LAS NAVES DEL TIEMPO
LAS NAVES DEL TIEMPO Stephen Baxter
Título original: The Time Ships
Año de publicación: 1995
Editorial: Ediciones B
Colección: Nova Exito 11
Traducción: Pedro Jorge Romero
Edición: Noviembre 1996, Barcelona
ISBN:
Precio: 18,63 EUR

De no ser porque no conozco LA MÁQUINA DEL TIEMPO, aplicaría sin ningún rubor a LAS NAVES DEL TIEMPO el dicho castellano de que segundas partes nunca fueron buenas, de modo que me tengo que callar. Quizá por eso, porque no he leído LA MÁQUINA DEL TIEMPO tengo que limitarme a considerar esta novela como otro entretenido compendio de aventuras enlazadas por un protagonista común, pero sin una relación clara entre ellas. Resultado lógico si se tiene en cuenta que se narran las peripecias del innominado protagonista de la obra de Wells en su intento de arreglar los desastres que había provocado durante su primer viaje temporal.

En este segundo viaje aprende una buena cantidad de cosas, entre ellas que no se debe jugar con el tiempo, que una ligera desviación o un acto descuidado basta para crear imperios o reducir a la nada especies enteras, y además adquiere una gruesa capa de barniz cosmopolitista, lo que poco a poco le convierte en un hombre abierto y tolerante, muy alejado del rígido maniqueismo del inicio de la novela.

Lamentablemente nuestro hombre, victoriano y no muy ducho en el arte de la física moderna, que se desarrollaría plenamente pocos años después de su segunda partida, se lanza a la aventura desconociendo lo que supone meterle mano a los caminos del tiempo, y claro, la lía malamente y desorganiza la historia de tal manera que ya le es imposible volver a su propia línea temporal... por medios medianamente creíbles.

Justo antes de LAS NAVES DEL TIEMPO me había leído TIEMPOS DE GLORIA. Pese a los títulos no guardan ninguna relación entre si, ni argumental ni temática, pero lo que comparten de una forma bastante sospechosa es la habilidad para forzar el sentido de la credulidad del lector más allá de lo que una obra de este género (ciencia-ficción, fantástico al fin y al cabo) se puede permitir. Cuando leemos una obra de este estilo dejamos en suspenso el sentido de la credulidad, es decir, admitimos todas las maravillas que el autor nos presenta como posibles y razonables dentro del marco de la obra. Fuera de él son, generalmente, tomadas por imposibles, pero durante la lectura eso no importa, en la novela las cosas pasan así y no hay mucho que discutir al respecto, se aceptan y a disfrutar.

El problema surge cuando la acumulación de maravillas y hechos asombrosos va más allá de lo sensato, desbordando incluso el marco que el autor ha establecido en los inicios de la novela, y sobrepasando los ya de por si amplios límites de tolerancia a los que ha llevado al lector. ¿Qué ocurre entonces? Que exclamaciones del estilo ¡Anda ya! o ¡Venga, hombre! se repiten en casi cada página haciendo que la lectura no sea tan satisfactoria como en un principio, y el lector termine el libro con la ligera sospecha que se ha abusado de él. Y de su bolsillo.

Porque con LAS NAVES DEL TIEMPO nos encontramos ante otro tocho de gran tamaño, buen número de páginas y letra no muy generosa, formato no se si necesario para desarrollar la historia o impuesto contractualmente por cuestiones de política editorial, pero que me parece excesivo para desarrollar una IDEA, así en mayúsculas.

Así, Baxter no es capaz de hacer coherente la novela dentro de la urdimbre de líneas del tiempo que intenta tejer, y es en el episodio del Paleoceno donde se van a pique las naves del tiempo y la novela misma. La situación extrema en la que coloca a los protagonistas hace que la narración llegue a un callejón sin salida que resuelve de la forma menos elegante posible, y ya a partir de ahí, nada de lo que cuenta se sostiene en pie, culminando la novela en una mezcla de más líneas de la historia con un extravagante misticismo creacionista que más parece el final de la cinematográfica 2001 que el de una novela con una cierta pretensión hard.

Reparos aparte, insisto que como novela de aventuras es entretenida, y con la oportunidad que supone poder adquirirla de saldo a muy buen precio, no es un libro al que se le deban hacer demasiados ascos. Es distraído, y si bien llega un punto en el que se hace desaforado, vale la pena hacerse con él.

Y por supuesto, sigo pensando que los tochos son el peor mal que asola la ciencia-ficción actual.

© Francisco José Súñer Iglesias, (819 palabras) Créditos

Me la he leído cuatro veces para no emitir un comentario indocumentado y con ello he cometido una pequeña injusticia comparativa con las otras novelas que he leído y analizado mas superficialmente y de las que he emitido críticas tal vez tan estúpidas como esta. Claro que no sabía quien era el traductor de las otras novelas.

