LA LOCURA DE DIOS
LA LOCURA DE DIOS Juan Miguel Aguilera
Título original: ---
Año de publicación: 1998
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova Nº 110
Traducción: ---
Edición: Junio de 1998
ISBN:
Precio: 13,50 EUR

Es sin duda la mejor obra de ciencia-ficción que he leído, dos veces como de costumbre en estas ultimas fechas, de hecho hubiese podido ser una obra maestra sino fuese por dos problemas que luego comentaremos.

La obra parte de la premisa de una exploración en pos del reino del Preste Juan por un puñado de soldados almogavares, con la asesoría moral y científica de Raimond Lull.

La descripción de los soldados almogavares es perfecta, de hecho se parece bastante a la que da la obra BERTRAN UN TEMPLARIO EN EL EXILIO, de William Watson, publicada por Edhasa, para que conocida la avidez de las editoriales extranjeras no pudiese tener un problemilla por una editorial querellante que quisiera sacarle unas pesetas por un plagio que obviamente no existe.

Los almogavares de Watson, son poco mas que soldados profesionales muy incultos, poco mas o menos lo que son los almogavares de Guillen, pero Watson se olvida prácticamente de sus motivaciones, para describir mas bien sus tácticas guerreras e incorporarlos como las principales figuras del ambiente de Bertran siempre supuesto que un templario era un guerrero bastante mas poderoso que un almogavar, lo que probablemente era cierto, sobre todo por la férrea disciplina y el aguante sobrehumano de estos últimos. Podríamos decir que si los templarios fueron los mas formidables guerreros de la edad media (siempre fueron muy pocos), los almogavares formaban el mejor ejercito mercenario en el mismo marco de referencia temporal, si bien tampoco fueron nunca demasiados.

La descripción del armamento de los almogavares es mucho mas completa en Guillem, así como su discutible afirmación de porque no querían los señores que se emplease el arco largo de tejo por los soldados, dado que por razones obvias, que luego digo, nadie lo podía usar salvo una minoría de elite.

El arco largo de madera de tejo empleado por los ingleses era un secreto artesanal por aquellos años y de hecho lo sigue siendo, nadie ha podido reconstruir aquellos formidables arcos sin que se le quiebren a los pocos disparos. El argumento era valido para un arco normal, pero no para un arco largo de madera dura. Es el único pero histórico que se le puede encontrar, junto con que quizás hubiese sido interesante una mejor semblanza de Roger de Flor, cuyo padre había servido a las ordenes del único emperador ateo que haya existido; Federico II. Roger de Flor tomo Sicilia para Federico III, que fue templario, combatió en la caída de San Juan de Acre y fue tal vez uno de los jefes militares mas dotados de la historia.

La descripción psicológica de los personajes y sus interrelaciones están realmente conseguidas con una descripción del carácter del personaje Raimond Lull, casi imposible de superar en profundidad.

Las primeras doscientas páginas de la novela son para mi de lo mejor que se haya escrito en estos últimos años en novela histórica, que no languidecen en absoluto al encuentro con los tártaros y sus peludos acompañantes. Pero una vez localizado Apeiron, el teórico reino del Preste Juan, la novela se deja languidecer un poco hasta llegar a un final demasiado precipitado, muy al estilo USA por cierto después de un excesivo número de paginas de reflexiones filosóficas y sin embargo profundizando muy poco en la verdadera naturaleza de los parámetros culturales de Apeyron. Me da la impresión de que hubiese sido mejor publicarla en dos entregas para poder tratar mas en profundidad los temas principales. Eso si, no se si la hubiese publicado Ediciones B en dos tomos.

La ironía final tiene pocos precedentes en la literatura de CIENCIA-FICCIÓN, es realmente muy buena pero hubiera precisado mas desarrollo, creo.

Me da la impresión de que Aguilera es un gran escritor que sigue necesitando un freno llamado Javier Redal, hasta que consiga adquirir su propia capacidad de ritmo interno.

