PERDIDOS EN EL ESPACIO
PERDIDOS EN EL ESPACIO EE.UU., 1998
Título original: Lost in space
Dirección: Stephen Hopkins
Guión: Akiva Goldsman
Producción: Carla Fry, Akiva Goldsman
Música: Bruce Broughton
Fotografía: Peter Levy
Duración: 130 min.
IMDb:
Reparto: William Hurt (Profesor Robinson); Mimi Rogers (Maureen Robinson); Gary Oldman (Dr. Smith); Matt LeBlanc (Mayor West); Jack Johnson (Will Robinson)

En fin, otra buena oportunidad de hacer buena ciencia-ficción cinematográfica echada a perder por culpa de vaya usté a saber que intereses espurios.

Vaya usté a saber o sépalo de una vez; comercialismo descarado y una extraña y vomitiva tendencia a tratar de concienciar al público (supongo que al yanki) acerca de lo bonito y maravilloso que es eso de la familia unida. Había escenas que me provocaban unos retortijones, tal que a la altura de los higadillos, que me tenían mártir. ¿Cómo una película de acción vertiginosa se puede convertir en un espectáculo baboso e infumable? Pues siendo tan descarado como en esta especie de pastiche familiar que da más asco que otra cosa.

Y el caso es que empieza muy bien, con un despliegue de efectos y una batallita espacial de lo más cuca, luego, el resto de la ambientación, efectos, argumento, e incluso la propia historia de la familia Robinson está bien llevada. El conflicto que crea el doctor Will Robinson (William Hurt) entre la prole, al querer llevárselos por narices de picnic por el espacio está dentro de contexto. Las broncas con la parienta y el cabreo de los niños son razonables, e incluso la llegada del Comandante West (curiosamente bien adaptado, en el diálogo original es el Major West, que a efectos locales no sería más que un suboficial de la marina) aunque un tanto chapucera, está resuelta con rapidez y no da mucho tiempo a revolverse en el asiento.

No recuerdo cual era el argumento arco de la serie televisiva, es decir, porque la familia Robinson andaba perdida por esos espacios de Dios, en la película se trata de salvar a la humanidad del colapso. La Tierra está mu malita, y en veinte años todos calvos. Como solución descongestionadora se decide iniciar la colonización de la Galaxia, y para ello se está construyendo la entrada de un túnel de salto (hiperespacial, toma ya) pero es necesaria una salida. Para eso se enviará al doctor Robinson a Alfa Prima o algo así (¿será posible? no me acuerdo y no hace ni doce horas que la he visto) con toda la prole a cuestas para construirla.

Pero hete aquí que hay una pandilla de terroristas malosos dispuestos a impedir el suceso (ellos también tienen su propios planes al respecto) y no hacen más que incordiar, poner bombas, atacar en plan kamikaze la puerta de salto (la batallita del principio) y, ¡malandrines! pagar a traidores de la talla del doctor Smith­, responsable de los congeladores de la nave, para que sabotee la misión. Pero como Roma no paga a traidores, traicionan a su vez al doctor Smith­, y éste se encuentra atrapado dentro de la nave junto a sus presuntas víctimas

Pues bien, es este doctor Smith­ (Gary Oldman) quien se lleva la película de calle y chupa plano hasta cuando no aparece en el encuadre. Decía Hitchcock que para que una película funcione el malo tiene que ser lo mejor de toda la cinta. Y el doctor Smith­ es tan sumamente malo, perverso, retorcido, psicópata y hasta bocazas, que uno no tiene más remedio que preguntarse a cada minuto que estará haciendo. Da igual que el doctor Robinson y el comandante West estén de bronca, que el comandante West esté intentando ligarse a la doctora Robinson, hija del doctor Robinson, que el doctor y la parienta anden de cameo (sólo sugerido, eso si) que el niño Vicente de turno (que lo hay, pero hasta se hace simpático) ande descomponiendo el espacio-tiempo en vectores, todo da igual, pase lo que pase el interés principal reside en saber que estará haciendo el doctor Smith­. Y lo único que hace el espectador es desear que aparezca en pantalla porque entonces va a pasar algo muuuy gordo.

E interesante.

Por que por lo demás la cantinela esa de que la familia que vuela unida se libra de todas unida no hace más que repetirse durante la última hora de la película, convirtiendo un espectáculo entretenido en un pastiche insufrible.

La película tenía posibilidades de convertirse en una distracción pasable y divertida (la hija punki del doctor Robinson es otro acierto) pero a base de panfleto familiar, niño con robot (si, lo hay, y encima son compadres de toda la vida) y monito extraterreste que no está muy claro que pinta por ahí, todo se hecha a perder.

Por no hablar del desenlace... ¿cómo diría yo? ¿era necesario? En fin, cuando la veáis, si es que la veis, espero que no os echéis a llorar.

Y el remate... el final es tan abierto que... pánico, terror, sudores fríos y aflicción, todo apunta hacia una segunda parte.

© Francisco José Súñer Iglesias, (782 palabras) Créditos

Yo la que he visto últimamente es PERDIDOS EN EL ESPACIO. Mi opinión la puedo dar en tres palabras: mala de cojones. Sí, así. Hacía mucho tiempo que no iba al cine y miraba el reloj continuamente para ver cuando terminaba una peli, se me hizo eterna. Y es mala, mala, mala. Mal guión, mala interpretación, sensiblera, cursi, predecible, los personajes son tontos (un tío tan listo como para diseñar un hyperdrive (hiperpropulsor?) y no darse cuenta de que la nave que visita es de un tiempo futuro...), los efectos especiales malos (se nota tanto la infografía...), y aún por encima, dejan el final descaradamente abierto a una segunda parte. Casi, casi, consiguió ponerme de mal humor.

© Jacobo Cruces Colado, (117 palabras) , (Lista de correo #cienciaficción) Créditos