendo el Episodio 4 y me imagino que la razón es que es la única película autoconclusiva. Por lo que yo se George Lucas cuando lo realizó no tenía nada claro que pudiera continuar haciendo películas sobre el tema, era una verdadera incógnita si tendría o no éxito. De manera que tuvo que hacer una película cerrada, pero lo suficientemente abierta para que pudiera haber continuación. En cambio en las siguientes estaba muy claro que tendrían continuación, lo que inevitablemente deja una sensación de vacío cuando las ves ya que o falta el principio de la historia o falta el final. No se si logro explicarme.

Respecto a que el argumento es infantil, estoy parcialmente de acuerdo. Entiendo que es una película para todos los públicos. Eso quiere decir que además de poder verla niños también tiene que gustar a personas muy diferentes. Por ello se deben hacer, en cierta manera, concesiones para cada uno de los públicos a los que va dirigida. De acuerdo que hay cosas claramente dirigidas a los niños (aunque a mi Jar Jar Binks me hizo mucha gracia), pero hay otras partes importantes del argumento que no creo que la puedan entender fácilmente los niños. En concreto a mi me estremeció como el Senador Palpatine manipulaba la situación y forzaba a la Reina Amidala a presentar una moción de censura para poder ascender sin contemplaciones. Tampoco creo que sean especialmente sencillas de entender, para niños, las motivaciones de la Federación de Comercio para sitiar Naboo. Me perece que la parte política de la historia tiene mucho peso. Finalmente las escenas de acción también son importantes, a mi me gustó mucho la carrera de vainas y las luchas de sables láser. Me resolvió una duda que tenía desde hace muchos años. Siempre se decía que un caballero Jedi llevaba como única arma un sable láser. Con lo que yo pensaba: Muy bien si vas a luchar contra otro caballero pero estás perdido contra un buen blaster. Ahora he comprobado que no.

Mi mayor queja acerca del Episodio I es que apenas hay combates entre naves. ¡Ese es uno de los motivos por lo que es superior el Episodio 4!

© Javier Arántegui, (512 palabras) (Lista de BEM) Créditos

Comenzaré diciendo que para ver esta película hay que ir con la mente abierta y no esperar nada parecido a lo ya visto hasta ahora de Lucas.

Es decir, si tenemos en cuenta que todavía quedan dos entregas y que las tres anteriores LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, EL IMPERIO CONTRAATACA y EL RETORNO DEL JEDI son agua pasada; LA AMENAZA FANTASMA es una pasada para adolescentes y adultos apegados a la ciencia-ficción.

Sobre cómo gana el pequeño Skywalker la carrera de naves, eso no es sorprendente para un estudiante de informática. Ya que si fue capaz de crear un droi que luego será capaz de dominar más de un millón de formas de comunicación, es DIOS y puede hacer lo que sea.

Sobre el ejército de drois guerreros que invaden el planeta... Bueno, así puede haber violencia gratuita ya que no muere nadie, sólo máquinas contra alienígenas que terminan ganando. Este concepto de Lucas para evitar lo que de otra forma sería una carnicería ya lo vimos en LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. El ejército de Darth Vader eran androides o por lo menos no se les veía un pelo de humano. Claro, que eran otros tiempos.

Y ahora le llega el turno a los efectos especiales. Por lo menos en gran pantalla no se ven los defectos propios de los seres virtuales mezclados con los reales. Es más, para la próxima parte, si yo fuera Lucas, sólo usaría seres virtuales. No cobran y pueden sufrir y morir y resucitar. Y además, no se negarían a hacer la parte de la tercera parte como Harrison Ford en EL RETORNO DEL JEDI, cuando pidió a Lucas que su papel terminara con la muerte de Han Solo por hipercongelación.

En cuanto a que falta un personaje como Solo en LA AMENAZA FANTASMA, bueno, tenemos un insecto comerciante y apostante que es un poco sin vergüenza. No es ni bueno ni malo. Y al final se porta bien.

