SEGUNDA VARIEDAD, incluido en el volumen CUATRO PASOS AL FUTURO, de Ediciones Acervo, es uno de los grandes cuentos de Dick. Incluso me atrevería a afirmar que, si bien la mejor plasmación cinematográfica de una obra del maestro es BLADE RUNNER (Ídem, Ridley Scott, 1982), ese relato corto está mucho más logrado que la novela ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? en que se basa el film de Scott. Dick, como Asimov, poseía un talento especial para las historias cortas, mucho más redondas y logradas que sus obras más extensas. Pero esta es una apreciación personal mía. En todo caso, el cuento mencionado originó una de las mejores cintas de ciencia-ficción de los 90, dirigida con brio por Duguay y que en su momento paso casi inadvertida en España, pues no tuvo mucha publicidad. Sin embargo, nos hallamos ante uno de los mejores films inspirados en una obra de Dick y una gran interpretación de Peter Weller, actor que alcanzaría fama mundial con ROBOCOP (Ídem, Paul Verhoeven, 1987), revelándose como uno de los actores más completos e interesantes de su generación.
Buena parte de los logros de la película se deben a Dan O´Bannon, que había participado en la redacción de los guiones de obras maestras como ALIEN, EL 8º PASAJERO (ALIEN, Ridley Scott, 1979) y DESAFÍO TOTAL (TOTAL RECALL, Paul Verhoeven, 1990), otra fabulosa adaptación del personalísimo universo literario de Dick. Con la colaboración de Miguel Tejada Flores, O´Bannon modificó algo la historia, pero sin perder en ningún momento el enfoque que le había dado el escritor. SEGUNDA VARIEDAD transcurría en una Tierra barrida por la guerra, donde la vesania belicista de los humanos acababa por generar máquinas de combate que, completamente descontroladas, se dedicaban a crear nuevas variaciones de sí mismas, convirtiéndose en una amenaza para las personas, independientemente del bando en que éstas militasen. Esta crítica siniestra y feroz del mecanicismo incontrolado se mantuvo, pero el conflicto entre Estados Unidos y Rusia fue traslado a otro planeta, donde los roles de las dos superpotencias fueron asignados a unas poderosas compañías mineras, enfrentadas por el control de un mundo con enormes reservas de cierto mineral energético. La pugna por controlar ese planeta provoca que ambos bandos empleen armamento atómico, causando un invierno nuclear que lo sume en altos niveles de radiación. Abandonados a su suerte, los combatientes mercenarios de ambos bandos esperan su rescate, luchando entre sí. Uno de sus desarrollos bélicos es una especie de mina-robot inteligente, que se desplaza con gran facilidad por las arenas del desierto. La eficacia de tales robots exterminadores supera con creces lo esperado por sus constructores, amenazando de hecho toda forma de vida en el planeta.
El relato de Dick, que ya poseía una gran fuerza dramática, deviene así en una perfecta historia para el cine. El film de Duguay, mucho más modesto que las adaptaciones del maestro realizadas por Scott, Verhoeven o Spielberg, se revela como una cinta mucho más oscura que aquéllas, sobre todo porque los Screamers del título original, máquinas que construyen otras máquinas y que van desarrollando exponencialmente una inteligencia increíble, logran crear unos androides que imitan a la perfección a niños humanos, con la intención de ganarse la confianza de los mercenarios y poder acceder a sus fortalezas para destruirlos. El film adquiere así un tono apocalíptico similar al del relato original, dando idea de hasta dónde puede llegar la inteligencia artificial sin ningún control.
ASESINOS CIBERNÉTICOS es una película escalofriante, una nueva vuelta de tuerca a la rebelión de las máquinas, un tema muy querido por la ciencia-ficción, llevado a la gran pantalla en muchas ocasiones y con gran acierto. Todos los que se consideren fans de Dick deben verla, pues aunque no tiene tanta fama como las de los directores antes citados, es una genial adaptación de uno de los cuentos más populares del maestro.
Screamer: dicese del arma autónoma, con forma de esfera y dotada de cuchillas, que se desplaza bajo tierra y diseñada para atacar a todo ser vivo.
Esta película la vio en Canal Plus un amigo mío y, aunque en un principio el título le echó para atrás, al final le gustó bastante y decidió grabarla en el segundo pase. Conocedor de mi afición a la CF me la dejó para ver qué me parecía. No la conocía (en mi ciudad estuvo en cartelera sólo unos días y no me enteré) y tampoco me hacía mucha gracia el título, me sonaba a telefilme malo o a esas cutrepelículas salidas a la sombra de TERMINATOR, pero me picaba la curiosidad y al llegar a casa la enchufé al video.
Cuál sería mi sorpresa cuando veo que está basada en el relato SEGUNDA VARIEDAD(Second variety) de Phillip K. Dick, uno de mis preferidos (para otra vez estaré más atento a lo que se estrene en el cine, aunque suene a coña). Además, uno de los guionista es Dan O´Bannon, coguionista de ALIEN. Lo que más destacaría es que, aunque la película cambia algunas cosas con respecto al relato, no me decepcionó, algo poco frecuente en las adaptaciones. El relato está ambientado en una guerra mundial contra la Unión Soviética y por lo tanto era necesaria una actualización del escenario. Así, en la película estamos en un planeta en el que se produce una guerra por el control de un mineral con un gran poder energético, el Berinio. Quizá sea un escenario excesivamente típico, pero no importa. Lo importante, la esencia del relato (los screamers), está casi inalterada. Bueno, hay un par de cambios que no me gustaron, precisamente relacionados con la segunda variedad de screamers, pero aún así la película está bien.
