EL COFRE DEL TESORO
EL COFRE DEL TESORO Orson Scott Card
Título original: Treasure Box
Año de publicación: 1999 (Febrero)
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova
Traducción: Rafael Marín
Edición: febrero de 1999
Páginas: 311
ISBN:
Precio: 14,42 EUR

Tengo que reconocer, muy a mi pesar, que hasta hace poco no había leído nada de Card (increíble en un fanático de la ciencia-ficción, pero tristemente cierto). En los últimos meses he ido adquiriendo sus obras, sabedor de su poder narrativo e influenciado por la lectura de la excelente novela corta LA CASA DEL CANTO (Nueva Dimensión nº137, de saldo). Esa novela corta quedó segunda en los premios Hugo de 1980 por detrás de ENEMIGO MíO de Barry Longyear y luego formaría la base de su novela MAESTRO CANTOR.

Pues bien, el caso es que después de muchos meses con sus libros en la estantería mientras estaba enfrascado en otras lecturas, por fin le tocó el turno a Card. Podía haber empezado por EL JUEGO DE ENDER, pero preferí empezar por sus obras independientes y dejar dicha serie para más tarde. Y así me leí su primera novela MAESTRO CANTOR.

El resultado fue de una total admiración hacia la obra y todas mis reverencias al autor. Una auténtica obra maestra. Totalmente alienado por el lirismo de Ansset me encaminé a la librería más cercana para adquirir EL COFRE DEL TESORO, de recientísima publicación y del cual quería estar entre sus primeros lectores (tenía otros libros suyos, pero después de leer una novela de sus comienzos me apetecía leer su última novela).

El resultado fue de una total desolación. ¡Que chasco! Totalmente decepcionante, con un descarado estilo de bestseller. En está decepción no tiene nada que ver que el libro sea de terror y no de ciencia-ficción, pues eso ya lo tenía claro cuando fui a la librería, así como también conocía su argumento, y por tanto lo compré con premeditación y alevosía (con nocturnidad no, pues la librería cerraba a las 20:00).

El engendro versa sobre una especie de mini Bill Gates (con lo cual ya es inevitable que el protagonista me provoque cierto distanciamiento), un solitario genio de la informática que vive traumatizado por la muerte de su hermana cuando él tenía 10 años. O sea, un desarraigadoinformáticomillonarioobsesionado en su hermana muerta, que para colmo de males es virgen bien pasados los 30.

Y así, un día, según la contraportada: de forma inesperada (), encuentra a la mujer que encarna su más recóndito sueño(), pero: la extraña y enigmática familia de Madeleine guarda un terrible secreto cuya llave mantiene en un misterioso cofre. Su apertura puede liberar un ominoso poder que ha permanecido encerrado desde el origen de los tiempos y que, según parece, persigue la total dominación del mundo.

Lo peor, a mi juicio, es el protagonista de la historia. Me parece un personaje absurdo para ser beneficiario del protagonismo de una novela. Parece diseñado con rasgos típicos exagerados a un grado extremo: un trauma personal tan fuerte que es capaz de convocar al espíritu de su hermana, tan solitario que es virgen a los treintaytantos, tan inteligente que es un genio de la informática, y tan lleno de recursos como un millonario. Por mi parte odio a los personajes millonarios. En vez de ser algo importante en la personalidad del personaje, parece como si los millones estuviesen ahí para su uso por parte del autor y así facilitarle el desarrollo de la acción. Ejemplo: el prota quiere saber algo y llama a su abogado para que ponga a algún detective a investigar, al día siguiente el abogado le llama y le dice blablabla. Algo parecido ocurría con Robinette Broadhead en PÓRTICO, la primera novela es excepcional, pero en las demás el personaje me empezó a caer gordo. Todo se solucionaba a base de talonario: ¿Que quería una nave? la compraba o en su defecto la alquilaba; ¿Que quería información o vete tú a saber? sobornaba o chantajeaba con sus inversiones. Gracias a sus millones Pohl lograba mantener al cobarde prospector de PÓRTICO como el protagonista de un conflicto de escala universal.

Volviendo a EL COFRE DEL TESORO, tengo que decir que logra mantener el interés hasta algo más de la mitad del libro, pero a partir de ahí uno ya sabe casi todo lo que tiene que saber y el único misterio es como será el desenlace. El mejor momento del libro se produce en la primera visita a la casa de la familia de Madeleine y su encuentro con el cofre, así como los extraños acontecimientos posteriores.(Si no quieres que te estropee la novela sáltate lo siguiente). Es en ese momento cuando se produce la mayor tensión y desconcierto, pero ¡oh! a las pocas páginas aparece el fantasma de su hermana muerta y lo explica casi todo sobre lo que ha pasado (en el plano paranormal). Las siguientes cien páginas son sólo una investigación para encontrar a la manipuladora, que es una persona real que ha creado el súcubo de Madeleine, mediante el cual quería controlar al protagonista para poseerle con el espíritu maligno de dentro del cofre. También se busca a una anciana que por lo visto es enemiga de la manipuladora.

