MUNDOS EN EL ABISMO
MUNDOS EN EL ABISMO Juan Miguel Aguilera, Javier Redal
Título original: ---
Año de publicación: 1988
Editorial: Ultramar
Colección: Ciencia-Ficción nº 68
Traducción: ---
Edición: Septiembre de 1988
ISBN:
Precio: ---

Para empezar una magnifica novela, nunca antes había leído un libro de un autor español y sin duda es un libro extraordinario, la historia muestra la situación de una civilización humana en un cumulo globular a un porrón y medio de años luz de la galaxia, estos cúmulos son aglutinaciones de soles en un espacio relativamente reducido, lo que hace posible el viaje entre mundos a velocidades sublumínicas. El que quiera saber mas que se lo compre.

PD: Mejor no te leas la segunda parte antes por que entonces pierde sentido leer la primera, te revienta la intriga que pueda tener.

© Justo Guadalix, (101 palabras) Créditos

Gracias a los saldos de Ultramar por fin he podido conseguir MUNDOS EN EL ABISMO. Lo cual, por cierto, no deja de ser una muestra de lo eficaces que son los canales de distribución habituales, probablemente muchas colecciones tendrían mucho mas éxito si las lanzaran como saldos desde el principio, los distribuidores de saldos resultan mucho mas eficaces.

Bueno, a lo importante: he de acusar a Aguilera & Redal de haber conspirado contra mi buena fama, por haber sido la causa de aparecer por el trabajo ojeroso y sin haber dormido mas de 2 o 3 horas, por no haber podido parar de leer hasta terminarla. Y menos mal que leo bastante rápido.

Por si no queda claro, lo anterior significa que me ha gustado mucho. No me deshago en elogios por que todo lo que podría decir ya se ha dicho numerosas veces por aquí.

Una terrible duda inunda mi mente, y espero que Javier nos ilumine al respecto: ¿tiene algún significado oculto que la persona mas inteligente, ingeniosa, creativa, y además la única que se come un rosco en toda la novela, sea biólogo?

Por cierto, en la frase anterior se encuentra el principal fallo que le encuentro a la novela: las relaciones humanas y sociales de los personajes se tratan mas bien poco. Desde luego que el hecho de que la mayor parte transcurra entre militares encerrados en naves espaciales lo explica en buena parte, pero aún así...

Y esto es todo de momento. Mas comentarios cuando la haya releído con calma.

© Julian Albo, (254 palabras) Créditos

Este es uno de los mejores ejemplos que se pueden poner para demostrar que ni la ciencia-ficción es un invento generado en los Estados Unidos, ni los mejores escritores de ciencia-ficción son oriundos de los Estados Unidos, ni la mejor ciencia-ficción nos llega de los USA.

Hace diez añitos que me hice con mi ejemplar de MUNDOS EN EL ABISMO y la verdad es que no sabía con que iba a encontrarme. ¿Javier Redal? ¿Juan Miguel Aguilera? Muy de Boston no debían ser. De Los Ángeles a lo mejor, pero no, en la contraportada me decían que los dos vivían en Valencia, que uno era profe de biología y el otro diseñador industrial.

En fin, me dije, lo edita Ultramar así que algún interés debe tener, vamos a ello.

Y que cosas. Mientras avanzaba dificultosamente por el embrollo de las primeras páginas me estaba dando cuenta que había caído en mis manos una de las mejores novelas que ciencia-ficción que había leído en mi vida.

A estas alturas ya no lo tenía muy fresco, pero en vista de que había conseguido HIJOS DE LA ETERNIDAD decidí releermelo, y las impresiones de entonces no han hecho más que mejorar.

Akasa-Puspa, el marco galáctico (globular más bien) en el que se desarrolla MUNDOS EN EL ABISMO está ingeniosamente articulado para que, sin obviar la ley de la Relatividad, fueran posibles los viajes interestelares. Y gracias a ello se consigue confrontar a un Imperio en plena decadencia, pese a su tecnología casi mágica, con una pujante Utsarpini, república en el más estricto concepto renacentista que, naciendo de los sectores que el Imperio es incapaz de controlar, erradica la anarquía y auna a sus habitantes bajo el objetivo de una Nueva Era, prospera y en paz.

Para que no todo quedara en un simple tira y afloja entre Imperio y Utsarpini tenemos por medio a la Hermandad. Medio monjes medio soldados, pugnan también por el control no sólo religioso, sino también político de Akasa-Puspa. Representante del más típico oscurantismo retrogrado, la Hermandad sataniza todo lo que no está de acuerdo con la Palabra de Dios (más bien con su interpretación de la Palabra de Dios) pero no duda en aliarse con Impero o Utsarpini siempre que eso le sea beneficioso políticamente.

