HACEDOR DE MUNDOS
HACEDOR DE MUNDOS Domingo Santos
Título original: ---
Año de publicación: 1986
Editorial: Ultramar
Colección: Ciencia-Ficción nº 37
Traducción: ---
Edición: Noviembre de 1986
ISBN:
Precio: ---
Comentarios de: Jorge Prieto

Tenía un montón de expectativas: aún no había leído ningún libro del autor, pero había oído hablar bastante bien de él... Y la verdad es que me ha decepcionado.

El argumento gira en torno a David Cobos, un astronauta que, a raíz de un accidente en el espacio, descubre que tiene El Poder. El Poder consiste en la facultad de alterar la realidad que lo rodea, de forma que para el resto de los mortales los cambios que él realiza no son tales: la nueva realidad que David crea es la que, para ellos, ha existido siempre. Poco a poco contacta con otros que también tienen El Poder, hasta llegar a una extraña organización formada íntegramente por poseedores del mismo.

Bajo mi humilde y personal punto de vista, el problema de la novela es que intenta racionalizar demasiado las características de El Poder. Intentando mantener coherente el argumento, Domingo no para de explicarnos por qué El Poder puede hacer eso y no lo otro, por qué unas personas se dan cuenta de los cambios y otras no, por qué a veces funciona a distancia y a veces no funciona en absoluto... Siendo una novela de fantasía pura (mucho más que de ciencia ficción), a veces me pareció absurdo esa continua explicación científica de algo tan genuinamente fantástico.

Un ejemplo es el asunto de por qué los documentos que dejó el padre de Isabelle no desaparecieron con él. La explicación, que pasa por los experimentos que hicieron cuando ella era niña, y que acaba con la llave que lleva colgada del cuello, me pareció muy artificial. Admito que, sin tantas explicaciones, el argumento se haría ininteligible, pero... No sé, me parecieron más una improvisada excusa para que los distintos capítulos (no muy bien hilvanados, por cierto) de la novela tuvieran coherencia, que algo que Domingo tuviese pensado decir de antemano.

El otro fallo es que a menudo cae en la previsibilidad. El protagonista conoce a una chica joven y hermosa que le ayuda con El Poder, y... ¡hop! uno o dos capítulos después ya están metidos en la cama. Vamos, hombre, ni que fuera una mala película de esas que echan cada dos por tres en Tele5 o Antena3... Por cierto, continuamente los protagonistas se dedican al noble arte del sexo, incluso en las situaciones más extravagantes... Seremos buenos y supondremos que es una costumbre del futuro... Incluso el final se huele de lejos (las frases que cierran la historia me venían rondando la cabeza desde hacía un buen rato antes de leerlas, y no soy nada bueno adivinando cosas)

No todo me pareció malo, claro. Me encantan las novelas imaginativas, y esta lo es. A ratos consigue interesar, pero le falta chispa. Espero impaciente volver a leer algo más de Domingo Santos, porque estoy seguro de que lo sabe hacer mucho mejor. Y si alguien quiere discutir sobre esta crítica... bueno, estoy deseando oírlo.

© Jorge Prieto, (484 palabras) Créditos