EL MILAGRO DE P. TINTO
EL MILAGRO DE P. TINTO España, 1997
Título original: ---
Dirección: Javier Fesser
Guión: Javier Fesser, Guillermo Fesser
Producción: José Luis Garci, Luis Manso
Música: Suso Saiz
Fotografía: Javier Aguirresarobe
Duración: 106 min.
IMDb:
Reparto: Luis Ciges (P. Tinto); Silvia Casanova (Olivia); Pablo Pinedo (Joselito); Janfri Topera (Usillos); Pepe Viyuela (Manikomien Direktorr); Janusz Ziemniak (Apenao/Bartolo); Germán Montaner (Crispín); Tomás Sáez (Padre Marciano)

El cine fantástico español es más una curiosidad quinquenal que una realidad permanente. Acomodados en la comedia joven, la costumbrista y el profundo análisis del alma humana, los directores, productores y guionistas españoles apenas sacan el genio de la fantasía del armario, y pocas veces se deciden a rodar una película que vaya más allá de la realidad cotidiana.

Pero es más difícil aún que esa visión no sea un enrevesado ejercicio de estilo, que sume al espectador en la perplejidad y, aún encogiéndole el alma, le deje la mente bloqueada con la eterna pregunta; ¿pero que coño me ha querido contar el tío este? El ejemplo reciente de ABRE LOS OJOS es el más claro. Sí, está muy bien, tiene todo el aspecto de ser muy buena, es muy celebrada por la crítica, le han dado un güevo de premios, y sin embargo el sentir general es ¿pero que coño me ha querido contar el tío este? No hay que desesperarse, seguro que alguien da con la clave. Si como es público y notorio, todo el mundo tiene una explicación distinta a los sucesos de la película, es seguro que alguien encontrará la respuesta exacta.

Pero por favor, que lo diga.

En el otro extremo están las reducciones al absurdo de la realidad, el divertimento ligero, festivo, simpático y ocurrente, del que AMANECE, QUE NO ES POCO es una de sus mejores muestras. Aunque no hay que despistarse, AMANECE, QUE NO ES POCO es una película absurda y desternillante, pero José Luis Cuerda se la toma muy en serio y consigue hacer de ella una obra muy digna y para nada despreciable.

Algo que Javier Fesser ha sido capaz de hacer a su vez con esta su primera película. Es el director de los cortometrajes más premiados del cine español, AQUEL RITMILLO, con el que obtuvo el Goya­ al mejor cortometraje de ficción en 1995 y EL SECDLETO DE LA TLOMPLETA. Con EL MILAGRO DE P. TINTO, Fesser ha realizado el DELICATESSEN español (y vaya lo de DELICATESSEN entre comillas, por favor) pero lejos del ambiente oscuro y apocalíptico de la película francesa, EL MILAGRO DE P. TINTO es una obra luminosa, optimista y amable.

La sinopsis de la película es esta;

P. Tinto comprendió cuando sólo tenía ocho años que traer al mundo un gran número de hijos que crecieran a su lado sanos y fuertes era el verdadero sentido de su existencia. Como una maravillosa casualidad, Olivia aparece de pronto en su vida y comparte con él el proyecto de la gran familia. Como una pareja responsable se preparan a fondo desde la infancia para tan ambiciosa tarea. Su amor crece y el hecho de que ella sea ciega no supone impedimento alguno para que se celebre la boda quince años después.

Una casa perdida en un valle, por donde pasa cada veinticinco años el Expreso Pendular del Norte, se convierte en su hogar. Allí esperan pacientemente la llegada de los hijos. Pero los años pasan y los niños no vienen. Veinticinco años más tarde un acontecimiento cambiará por fin sus vidas…

El acontecimiento es la llegada de dos extraterrestre desquiciados y gorrones que acaban con las esperanzas de P. Tinto y señora de conseguir una nutrida descendencia, pero la fe mueve montañas, y el recuerdo de una petición en la que San Nicolás tuvo a bien mediar, hace que P. Tinto vuelva a acudir a él. San Nicolás le vuelve a escuchar y se produce el milagro.

Me da rabia no haber visto aún los cortos de Fesser, porque en vista de lo que ha sido capaz de hacer en EL MILAGRO DE P. TINTO, es casi seguro que en estas obras, más cortas, y por lo tanto menos proclives a la dispersión, ha tenido que hacer maravillas. Quizá la hora y media larga que dura la película sea un poco excesiva, pero por muy poco, y la sucesión de episodios chuscos, gamberradas y escenas entrañables se hace muy llevadera.

Por lo demás perfecta. Bien interpretada (excepto uno de los marcianos, que bien podría haberse quedado en su pueblo), bien hilvanada, bien presentada y mejor iluminada, EL MILAGRO DE P. TINTO es una de esas películas españolas que no hubieran parecido españolas de no ser porque el españolismo es una de las claves en las que Javier Fesser se apoya para pergeñar sus humoradas. Curiosas además las apariciones de Pepe Viyuela y Bermúdez­, muy lejos de lo que nos tienen acostumbrados.

Aunque se la pueda considerar el DELICATESSEN (entre comillas, por favor) ibérico, EL MILAGRO DE P. TINTO no llega a su altura (quizá por talante y temática) pero es una de esas películas raras que hará disfrutar a todo aquel que esté más que harto de la comedia joven, la costumbrista y el profundo análisis del alma humana.

Y por cierto, a los detractores y seguidores de Goma Espuma, decirles que no van a encontrar nada que se lo recuerde (Usillos, en todo caso) así que pueden ir todos tranquilos a ver la película.

© Francisco José Súñer Iglesias, (841 palabras) Créditos