En resumen: Me he pasado dos horas entretenidas porque esperaba ver un bodrio y me he encontrado con una aventura de ciencia-ficción. Además, apenas si recordaba o me importaba un pito el argumento de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, EL IMPERIO CONTRAATACA y EL RETORNO DEL JEDI. Lo único que os digo es: Si queréis que os guste la película, leer todas las críticas negativas. Y si no queréis que os guste la película, leer las críticas de los medios de comunicación y ver antes de ir la trilogía LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, EL IMPERIO CONTRAATACA y EL RETORNO DEL JEDI.

© David Serrano, (431 palabras) (Área de Ci-Fi de Fido) Créditos

EPISODIO UNO: Que si y Que no

Acabamos de llegar de ver SW Episodio 1 y al menos por mi parte he de confesar que me ha gustado... sin embargo y por desgracia pudo haber sido mucho mejor.

En si, Episodio Uno es una buena Space Opera, con una muy buena historia que fue desperdiciada en aras de un ritmo algo trepidante que no dio lugar al desarrollo tan interesante que esto prometía. Pero vayamos por pasos.

Me extraña que siendo araña

Si alguien esperaba una buena actuación o algo memorable de parte de Liam Neeson o Ewan McGregor, no lo va a encontrar.

Por desgracia Liam no puede o no le permitieron, o no hubo tiempo de que desarrollara muy bien su personaje de maestro Jedi manipulador y sin escrúpulos. Así como lo oyen. El personaje de Neeson en realidad NO es lo que podemos esperar de un héroe. El no duda en manipular las circunstancias para lograr lo que quiere, aunque lo haga en vista de un buen motivo: restablecer un equilibrio que los mismos Jedis aceptan que esta roto. No duda en llevarse a un chico y abandonar a su madre en aras de encontrar en el ha quien a de restablecer el equilibrio y tampoco duda en afirmar que Ben Kenobi ya esta preparado para ser un Jedi, cuando bien sabe que no es así (era la única manera de poder ser el quien entrenara al futuro Darth Vader).

Por desgracia, poco le ayudaron sus diálogos, los cuales contaban con la misma extensión que cualquiera que puedan ofrecerle a los hermanos Almada. En realidad, su personaje no se desarrolla bien y la caracterización es muy plana. Tal pareciera que Lucas no se atrevía a convertir a su Jedi en un personaje que podía crear controversias gracias a su particular sistema moral.

Ademas, no se por que, pero me pareció que Neeson tampoco le tenia gran cariño al personaje... ¡y vaya que sabe interpretar muy bien! Solo acuérdense de la formidable DARKMAN.

Mc Gregor por su parte nada tenia que hacer. Su personaje, al igual que el de Liam parece no haber sido desarrollado y el tampoco parece poner nada de su parte para abandonar la delgada línea plana de su actuación. A mi punto de vista, su momento mas álgido en tan desencantada actuación, es el micro dialogo sostenido con Yoda, donde no dudamos ni por un momento de que el chico esta convencido de estar hablando solo con un Mupett.

En lo que corresponde al futuro Darth Vader, su desarrollo me pareció bastante mediocre y comiquero (que no cómico, no confundir, por favor). Tenemos ante nosotros al típico niño genio que nadie se cree, y su personaje resulta ser a primera vista el famoso Emperador de Todas las Cosas, tan mesiánico como el Paul Atreides de DUNAS o el Neo de MATRIX. (De esto hablaremos mas adelante).

La única que me pareció de verdad excepcional fue la chica que interpreto a la reina Amidala. Sus dos caracterizaciones las desarrolla muy bien y gracias a ella gran parte de la película resulta creíble.

El Jar-Jar... bueno, no me resulto gracioso pero tampoco me hizo pesada la pelicula.

A final de cuentas, quedamos pues con una serie de personajes que quedaran en el mito de Star Wars, mas por que pertenecen a la historia en si que por su fuerza emotiva u arquetípica.