El libro va perdiendo interés por lo predecible que se vuelve. El final es de pura risa y parece sacado de una mala película de serie B (órganos latentes y sanguinolientos incluidos, libros volando, etc, etc), en la más pura tradición de lo peor de las imitaciones de AMITYVILLE.

En cuanto al estilo, está bien narrada, de forma bastante amena y por lo tanto no llega a aburrir, lo cual es un punto a su favor. Si te engancha la historia se puede leer en uno o dos días, pues apenas pasa de las 300 páginas. Peca de un excesivo uso de la ironía y el chiste en los diálogos de ¡¡¡TODOS!!! los personajes haciéndolos poco creíbles, lo que me hace pensar que están puestos de cara a la galería (los diálogos). Dentro de este estilo irónico destacaría sólo los dos encuentros del protagonista con la anfitriona de la fiesta, bastante logrados.

En fin, una novela para pasar el rato y poco más (o menos). No tiene nada que ver con el Card de MAESTRO CANTOR ni con el de TRAICIÓN (que es la que estoy leyendo actualmente). Es más bien un paréntesis en su carrera para hacer una obra que parece de encargo. Olvidable.

No me gusta puntuar pues yo sólo doy mi opinión personal que es muy, muy, muy subjetiva. Tampoco recomiendo la no lectura de la obra, pues depende de gustos y a otra persona le puede gustar. Lo que si me atrevo es recomendar que no te compres la obra, espera que te la dejen, a no ser que estés muy seguro de que te va a gustar, que seas un incondicional de Card, o que con tu compra quieras hacer una aportación ALTRUISTA a la colección NOVA.

© Andrés Berdasco Blanco, (1.123 palabras) Créditos

Para empezar no es en absoluto una novela de ciencia-ficción, como mucho de fantasía o de horror. Va de fantasmas, brujas y todo eso. Está tan bien escrita como suele ser costumbre en Card. Los personajes son muy humanos e, incluso, interesantes, aunque me han parecido algo más planos que en otras novelas. Esta vez no se trata de la historia del desarrollo de ningún niño/a, ni hay escenas tiernas con ninguno.

Se deja leer bastante bien, pero a mí no ha conseguido atraparme auténticamente en ningún momento (y eso que quien me conoce, sabe que debo de ser de los pocos entusiastas de Card de las listas de correo) Curiosamente de sus novelas que menos me han gustado está la de Cristobal Colón, que es de las que mejor se han puesto por aquí). No conseguí desconectar el sentido de incredulidad en ningún momento. Las alegrías y desventuras del protagonista me la traían bastante al pairo. Pero como es amena y fácil de leer no resulta desagradable, y hay escenas realmente conseguidas y sorprendentes.

Al final, se convierte en la típica (y tópica, of course) historia del eterno enfrentamiento del bien y del mal, de la bestia mitológica que ha de arrasar el mundo y del tío que sin comerlo ni beberlo le toca salvar el día. También hay que decir que este tipo de productos no suelen ser de mi particular a grado per se (el terror - horror no es plato de mi devoción), lo que puede influir a la hora de disfrutarla.

Después de leerla, a uno le queda la reflexión de si la desaparición del ciencia-ficción que acompañaba antaño en la portada al Nova acarreará la aparición dentro de la colección de ciertos libros que perteneciendo al fantástico no son ciencia-ficción ni por el forro.

© Santiago García Solans, (303 palabras) (Lista de la AEFCF) Créditos

He terminado esta tarde EL COFRE DEL TESORO, último libro de mi adorado Scott Card que ha llegado a mis manos. Lamento tener que expresar mi decepción. Lo malo no es que no sea un libro de C.F a pesar de ser el 121 de la colección Nova (y costar una pasta); lo malo es que es muy flojo. Si habéis leído NIÑOS PERDIDOS y no os gustó, ni lo intententeis con EL COFRE... puesto que está en la misma línea. Si os gustó NIÑOS.... y os apetece repetir (o como yo sois incondicionales irredentos de Orson), preparaos para una introducción procupantemente blandengue, un nudo interesante y un desenlace tristemente previsible y facilón. Eso si: está, como siempre, correctamente escrito y es fácil de leer.

Gustará a todos los devoradores de Best-sellers asi que podéis regalárselo a un familiar cercano que cumpla esas características, quedar como unos reyes o reinas y, de paso, echarle un vistazo.

© María Jesús Nieto, (158 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos