VACACIONES EN KLENDATHU
por Gabriel Benítez
TROPAS DEL ESPACIO

Les tengo noticias: Hollywood nos ha malacostumbrado. Esperamos que todo film que nos mande nos entregue un mensaje ya rumiado y digerido. Pensar no viene incluido en nuestro ticket para la diversión. Por tal razón los mensajes de Hollywood se han vuelto muy directos, su posición se a vuelto monocromática: o es blanco o es negro.

Cuando tu vas a ver una película sobre Vietnam saldrás desilusionado si te enteras de que el film no acaba diciéndote que la guerra es mala y que deberíamos acabar con ella. Nos sentimos mal si el criminal no paga lo que debe. No debería criticar esto. Al fin y al cabo no pagas dinero en el cine para frustrarte mas o para que te recuerden que esta vida es un asco. Yo estoy a favor de que acabe la guerra y de que el criminal sea castigado.

Muchos opinaban saliendo de la sala que la vida en realidad no es así. Las guerras se mantendrán ahí afuera y los criminales seguirán siendo protegidos por las autoridades. Como podemos ver, el cine es ilusión y por ilusión pagamos. Tal vez por esta razón no son bien recibidas las películas que nos obligan no solo a ver el lado oscuro de la moneda sino a cuestionarnos a nosotros mismos. Es fácil hacer una película donde ganen los malos y salgamos del cine opinando que no debería haber sido así, que a fin de cuentas deberían haber ganado los buenos. En esta clase de películas no nos cuestionaríamos a nosotros, sino a los mafiosos que ganaron. No debía haber sido así.

Pero, ah! que diferente cuando el cine sirve de reflejo para nosotros mismos, cuando nos muestra o nos hace cuestionar nuestros valores y principios. Poca gente paga un boleto de cine para cuestionarse a si mismo al final de la película. Por lo general, esas películas son no comerciales. Tal vez Ripley no lo crea pero TROPAS DEL ESPACIO pertenece a esta clase de películas. ¿Qué puedo sacar de una película de ciencia-ficción de este tipo (se preguntaran varios) ¿Qué hay de profundo en un destazadero de marines intergalácticos? Aparentemente nada. Aparentemente...

2. Sobre el cine de ciencia-ficción

GATTACA

Comencemos por aceptar que el cine de ciencia-ficción de un tiempo para acá no parecía ser el vehículo ideal para una película reflexiva. Con la sobresaturación de efectos especiales y monstruos alienígenas, el FX se convierte en la verdadera estrella de la película. La historia bien puede salir sobrando.

Muchos dicen que el cine de ciencia-ficción con mensaje acabó en los setenta, pero ya no es así... estamos viendo un resurgimiento de cine de ciencia-ficción con mensaje. GATTACA por ejemplo, nos susurra que lo mas importante es el espíritu humano. Pero el chiste de la ciencia-ficción no es tanto el mensaje sino la especulación, la oportunidad de cuestionarnos nuestro realidad, nuestro ambiente. Los mensajes, como ya los vimos, son ideas dirigidas. Tu puedes tomarlas o dejarlas. Pero no la especulación... en la especulación no hay mensajes, hay interrogantes y las respuestas podemos dárnoslas nosotros mismos. Solo que a lo mejor estas respuestas resultan no ser de nuestro agrado.

3. Pasaporte al subterráneo

EL SUEÑO DE HIERRO

En 1972, Norman Spinrad presenta una novela titulada EL SUEÑO DE HIERRO. Dentro de esta novela hay otra novela escrita supuestamente por un Adolf Hitler alternativo. Este Hitler es un famoso escritor de ciencia-ficción y su novela El Señor de la Swastica es una interesante aventura del genero. El lector comenzara a leer la novela de Hitler y si no esta preparado puede empezar a gustarle y tal vez a parecerle cada vez mas emocionante. Cuando termine, habrá apoyado al héroe y a su misión de extermino racista contra los mutantes. Se habrá convertido en una especie de Nazi sin el esperárselo.

TROPAS DEL ESPACIO maneja un juego similar pero es francamente sarcástico y ácido. El que va a ver una película de acción apoyara a los humanos en su carrera contra el extermino de los bichos una raza extraterrestre tremendamente letal que habita el sistema Klendathu. Cuando salga, si le gusto la película, saldrá feliz por la destrucción de varios de esos asquerosos bichos. La mayoría vio eso... vio una lucha de humanos y extraterrestres. Vio solo la superficie. Si hubiera bajado al subterráneo se habría dado cuenta con horror que humanos y bichos eran (en la película de Verhoven) la misma clase de cosa.