La historia

En realidad la historia tiene todos los elementos para ser un interesante primer capitulo: Hay intriga, hay acción y se adivinan ciertas interrelaciones tormentosas que podrían ponerle sabor a la saga a futuro.

Pero... ¡Ay, desgracia!

Un mal ritmo cinematográfico, la carencia de pausas dramáticas y una mala interpretación solo nos permiten ver un esbozo de algo que preferiríamos leer en una novela.

Asi es, bien desarrollada, con mas tiempo, por decir algo, tendríamos algo digno de ser leído... pero el voraz mercado del cine se quedaría dormido siendo testigos de un interesante cruza de palabras entre Qui-Gon (o como se llame) y Yoda en relación al entrenamiento de un niño... Indudablemente la escena de la carrera a la BEN HUR es espectacular y me encantó, pero fue muy larga y a mi punto de vista yo hubiera preferido que parte de ese tiempo se invirtiera en las relaciones entre los personajes, en especial entre el consejo de Jedis. Por supuesto, una película con este concepto podría oler a fracaso a una distancia de 6 años luz.

Otro personaje bestialmente mal aprovechado es el impactante Darth Maul, que muere en este capítulo uno de la manera mas burda y gratuita. Si lo hubiesen dejado vivo para la parte dos, al menos hubiese servido de un buen nudo dramático, pero aquí su aparición se antoja a fuerza... casi obligada para que haya un malo en la historia. Su final resulta patético y poco creíble. Daba toda la pinta de acabar con el joven Kenobi con solo su brazo izquierdo y resulta fulminado de un sorpresivo espadazo de luz. O... a la mejor todo fue así planeado para hacérnoslo creer (más adelante explico por que)

Algo interesante en Star Wars Capitulo 1 es que es la primera película de la Saga donde por fin se maneja un concepto especulativo de ciencia ficción, utilizado como justificante para los poderes y el origen casi mesiánico de Anakin Skywalker (que nació de mujer, pero sin ser concebido de hombre). Hablan de una extraña raza simbionte de seres microscópicos, que tienen además una estrecha relación con la fuerza, pues esta se desarrolla mas en los seres donde estas extrañas mitocondrias por decir algo, se alojan. Nos quedamos con la duda de estos seres y con la esperanza de que algo averiguaremos en las posteriores películas.

¡Ah! y aquí va algo interesante que creo tiene que ver con lo que vendra...

Por que la Federación a invadido el Planeta Naboo? El pretexto son el control de líneas de comercio. Quo-Gon (o como sea que se llame) lo duda mucho.

Por supuesto que no es así.

El futuro emperador Palpatine busca algo en Naboo que no es precisamente comercio sino... ¡Aja!: ¡TECNOLOGÍA DE CLONACION! Como todos sabemos, los Jedis desaparecen después de las guerras clónicas y la reina Amidala (o como sea) tiene una nenitas de damas de compañia, muy parecidas a ella misma... Esta de pensarse...

Por tal razón, acabamos con una película que tiene un aparente final feliz (que sabemos que a largo plazo no lo será) y con una aparente victoria sobre el futuro emperador (que creo en realidad deseaba que todo acabara así para poder aproximarse mas a la reina Amidala y por supuesto... al secreto de la tecnología de la clonación, la cual le serviría para clonarse a el mismo... o a todo una nueva generación de Señores del Sith.

Y que suerte tienen los malos, porque es precisamente ahora donde se encuentra a un manipulable niñito que cuenta con ciertos poderes muy convenientes para sus fines y que por supuesto...puede ser clonado.

© Gabriel Benitez, (1.158 palabras) (Lista de BEM) Créditos

Amenaza tristemente fantasma

Por fin se nos ha concedido la esperada revelación galáctica: LA AMENAZA FANTASMA. EPISODIO I. La película se puede analizar desde muchos puntos de vista y algunos merecen juicios muy positivos, pero pensando en los lectores de Alfa y Omega me voy a centrar en cierto aspecto mucho más fundamental y tristemente decepcionante: la eliminación del drama humano en esta cuarta entrega de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS.