No obstante y pese a esos peros es un lujo para lo que se ve en estos tiempos, yo el doy un 8.5 de mi clasificación revisada pero es novela que con modificaciones puede llegar a 10, eso si, precisa esas correcciones para pasar de una novela muy buena a una obra maestra, y quizás la mas importante sea la de pasar de uno a dos tomos.

© Antonio Rodríguez Babiloni, (Lista de #cienciaficcion) (707 palabras) Créditos

RESUMEN: Ramón Llul (Dr. Iluminado) guía una expedición de Almogávares en la búsqueda del Reino del Preste Juan y de las riquezas e inmortalidad que allí suponen debe haber.

IMPRESIONES: Magnífica ambientación histórica, una zambullida en el siglo XIV con numerosas referencias a objetos, al pensamiento de la época, etc. Muy creíble.

El personaje de Ramón Llul nos introduce con su pensamiento y su personalidad en un mundo que casi parece real, un mundo donde la ciencia apenas puede sobresalir sin que la tachen de herejía.

Casi 400 páginas que no permiten al lector soltar el libro hasta que se llega a la última página.

Un libro de ¿C.F. o aventuras... o histórico? en fin, para ser leído por personas no aficionadas al género de la C.F..

Ya estoy esperando su próximo libro...

NOTA: 8'5

© Antonio Pérez, , (Area de ci-fi de Fido) (138 palabras) Créditos

La verdad que me he llevado una agradable sorpresa, ya que la comparación con las novelas del tándem Aguilera-Redal no se podía obviar, y no las tenia todas conmigo. Pero según se va leyendo, mejora la opinión sobre la novela, y sobre todo transcurrido algún tiempo desde su lectura, en que vas dándole vueltas en la cabeza y dándote cuenta de lo magnifica que es la historia.

En primer lugar Juan Miguel contesta a una pregunta que muchos nos hemos hecho: ¿qué hubiera pasado si el helenismo hubiera continuado en su desarrollo científico? Y creo que la contesta de forma admirable, aunque en algunos momentos tenga puntos bajos.

En segundo lugar están los personajes, ¡por fin protagonistas patrios! El hecho de que el protagonista sea Ramón Llull y no John Smith, me llena de orgullo (y no soy especialmente nacionalista); es un personaje atractivo, del que no se sabe demasiado, que ciertamente tiene un aura de misterio y sabiduría. Al ser él quien narra la historia, vemos el mundo que recorre con una visión muy particular; se trata de un hombre culto, con una fe en Dios formidable a la que quiere que todos lleguen por medio de la razón, con una curiosidad inagotable y que no se conforma con la explicación más evidente. Junto a él vamos descubriendo cosas que hoy en día conocemos, pero que para él son completamente nuevas y maravillosas. Es aquí donde la narración tiene algunos fallos (muy pequeños), ya que un hombre de la edad media debería tener muchas dificultades en absorber una diferencia tecnológica tan abismal. Aún así se ve el esfuerzo en hacernos llegar esa maravilla continuada que Ramón Llull va viviendo constantemente (especialmente memorable es la descripción del agua corriente).

Y finalmente cuando ya todos creíamos que todo se acababa en una mera descripción de la maravillosa ciudad de Apeiron, nos vemos inmersos en una lucha con una entidad alienígena, que para colmo pertenece a la especie que ha creado a la humanidad como una enfermedad contra propios congéneres.

En resumen, nos encontramos ante una novela bastante estimable, que no tiene que envidiar nada a una gran parte de la literatura de ciencia ficción anglosajona y que nos permite tener esperanzas sobre futuras magnificas novelas de Juan Miguel Aguilera.

Ediciones B está acertando últimamente en las obras que publica de autores españoles, espero que publique más.

© Ignacio Blanco Martí, (lista de la AEFCF) (396 palabras) Créditos