4. Yo hago mi parte

1984

Algunos críticos dicen que TROPAS DEL ESPACIO es otra película de acción que apoya al militarismo y la exageración. Error. Otros vieron un mensaje antimilitar. Error también. El chiste de TROPAS DEL ESPACIO es que nos obliga a ver desde todos los ángulos. La película comienza con un descarado promocional pro militar al estilo de los de la segunda guerra mundial: El ejercito te necesita La patria es primero. Los niños reciben, felices, armas en lugar de dulces, los soldados sonríen con sonrisas marca Colgate. De ahí en adelante los promocionales irán informando los avances de la guerra conforme esta transcurre. Servirán también para promocionar el odio xenofóbico hacia los bichos, monstruosos insectos asesinos que habitan el planeta Klendathu (exactamente al otro lado de la galaxia, ojo con esto) y que han exterminado a toda una colonia de humanos en otro planeta.

No cabe duda de que los insectos tienen inteligencia. No están peleando contra insectos puramente. Pero es una inteligencia tan diferente a la nuestra, tan inhumana que no hay remordimientos en considerarla de insecto. En cierta parte de la película un tipo histérico vestido ridículamente, ridiculiza (valga la redundancia) a una científica que expone que los bichos son seres con inteligencia, dando a entender que podría haber comunicación. La critica hacia los medios de comunicación como controladores de masas es bestial y directa. Muy similar a la del Gran Hermano en la novela 1984 de Orwell donde todas las noticias son filtradas, manipuladas para mover como marionetas la opinión popular.

Al espectador se le presentan las noticias como a todos los demás. No hay indicio externo que nos diga que hay manipulación. Pero puede intuirse...y lo que es mas sorpresivo. Atrás de TROPAS DEL ESPACIO hay otra historia que podría ser mas bestial que la guerra sostenida ante Klendathu:

5. El caso del asteroide Bicho

Hay un momento en la película donde un asteroide supuestamente enviado por los bichos cae directamente sobre Argentina, mas concretamente sobre Buenos Aires, capital mundial de la tierra, borrándolo del mapa. Y digo que supuestamente porque hay bases lógicas que nos hacen dudar de esa versión. En primer lugar Klendathu esta directamente al otro lado de la galaxia. Los bichos no cuentan con la tecnología para el viaje hiperespacial o mas rápido que la luz. Los humanos si. ¿Entonces de donde llegó esa gran roca? No lo se, pero seguro que no fue de Klendathu, a millones de kilómetros de la Tierra. Además, ¿Que no hay bases de alerta espacial para haber detectado al bólido? Esto no checa. Aquí hay algo mucho mas turbio...¿Fue a propósito la destrucción de Buenos Aires?

En la película se hace mención de este ataque perpretado por los insectos y el espectador que no haga uso de sus neuronas seguirá de largo con la película convencido de que los bichos deben ser exterminados. No se cuestionará esta simple y lógica idea de aquí arriba. El juego de Verhoven consiste precisamente en que no solo la sociedad de TROPAS DEL ESPACIO esta siendo manipulada. Verhoven Ha Logrado Manipular La Opinión Del Mismo Espectador...

6. Sobre el fascismo

1984

Hablemos sobre el fascismo en TROPAS DEL ESPACIO. La mayoría considera el libro de Heinlein un libro fascista. En realidad no lo es. Esta a un paso de serlo, claro, pero no es esa la intención de Heinlein. La opinión de Heinlein no es a favor del militarismo como tan en si, aunque así pueda parecerlo en el capitulo numero dos, donde se trate el problema de si la violencia resuelve o no ciertos problemas: La violencia, la fuerza bruta, a arreglado más cosas en la historia que cualquier otro factor, y la opinión contraria constituye el peor de los absurdos. Los que olvidan esta verdad básica siempre han pagado con su vida y libertad (dice a la clase de chicos adolescentes Dubois) Esta frase suena verdaderamente a fascista, pero en verdad adolece de ser realista... al menos las estadísticas sobre problemas resueltos a corto plazo la apoyan.

En el mundo de Heinlein solo los que han ingresado a la milicia merecen ser ciudadanos. Según Heinlein, cuando eres militar, aprendes no a preocuparte por ti, sino por todo tu equipo. Aprendes a ver por ti y por la seguridad de los demás. Se supone que eso te hace madurar y vuelves a la sociedad como una persona capaz de ver por todos. Cuando ejerces el voto, lo ejerces no pensando solo en ti mismo sino en la sociedad. La sociedad de Heinlein no es fascista, es espartana, como podemos ver. El único pequeño, pero lamentable problema, es que las buenas intenciones de Heinlein son utópicas. Una sociedad así esta al borde del fascismo.