Además hay mercenarios, piratas, científicos y... la Esfera... Pero eso es mejor leerlo antes que contarlo.

La novela en si es una sucesión casi sin descanso de intrigas, luchas, persecuciones, (religiosas y comotepilletearreo) en la que el interés no decae en ningún momento. Además advierto que es de lectura peligrosa. Crea adicción, y probablemente a causa de la encuadernación del volumen, resulta sumamente dificultoso despegar los dedos del libro y apartar los ojos de sus páginas (aunque eso no creo que sea por culpa de la cola del lomo)

¿Space Operaentonces? ¡Todo lo contrario! Casi todo que ocurre es viable, y se puntualiza con las oportunas explicaciones de los científicos de los que hablé antes, y que consiguen dar sentido, coherencia y solidez a la acción. Que no es poca.

¿Defectos? Los tiene, al menos un par de ellos en cierto modo relacionados entre si. No tengo ni idea de porque los autores decidieron ambientar Akasa-Puspa con los mismos decorados que el Mahabarata. Quizá a causa de alguna lectura reciente e impactante del mismo, pero lo cierto es que eso dificulta mucho la lectura en las primeras páginas. Nombres, conceptos, denominarlo todo con sus equivalentes sánscritos, resulta bastante cargante hasta que el lector acaba por sumergirse en la novela. Se tardan unas páginas en conseguir esto, pero se corre el peligro de que lectores no avisados dejen la obra incluso antes de avanzar lo suficiente, hartos de tener que consultar el glosario final diez veces por página.

El otro defecto, no sería tan evidente si esta no fuera una obra hard, y es que no resulta creíble que después de y pico millones de años de civilización espacial, con sus épocas oscuras, menos oscuras, brillantes, decadentes, de aislamiento total y total comunicación, la base de todo el entramado religioso y político siga siendo el Bhagavad-Gita.

Aunque en apariencia la religión fielmente preservada por la Hermandad es un a modo de sincretismo entre Cristianismo, Judaismo, Islamismo y Krishnaismo, la última componente es tan influyente, y casi excluyente, que la sensación general es que hay algo que no funciona, o mejor dicho, que no ha podido funcionar siempre igual durante tanto tiempo, y que por mucha mano que tuviera la Hermandad desde sus inicios, los millones de años transcurridos son suficientes como para que nada de lo que predican tenga que ver con las religiones que conocemos actualmente.

En fin, que esta novela vale mucho, y sólo las políticas editoriales que siguen pensando que solo lo americano vende nos siguen privando de disfrutar con obras autóctonas de la calidad de esta. Además, aunque los editores no hayan querido enterarse, lo español también vende, y es más, los aficionados lo buscan con ahínco.

© Francisco José Súñer Iglesias, (836 palabras) Créditos

Yo también leí MUNDOS EN EL ABISMO, que a mi modo de ver es una excelente obra de ciencia ficción dura. Aunque no es nueva, indudablemente falta mas como eso en México. Por desgracia nuestra ciencia ficción aun falta de recorrer camino.

Tengo mis pros y mis contras en cuanto a MUNDOS EN EL ABISMO...indudablemente es fascinante. Los organismos espaciales parecidos a ballenas torpedos son subyugantes (los llamados Jugernautt) y los misteriosos colmeneros son dignos de aparecer dentro de los extraterrestres en la ciencia ficción mas memorables. Sin embargo también es indudable que el principio es muy confuso y a veces hasta fastidioso. Odio que aparezcan personajes que veremos en dos paginas y de ahi en adelante nunca mas. Las visitas al glosario también son fastidiosas.

En cuanto a estilo, creo que a Aguilera y Redal aun falta escribir como ellos. A veces creía estar leyendo a Larry Niven y otras a Herbert... no me extraña. Aquá hay seguras influencias de MUNDO ANILLO y de DUNE (cosa que no demerita en nada la obra, pero en fin...)

Yo pienso que alguien debería proponer (de los editores, claro) la publicación de esta obra y sus dos secuelas (porque si no me equivoco hay una nueva después de HIJOS DE LA ETERNIDAD) para ser publicada en Estados Unidos o Inglaterra... seria una muestra excelente de la calidad de la literatura de ciencia ficción hispana.

