ST/B5: MAL ROLLO
por Jesús Matín
Star Trek

Hay un mal rollo entre Star Trek y Babylon 5. A nadie debe de extrañar esto, dado que ambas series son competidoras directas. Los piques entre fans de ambas series son moneda habitual desde el primer instante en que Babylon 5 nació hace cuatro años. Las peleas se suceden en Internet y en cuanta convención que se produzca. Sólo un parte de fans de ambos bandos tienen sentido común suficiente como para dejar de lado tanto fanatismo. Pero estas rivalidades no solamente pasan entre los acérrimos Trekkies que ven en Babylon 5 la mayor amenaza a su supervivencia desde que apareció en 1977 LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, y que otros acérrimos babylonios vean a Star Trek como un dinosaurio que no se ha enterado que su hora ha llegado: El mal rollo es también a nivel de la oficialidad. A nivel de mandamases.

JMS nunca dirá de una forma clara y categórica lo que piensa sobre Star Trek, sólo en privado o de forma muy informal, y sin que le oigan excesivas personas. Quizás suelte de vez en cuando que los niños y los robots en una serie de ciencia-ficción quedan ridículos. Pero JMS tiene el convencimiento de que la Paramount le copió parte de sus ideas para hacer Espacio Profundo 9. Esto se refuerza por el hecho de que antes de que Babylon 5 llegará a la Warner, JMS presentó el proyecto a la misma Paramount, que lo rechazó, para poco después anunciar la creación de Espacio Profundo 9. Su mosqueo sobre este tema aumentó cuando llegaron a sus oídos que varios de los rumores que decían que Babylon 5 había sido creada precipitadamente por la Warner para copiar a Espacio Profundo 9 provenían de fuentes oficiales de la Paramount. JMS no acusa a los productores de Star Trek, como Rick Berman, de ser los responsables de haber copiado su idea de Babylon 5 en Espacio Profundo 9, sino que cree que esa maniobra fue obra directa de los altos directivos de la Paramount.

El mal rollo ha seguido. Acrecentado por el hecho de que varios actores, guionistas y demás profesionales que habían salido de Star Trek en términos más bien poco amistosos, a lo largo de los años, hayan recalado en Babylon 5, lo cual no sienta muy bien para ciertos círculos trekkfilos. Que además ven como esas mismas personas cantan las miserias y rencillas que tuvieron que vivir en Star Trek, que provocaron su salida, y lo diferente que es trabajar en Babylon 5, donde se sienten con una mayor libertad y respeto por su obra. La lista es amplia: Harlan Ellison, Walter Koening, David Gerrold, DC Fontana ...

El mal rollo siguió con las criticas de ciertos productores de Star Trek por la utilización por parte de Babylon 5 de efectos especiales por ordenador, lo cual, según ellos, era chapucero. Cuando después fue ya de dominio público que gracias a eso un capítulo de Babylon 5 costaba la mitad que uno de Star Trek, con la consiguiente preocupación por parte de las emisoras que emitían Star Trek de que estaban pagando el doble por una serie cuando podían tener otra de similares características por la mitad, ha hecho que ahora las series de Star Trek estén adoptando con creciente velocidad las técnicas por ordenador que tanto habían criticado. Lo cual ha sido aprovechado por JMS para lanzar siempre que puede comentarios lo más irónicos posibles sobre este hecho.

Babylon 5

El mal rollo no se ha quedado ahí. Hace unos meses JMS, o más concretamente el ordenador personal de JMS sufrió un atentado informático. Un día, en uno de los numerosos y frecuentes contactos que JMS mantiene en Internet con los seguidores de Babylon 5, hubo uno que le invitó que se subiera un bonito gráfico que el susodicho había realizado de un StarFury. JMS aceptó subírselo, sólo para descubrir que no había ningún gráfico, sino un virus Troyano, que comenzó a machacar su disco duro, perdiendo datos e información sobre Babylon 5 que JMS guardaba allí. JMS, luchando por evitar el desastre, sólo pudo acertar a ver un mensaje que contenía un fichero que había introducido el Troyano, y que contenía tres palabras: Star Trek Rules!. JMS había sido víctima de un atentado informático por parte de un trekkie extremista. El que hizo eso es un desgraciado, y el que le haga gracia que lo hiciera, otro desgraciado más gordo todavía.

Majel Barret Roddenbery, la viuda de Gene Roddenbery, quizás la única mente con sentido común que todavía tiene algo de influencia en la organización ejecutiva de Star Trek, intentó poner paz entre ambos bandos. Para ello pidió a JMS aparecer en un capitulo de Babylon 5. Uno titulado PUNTO DE NO RETORNO, de la tercera temporada, donde también salía Walter Koening, para así, con ese acto, intentar detener esta beligerancia.

El conflicto ha llegado también a la mismísima NASA: En la NASA, desde tiempos inmemoriales, los técnicos se dedicaban a ver los capítulos de Star Trek, en los momentos de descanso, cuando no había ninguna misión espacial que controlar. Desde hace un tiempo, en la NASA ya no ven Star Trek, y se han pasado a ver Babylon 5. La Paramount intentó hasta el último momento evitar la pérdida de este importante enclave estratégico, incluso ofreciendo dinero, en forma de donativo, a la NASA para que las series Trek siguieran siendo las que se vieran en las dependencias de la NASA. No debieron ofrecer lo suficiente, porque los de la NASA no aceptaron.

Todo este mar de fondo se complica extraordinariamente debido al mal rollo interno que también hay en el entorno de Star Trek. La pobre Majel Barret no sólo tiene que ir apagando fuegos bélicos con la competencia, sino que tiene que apagar otros fuegos que arden en el mismo corazón de Star Trek. Tiempo atrás, tuvo que mediar con los directivos de Paramount para que un libro escrito por Peter David, titulado Q-SQUARED, pudiera ser publicado, después de interminables meses de inexplicable retraso. El problema era tan simple como que nadie de la Paramount se había molestado en leer el libro.