Una película épica, para cumplir su función, debe ser una puesta en escena grandiosa de dramas humanos muy reconocibles e identificables por cualquier espectador mínimamente sensible a su propia condición humana. A nadie le interesa lo que le pasa a los dioses del Olimpo o a los hobbits, a no ser que en ellos estén proyectados nuestros anhelos cotidianos y nuestras secretas angustias. Por eso, Homero y Tolkien fueron geniales. Y, a su modo, también lo fue Lucas en LA GUERRA DE LAS GALAXIAS de 1977.

Aquel personaje de Han Solo que interpretaba un joven Harrison Ford, lleno de mezquindad y grandeza, de egoísmo y generosidad, de amor ideal y materialismo voluptuoso; era un auténtico Parsifal galáctico que elevaba el film por encima de un mero prodigio de lenguaje audiovisual. Gracias a él STARS WAR hablaba del hombre real y de su, a la vez, enorme frágil condición. También Skywalker, e incluso los androides, estaban transidos de una carnalidad que, precisamente por su carácter anodino, evitaban la tentación de lo abstracto e hiperbólico y nos hablaban desde perspectivas muy familiares. En esta nueva versión, por el contrario, todos los personajes son puros, sin doblez, sin contradicciones, sin necesidad de salvación. Los malos son muy malos y los buenos muy buenos. Hasta el punto que las interpretaciones de Liam Neeson y Ewan MacGregor son la misma, intercambiable, como un personaje innecesariamente repetido. De esta forma la película no consigue implicar al espectador que apenas se ve afectiva y racionalmente interpelado.

Por otro lado, aunque viva y trabaje al margen de Hollywood, Georges Lucas no ha logrado escapar a los omnipresentes moldes hermenéuticos americanos. Poco queda de Tolkien y de las otras fuentes que inspiraron STARS WAR. LA AMENAZA FANTASMA ha optado por unos planteamientos dramáticos demasiado cercanos a las Sagradas Escrituras. Pueril e injustificadamente cercanos: una madre vive en un barrio de aspecto galileo y se encuentra, sin mediación carnal, embarazada de un niño, Anakin Skywalker, denominado El Elegido y que está llamado a salvar a su pueblo, un pueblo de esclavos y oprimidos, a pesar del escepticismo de los suyos. Quien le presenta al mundo es Qui-Gon Jinn, una especie de profeta que le reconoce a pesar de todos y que muere asesinado cuando el niño ha demostrado ya su poder. Me parece facilón y poco interesante como aportación narrativa. Este planteamiento mesiánico quizá pretenda ganarse de un plumazo a cristianos y judíos y garantizar así su corrección política. Si es así, la motivación empobrece aún más el resultado. Lo único que me parece más sugerente (pero esto es salirse de este primer film) es que Qui-Gon Jinn decide adiestrar al pequeño Skywalker aun sin contar con el beneplácito del Consejo Jedi, con lo cual sitúa en el origen de la maldad de Dath Vader (en el que se convertirá Skywalker en las próximas entregas) una desobediencia religiosa. En este caso el símil con la narración bíblica del pecado original es más sutil e inteligente.

En LA AMENAZA FANTASMA se ofrece también una nueva interpretación de la Fuerza (Dios, la Gracia) que ahora tiene una extraña explicación naturalista y microbiana. No podía faltar el ingrediente místico-ecológico en ese eclecticismo religioso de Lucas que le proporciona tan pingües beneficios.

En definitiva, es en el plano de las ideas donde la película se resiente más, precisamente por una ausencia de las mismas, recurriendo, por un lado a copiar modelos demasiado socorridos, y por otro, a vaciarlos de su auténtico contenido dramático e histórico, llevando al film a un estilo más cercano al esteticismo que al verdadero y buen cine de aventuras.

© Juan Orellana, (En la revista ALFA Y OMEGA) Créditos (671 palabras)