© Gabriel Benitez, (233 palabras) Créditos

Este verano deambulaba por las calles del centro de Sevilla cuando decidí entrar en unos grandes almacenes. Allí me encontré una vez más con los saldos de Ultramar, (es increible que nunca había visto un libro de Ultramar hasta que no han saldado ¿quién demonios los distribuía?) que me ofrecían la posibilidad de comprar libros de ciencia ficción por 400 pelillas. ¿Cual me compro hoy? fue, como otras veces mi pregunta. Tras unos titubeos decidí comprarme MUNDOS EN EL ABISMO, de unos tal Aguilera y Redal. A ver que tal se la gastan los españoles en esto de la ciencia ficción, me dije.

Cuando empecé a leer el libro me eché a temblar... ¡Voy a tener que estar más tiempo con el glosario que leyendo! pero salí pronto de mi error; los términos extraños eran introducidos de tal manera que se asimilaban casi sin tener que acudir al glosario.

Mientras leía no salía de mi asombro, el libro no se podía aguantar de bueno que era, en el se mezclaba Física (aunque la fuerza de Coriolis no te afecta si estás parado), ingeniería, ingenética etc... de una forma magistral.

El libro estaba, además, lleno de escenas realmente impresionantes, con una fuerza visual que nunca había visto antes.

En definitiva, un libro que todo buen aficionado a la Ciencia Ficción debería tener en su librería particular.

© Enrique Hinojosa, (225 palabras) Créditos

Esta parece ser, por aclamación popular, la novela de la ciencia-ficción escrita en castellano. Aquí debo reconocer mi indefendible ignorancia de este panorama. Problema que intenté (con éxito) remediar con la lectura de MUNDOS EN EL ABISMO, aconsejado de no pocas voces de confianza. A las primeras 10 páginas estoy hasta las narices de ir al glosario para ver que significa tal o cual término (cuatro o cinco veces en la primera página me parece excesivo, que se le va a hacer), afortunadamente la situación se normaliza pronto y se va desvelando una trama política muy bien urdida, los personajes están suficientemente definidos como para caer simpáticos, el cúmulo de Akasa-Puska se revela como un tapiz rico en situaciones interesantes y la sorpresas se suceden durante toda la novela. Hasta aquí bien.

¿Qué sucede después? Mediada la novela el índice IPS (ideas por segundo) se dispara hasta un ritmo francamente difícil de seguir, el perseguido sentido de la maravilla acaba saturándose y la boca que ya estaba bastante abierta de asombro, pues francamente no puede abrirse mucho más por mucho que los autores se esfuercen en sacar todos los recursos del hard de aventuras de los últimos 50 años. No es más que un problema de escala, un ascensor gravitacional puede asombrar, un animal gigante que vive en el vacío acompañado eternamente en sus viajes con una colonia de alienígenas en sus lomos, también, pero no queda eso ahí: de golpe nos encontramos con una esfera Dyson, cien ascensores gravitacionales que se unen en un anillo, y no se vayan todavía que aún hay más ¡una supercivilizacion de máquinas autoreplicantes que anda por ahí! Yo que soy una persona pequeñita que está en este trocito de roca de la infinita galaxia me veo saturado y un pelin triste porque una novela que me estaba gustando bastante (el asalto de la Utsarpini a las instalaciones del imperio pone los pelos de punta), acabe difusamente y en las últimas páginas se desbarre más de lo que el sentido de la maravilla de uno se puede estirar.

Correjidme si me equivoco pero creo que es un problema bastante frecuente en muchos de los títulos más premiados de estos años (me refiero a Hugos, Nebulas y demas morralla). Por arroparme de una opinion de alta alcurnia citaré aquí a Ian Watson en la introducción la Los premios Nebula 1987: El exceso de elementos empobrece la totalidad

Aun así es de aconsejable lectura a los cuatro que queden sin leerla, claro

© Rafa Risueño, (Lista de #cienciaficción) (418 palabras) Créditos

Bien, yo creo que [el principio de la novela] podría considerarse un error de juventud, o un exceso de ambición en un primer trabajo (algo bastante típico). Cuando Javier y yo escribimos MUNDOS EN EL ABISMO éramos fans del las novelas tipo quetecagas y queríamos hacer la novela definitiva sobre el tema. Queríamos que el lector entrara poco a poco en un ambiente que le tenía que resultar desconcertante al principio. Lejos de mí comparar, pero Umberto Eco decía algo así en sus APOSTILLAS AL NOMBRE DE LA ROSA; que las primeras 30 páginas del libro eran una prueba que el lector tenía que superar para seguir adelante.

¿Qué pienso ahora? Que tal y como está el género no es cuestión de someter a pruebas a los lectores. Esas primeras páginas de MUNDOS EN EL ABISMO echaron para atrás a más de un lector, desde luego a cualquiera que no estuviera muy familiarizado con el género. Aunque me gusta leer libros así creo que ahora no escribiría una novela que empezara de una forma tan complicada.