El protagonista tiene rasgos demasiado típicos, por ejemplo: le gustan las antiguedades (en un momento dice el morse funcionaba bastante mejor que esto de la realidad virtual, escucha a Mozart y colecciona monedas viejas, algo así como Kirk en Star Trek) además de pasarse la película soltando frases lapidarias. Pero...¡que más da! aunque sea un poco típico es un personaje atractivo. Como dato curioso diré que se pasa toda la película fumando y para contrarrestar la radiactividad del aire, producida por la extracción del mineral, tienen que fumar unos cigarrillos rojos especiales... ¿una crítica contra las políticas antitabaco? Una cosa que no me gustó es el uso de elementos demasiado contemporáneos como un diskman y un teclado de ordenador igualito que el mío, entre otras cosas.
Tanto la estética de la película como los escasos decorados, aunque suficientes, están muy logrados y nos muestran un mundo apocalíptico convincente bastante alejado del estilo de MAD MAX y películas por el estilo. La atmósfera de la película es claustrofóbica, tanto en interiores como en exteriores, debido a lo inhóspito del planeta y a la imposibilidad de huir de él. Como decía, para ser una película de serie B sorprende por lo bien realizada que está, con una historia que engancha desde el principio, y que aprovecha al máximo su escaso presupuesto. A veces las películas modestas de este estilo son las que despiertan en mí mayor simpatía, posiblemente porque no son nada pretenciosas.
En definitiva, aunque no sea una maravilla es bastante interesante y se la recomiendo a todos para pasar un rato agradable, a más de uno le sorprenderá.
Por cierto, hace un montón de meses que mi amigo me dejó la película y aún no se la he devuelto, je, je... ¡Que él me devuelva primero el juego de BLADE RUNNER!
P.D: si la echan en Telecinco espero que respeten el formato 16:9 porque sino lo respetan se estarán cargando la película (como todas).
Vi esta película cuando se estrenó, allá por el 96, y desde entonces la he visto cuatro veces. Es cierto que el título español asusta un poco, con ese tufillo a subproducto de serie Z. (Aunque no veo como podía haberse traducido el título original, porque Gritadores es mucho peor que el que le pusieron). Lo que me hizo ir a ver la película fue el hecho de estar basada en un relato de Philip K. Dick, autor que era capaz de escribir relatos buenísimos, pero también malísimos.
Por una vez, y ojalá sirviera de precedente, se consiguió realizar una película francamente buena, a ratos excelente (es muy hermoso lo que el protagonista le dice a la chica al final: Habéis aprendido mucho, con todo lo terrible que comporta la frase). Alguna gente dijo que era un vulgar remedo de TERMINATOR, pero francamente a mi no se me pasó en ningún momento por la cabeza. Ahora que he leído muchos relatos de Dick veo que la película es un fiel reflejo de uno de sus temas principales: quién es humano y quién parece sólo humano.
El ritmo de la película es ágil, que no trepidante, y sabe dosificar las escenas más tranquilas, lo cual es de agradecer hoy en día, donde parece que muchos directores confunden los momentos de calma con el aburrimiento, y no es eso, amigos. Prefiero mil veces una película que sepa dosificar en su justa medida la calma con la acción que no otra en la que el espectador sale físicamente extenuado debido a una sucesión de climax continuos. Creo que el inicio de la película, con esos rótulos explicativos, es bastante acertado. Aunque se pueda argumentar que es poco cinematográfico, pone al espectador en situación inmediatamente. (Además, no he oído nunca a nadie quejarse del inicio de BLADE RUNNER, y no las estoy comparando, que conste) Es una manera de entrar efectivo, a la par que eficaz y evita falsas espectacularizaciones.
La película está llena de momentos muy emotivos y que dejan resonancias poéticas en la mente: la soldado que llora al presenciar la nueva carnicería de los screamers; el protagonista diciendo que el código morse funcionaba mejor que esta mierda de la realidad virtual, lo cual supone el primer apunte de la desconfianza hacia la técnica del personaje; la batalla final entre los niños y los protagonistas; las referencias a Shakespeare (Que, por cierto, si alguien sabe con exactitud de dónde proceden agradecería que me lo dijesen); la parte final en la base escondida en la montaña; y la imagen final del osito (pequeño fallo de guión que pasa totalmente desapercibido. Ahí es nada conseguir que no nos demos cuenta de ello). Seguro que me dejo algo, pero supongo que ya queda claro lo mucho que me gusta esta película. Por último, decir que siempre me ha dejado perplejo que se diga que está hecha con pocos medios (aunque seguro que con su presupuesto se podrían hacer unas cinco o seis películas dignas en España) y que los efectos especiales son pobres. Francamente, no les encuentro ninguna pega. De hecho, cantan menos que algunas de las maravillas digitales con que nos obsequian últimamente.
Y, por cierto, al crítico de El País que la calificó de mala película recomendarle unas gafas de 800 dioptrías (Es broma, que todo el mundo tiene derecho a opinar, hombre. Lo que pasa es que siempre nos duele que valoren mal todo aquello que nos gusta)
EE.UU.. 1996