La sensación de que la Franquicia, como así se llama a Star Trek, va derecha a un inmenso agujero negro que se la tragara sin remedio se acrecienta. Hay síntomas tan reveladores como que dos de los que dirigen los destinos de Star Trek, no saben mucho de Star Trek. Branon Braga confiesa sin vergüenza que nunca ha visto la serie original, y otro mandamás, un tal Jeri Taylor, metió no hace mucho la pata hasta más allá del fondo al declarar que en un reciente capítulo de Voyager se había podido ver por primera vez en una serie de Star Trek un viaje a nuestro siglo, los fans casi se desintegran del berrinche, mostrando el amigo una descomunal falta de conocimientos mínimos. La dramática bajada de audiencia de las series Trek, unido a los crecientes problemas para seguir realizando películas en el cine (entre motivos debido a los crecientes sueldos que actores como Patrick Steward o Brent Spiner están pidiendo), más la dura competencia que antes no había, se juntan para que sesudos profesionales del medio estén ya declarando sin ambigüedades que a Star Trek le quedan pocos años de vida, dado el rumbo actual. Voyager esta dada por perdida. Todos la ponen verde y si sigue es más por no admitir su error que otra cosa. Espacio Profundo 9 ha sufrido un cambio de rumbo en los últimos años, en un intento de renovar su interés. El problema es que eso ha provocado una mayor fractura entre los trekkies, pues una parte no reconoce como algo trek el nuevo tono de la serie.

¿Como acabará o seguirá todo esto? Pues igual de mal, o seguramente peor. La lucha por las audiencias y la critica esta siendo ganada por Babylon 5, mientras los atribulados Trekkies ven con alarma como sus series ya no son el punto de referencia, e incluso ver como las reposiciones de Star Trek y Star Trek, La nueva generación registran más audiencia que capítulos nuevos de Espacio Profundo 9 o Voyager. La Paramount, por su parte, se esfuerza todo lo que puede para sembrar el mal rollo también entre los mismos seguidores trekkies, con sus draconianas reglas. Todo lo cual hará sin duda que los crepúsculos más fundamentalistas de ambas partes redoblen sus ataques. Unos por reafirmar su nueva posición de dominancia, y los otros para intentar desesperadamente remontar la debacle. Más aún teniendo en cuenta que muchos Babylonios eran antes seguidores de Star Trek, por lo que son considerados traidores a la causa...Por si esto fuera poco, bien se sabe que la Fuerza a vuelto a plena potencia, con lo cual siempre habrá algún Caballero Jedi dispuesto a meter mano en la batalla, allí donde más duela. Eso sin contar con los X-Files, otro grupo especialmente apasionado...

© Jesús Martín, (1.485 palabras) Créditos

El día 22 de abril, en el área de Ci-Fi de FidoNet, Alejandro Corral hizo a Jesús Martín la siguiente pregunta capciosa;

AC>; ¿A Lucas no le gusta Star Trek?

A lo que Jesús, desconcertado, contesto...

JM>; Pues... ¡no lo sé! Nunca, en ninguna entrevista o texto relacionado con Lucas, y mira que tengo, el tío no ha mencionado jamás a Star Trek. Habla de lo mucho que le gustaba FLASH GORDON, de las películas de aventuras de su niñez que tanto veía, alguna mención a 2001, sobre todo por los efectos especiales que tenia...Pero de Star Trek nunca ha dicho nada, ni bueno ni malo. Se le puede advertir alguna otra influencia en su obra, como el que se debió de leer la tira de comics, porque como ya dije su Darth Vader es una evidente mezcla de Dr. Muerte y Darkseid, y de hecho la misma mecánica en la acción de STAR WARS parece sacada de un comic Marvel. Pero nada de nada de Star Trek. Una vez le leí que criticaba mucho la forma en que se usan los efectos especiales en algunas películas, que lo superponen al mismo argumento en si y resulta que la acción gira en torno a los efectos. Aunque aquello parece que era un recado para James Cameron, que acababa de fundar su propia compañía de efectos especiales (competencia para ILM), cuyo primer trabajo había sido en MENTIRAS ARRIESGADAS.

Pasa lo mismo con Straczinsky. Tampoco nombra explícitamente a Star Trek en sus influencias. Ya sabemos, habla mucho de la ciencia-ficción que se leyó de pequeño, del SEÑOR DE LOS ANILLOS, de series como Dr. Who o Los siete de blake... Pero nunca nombra a Star Trek. Bueno, si que lo hace, pero de forma indirecta. Por ejemplo, cuando dice que odia en una historia de ciencia-ficción que saquen a niños, o robots idiotas que quieren ser humanos, o que el capitán de la nave tenga que ser siempre el mismo por narices y no se le pueda cambiar...

Yo creo que a Straczinsky no le hace mucha gracia Star Trek, aunque es educado en no decirlo claramente, por el considerable follón que eso levantaría, y que Lucas lo que pasa es que seguramente no ha visto o seguido mucho la serie original en su momento, y no tiene mucha opinión sobre el tema.

Por contra, a Stracz si parece que le guste STAR WARS, pues ya se ha referido más de una vez a que su serie iría adoptando un tono más oscuro, a imagen y semejanza a lo que pasó con STAR WARS en EL IMPERIO CONTRAATACA, y algunas de las batallas espaciales que saca en Babylon 5 recuerdan mucho a las que se pueden ver en STAR WARS. Por contra, nuevamente no se sabe que pueda pensar Lucas de Babylon 5. Igual es que nadie se le ocurre preguntarle sobre esto...