© Juan Miguel Aguilera, (Lista de #cienciaficción) (176 palabras) Créditos

Decía un crítico famoso que el cine nunca ha de ser real, sino parecerlo. Esta máxima puede aplicarse, sin ser éste una película, al libro que nos ocupa, ya que su mayor defecto proviene de la transgresión de la misma. Y es que la búsqueda de la originalidad es una apuesta muy arriesgada, en la que el resultado final raras veces es recompensado con el éxito. Sin embargo, hay algo en este caso que lo convierte en especial, ya que la impresión que esta obra deja al final es, curiosamente, la contraria a la que se obtiene en principio. El hecho es que su gran defecto es también una de sus mayores virtudes.

Juan Miguel Aguilera y Javier Redal tratan de introducir al lector en un mundo sumamente atractivo por lo ajeno, por lo extraño de su lenguaje y terminología, pero en vez de buscar el camino de la orientación progresiva, apuestan por una inmersión sin escafandra, dejando a quien comienza la lectura abandonado en tierra extraña, sin más apoyo que sus propias ganas de seguir adelante. Decenas de orientalismos extraños desfilan en las primeras páginas del libro sin explicación alguna de su significado. El único apoyo para comprenderlos es un glosario que aparece al final del mismo, que estorba a la novela más de lo que la ayuda, y de cuya existencia no se tiene información previa. Así pues, sólo llegando al límite de las 30 primeras páginas comienza a aparecer la luz, más por un esfuerzo de atención que por aclaración escrita de lo anteriormente leído. Una relectura de éstas páginas iniciales logra por fin situar al lector donde debería haber estado sin tanto trabajo y colocarle en el umbral de una sensacional novela.

En MUNDOS EN EL ABISMO, tres facciones distintas (el Imperio, la Hermandad y la Utsarpini) intentan controlar el cúmulo globular de Akasa-puspa, lugar situado fuera de la galaxia y hogar de la Humanidad. Al intentar descifrar el misterio de una nave imperial destruida en circunstancias extrañas, un increíble descubrimiento llevará a los tripulantes de la Vijaya a viajar hasta un punto del límite en el que se encontrarán con su pasado. Una novela en la que el space opera se da la mano con la mejor tradición del hard, con unos personajes sin fisuras y con un estilo narrativo realmente ameno y de gran enganche para el lector. En una sucesión de acontecimientos imparable, los recovecos de la política galáctica y una nada velada crítica a la religión dan el relevo a brillantes especulaciones científicas, en las cuales la ingeniería genética se mezcla con una tecnología de dimensiones gargantuescas para perseguir el siempre difícil sentido de la maravilla. Y de nuevo resulta curioso que, aún logrando despertarlo en parte, la acumulación de tan ingente número de inconmensurables artefactos llega a producir cierto embotamiento, no dejando quizás, al igual que le ocurre a los protagonistas, digerir en su justa medida las maravillas reflejadas, una por una. Esferas de Dyson, ascensores espaciales, anillos orbitales, Ramas encallados y criaturas gigantescas, entre un sinfín de fascinantes ideas, amarran al lector a partir de la mitad del libro, obligándole a seguir leyendo hasta el final.

Hay que agradecer que, saltándose la norma de la mayoría de novelas de ciencia ficción hard, MUNDOS EN EL ABISMO sí tenga un final concreto, que si bien deja sitio a una clara continuación, es suficiente para tenerse por sí mismo. Se explica claramente quienes son los responsables de los gigantescos objetos, de las colosales presencias biológicas y qué hacen los humanos tan lejos de la Tierra. La única pregunta que queda en el aire se responde a sí misma en las páginas finales, las cuales, por cierto, podrían servir de comienzo al famoso Ciclo del Centro Galáctico, de Gregory Benford.

Volviendo al principio, al concluir esta novela española de ciencia ficción, se tiene la sensación de que la causa que en principio convierte en farragosas las primeras páginas proporciona al final una frescura a la ambientación de la historia que no habría sido posible de haber usado otro método. No hay que engañarse con esta trampa. DUNE, de Frank Herbert, es una de las principales obras que ha dado el género, y sin embargo la multitud de términos exóticos que en ella aparecen tienen una constante explicación acerca de su significado.

En todo caso, MUNDOS EN EL ABISMO es una fabulosa novela de ciencia ficción que, al margen de nacionalidades, debe figurar por derecho propio entre las mejores del género.

© Santiago L. Moreno, , (Lista de #cienciaficción) (748 palabras) Créditos