Los soldados no llegan con una idea de pertenencia a su sociedad. Han estado tanto tiempo en la milicia que PERTENECEN a la milicia. La sociedad civil no es igual a la militar y rápidamente se crearían círculos de repudio de ambas partes... de hecho parte de este efecto se ve reflejado en la película...al pobre Johnny Rico (el protagonista) no le ha tocado estar en la fuerza de pilotos, ni en el espionaje... le ha tocado estar con la infantería móvil, en otras palabras, con la carne de cañón... pero es lógico que eso no se lo van a hacer ver... para Johnny Rico, la infantería móvil son los soldados de verdad. La guerra se gana por ellos, porque son ellos, y no otros, los que van a rajarse la espalda contra los bichos.

La infantería móvil son los que valen la pena. Lo mismo le dicen a los pilotos de naves espaciales. ¿De que serviría la infantería móvil sin un buen piloto que pudiera descender con ellos a la batalla y dejarlos en tierra o en la nave sanos y salvos? A final de cuentas, dentro del sistema militar se crean grupos y jerarquías. Johnny Rico se pelea a puñetazos contra uno de esos pilotitos.

Ah, pues bien, esos grupos y jerarquías se formarían también en una sociedad civil y adiós la utopía del mundo espartano. Los civiles serian los primeros en ser despreciados... por inútiles a la patria, vamos.

7. Soldado, No preguntes

SOLDADO UNIVERSAL

Hasta ahora todo parece indicar que la película es antibelica 100%... hasta que vemos a los bichos. Son salvajes, sanguinarios, verdaderamente letales. Si yo tuviera a uno enfrente no dudaría en correr. Si vemos con atención, su morfología, filosas navajas como patas y un cuerpo crustacico que lo hace parecer una mezcla de cangrejo con escarabajo nos dan la darwiniana idea de que no han sobrevivido gracias a su docilidad.

En cierta parte de la película un reportero expone la idea de que esta guerra se a creado no porque ellos nos invadieron a nosotros sino que fue al revés. Bueno, si esta declaración creo algo de simpatía hacia los bichos cuando los vemos en batalla se nos borra. No conocemos sus motivaciones. Tal vez se están defendiendo, pero tampoco sabemos si de tener la oportunidad no nos invadirían ellos a nosotros.. El miedo y la duda, viejos compañeros de la humanidad hacen su presentación.

Mientras resolvemos eso mejor nos dedicamos a matar bichos. Es cierto que no se ha hecho nada por intentar comunicarse con ellos, pero los métodos usados por los bichos en humanos tampoco indican que ellos estén muy interesados en comunicarse con nosotros. En un mundo así, como el de la infantería móvil, todo aquello que criticamos al sistema militar por salvaje y manipulador se vuelve la única tabla de salvación para los soldados. Como soldado no tienes tiempo de razonar si lo que haces esta bien o mal. Lo haces porque así se te ordeno y ya. Pueden decir que los soldados son unos deserebrados dispuestos a obedecer cualquier orden pero eso tiene su razón de ser y parte de su razón de ser es la sobreviviencia, nos guste o no. En batalla no hay tiempo para discernir opciones ni planes de acción. Hay un plan y hay que seguirlo.

Johnny Rico acaba convertido en un fiel reflejo del típico militar... incluso repite las mismas frases que sus predecesores. Lo vemos orgulloso de este hecho y lo sentimos como un gorila amaestrado mas. Pero ha tenido que hacerlo para sobrevivir. Al fin de cuentas el tiene razón en algo. Mientras yo critico su ciega obediencia al establishment desde el calor de mi casita, el esta allá arriba peleando con un montón de bichos e intentando sobrevivir. Y sobrevive. La verdad, si a mi me dejaran una semana en plena selva de Chiapas, solo y desamparado, seria casi como una niñita llorona y asustada. Estoy acostumbrado a la tele, al internet, al papel sanitario en el baño y a una ducha todas las mañanas. Es fácil ser bocón cuando nunca se ha estado en el lugar de un soldado y en plena batalla.

8. Conclusiones

A final de cuentas quedamos con un montón de dudas. ¿Esta bien o esta mal? ¿Fue Johnny Rico un tonto o hizo lo que debía hacer? ¿Hizo bien en ir a esa batalla o debió haberse quedado en casa? A final de cuentas a Johnny la experiencia lo transformo, lo volvio otro, obtuvo nuevos valores e hizo sacrificios.

La cuestión, la gran duda es saber si sirvió para algo esa batalla y eso es lo que yo veo de todos los desencantos de los soldados que han vuelto de ellas. ¿Para que se ganan cuando vuelven como parias a sus propios hogares? ¿Se ganó en verdad la guerra cuando regresas sin piernas a tu casa? ¿Esta tu familia ahora bien resguardada del comunismo, del enemigo invasor? ¿Será la vida mejor después de la guerra?

© Gabriel Benítez, (2.324 palabras) Créditos