He de reconocer para empezar que si es cierto que el lenguaje pueda ser un problema, Pedro Jorge tenía razón, dado que hay dos novelas publicadas en estos últimos años como homenaje a Wells, que son LA MAQUINA ESPACIAL de Cristopher Priest y LAS NAVES DEL TIEMPO, y aunque reconozco la enorme bondad de LAS NAVES DEL TIEMPO, a mi como novela me gusta algo más LA MAQUINA ESPACIAL, pese o tal vez debido a ello que se trata de un proyecto mucho menos ambicioso. Pero es imposible medir la intensidad de la imitación del estilo Wellesiano, dado que tenemos una traducción de Wells que comparar con la de Priest y con la de Baxter y sin el texto original, es imposible ponderar las virtudes de cada una.

Así que nos vamos a centrar en LAS NAVES DEL TIEMPO que de por si es una mas que notable novela.

Ojo una crítica contiene muchas alusiones a la novela original, sigo repitiendo que a mi me da igual en una novela de este tipo saber el final, pero que esto es un poco anómalo, como por otro lado son muchas de las cosas que se relacionan con mi persona

LAS NAVES DEL TIEMPO posee un estilo cuasi perfecto, heredero como no de Wells, Clarke y toda la tradición de la ciencia-ficción inglesa. Me atrevería a decir que es el mejor que he leído en esta tesitura. Pese a que se imita la forma de narrar de Wells en muchos momentos se nota que el autor posee un registro algo diferente a este y que lo deja translucir en bastantes ocasiones lo que es de agradecer, cosa que no es tan tangible en el libro de Priest del que hemos hablado antes, pese a ser un gran escritor, del que no se porque hace años que no oigo nada.

Esta es su mejor cualidad y la que le confiere la nota final de 9 que le doy. Curiosamente algunos de los defectos QUE A MI MODO DE VER son debidos mas a la fidelidad al maestro o al desarrollo de temas implícitos en Wells que a otra causa.

Uno de ellos es el tratamiento del personaje central, ateniendose al investigador-aficionado-victoriano que crea Wells no le da ningún tipo de libertad y salvo el final del episodio del pleistoceno, es pintado como demasiado agresivo, incluso bestial y si bien es cierto que es difícil que una persona venida del pasado comprenda el futuro se encuentra con que comprende con mucha facilidad algunas cosas y con mucha dificultad otras mucho mas simples, yo sinceramente lo encuentro poco convincente, no obstante es así como lo describió Wells, siempre alucinado por hechos que no entendía. Poco se le pude culpar a Baxter de ello. Pero sinceramente hay momentos en que me daban ganas de meterme en la novela y pegarle un par de mamporros, poniéndome a su nivel y explicándole como van las cosas.

Las primeras paginas son impecables, la única diferencia con el texto de Wells es que parece mejor escrito, consecuencia de que tal vez Baxter escriba mejor que el o de una mejor traducción, no, no es jabón. De todas formas hay pequeños cambios en la forma de narrar que no le hacen parecer tan pesado como el homenajeado a la luz de lo habitual en la narrativa de hoy.

El episodio de los Morlocks esta bien y es bastante imaginativo, hay un momento hacia el final en la cara interna que se hubiese agradecido un mayor desarrollo del tema, pero esto hubiese dado lugar de aplicarse siempre a miles de paginas de texto, de todas formas me hubiese gustado saber algo mas sobre este mundo agitado. Podía dar lugar a una novela o no lo quiera alguien a una serie de estas.

PARADOJAS y LA GUERRA CONTRA LOS ALEMANES son para mi lo mejor de este libro, si se analizasen por separado merecerían un 10 sin mas. El Londres en el que transcurren esta maravillosamente ambientando y la imaginación es poderosa pero sin desbordarse. Son una pequeña joya a recordar mucho tiempo.

Al decirme Pedro Jorge que el JUGGERNAUT esta sacado de un relato de Wells lo entiendo, sino arroja un grado de imposibilidad fáctica completa y no creo que Baxter lo hubiese empleado. Simplemente no hubiesen habido puentes por los que hubiera podido pasar y en según que terreno se hubiera hundido por su propio peso, por no hablar de la maniobrabilidad del invento que produce escalofríos.

Para hacer una comparativa en Alemania durante la 2ª Guerra Mundial se diseñó un tanque de 180 Tm el Maus y hubo que hacerlo sumergible dado que podía pasar por muy escasos puentes. Pese a su motor de 1200 Hp se vió que era absolutamente imposible el hacerlo andar y maniobrar. Era lento y aun así el frenarlo o el tomar una curva eran toda una aventura debido a su inercia, por no hablar de su propensión a hundirse en terreno embarrado. Es obvio que el Lord Raglan si ha de ser eficaz y dado que el nivel de armamento no parece demasiado diferente en algunos aspectos debe pesar mucho mas, tal vez mas cerca de las quinientas toneladas que las doscientas, siempre que le presupongamos un blindaje eficaz.

Pese a ello y tal vez por su imposibilidad me encanta. La imagen de un tanque barroco como este tan Wells/Vernesiana toca una fibra escondida en mi interior.

Por cierto no acabo de entender del todo que papel juega G’del en este episodio. Se pierde de vista tan aprisa que deja algunas cosas sin explicar o tal vez intento buscar demasiadas soluciones donde un tratamiento mas abierto es mas lógico y mas humano

EL MAR DEL PALEOCENO está bastante bien no tanto como el anterior episodio pero tiene cosas bastante buenas. La escena del bombardero esta bien conseguida si bien me temo que la cantidad total de radiación que tendrían que haber absorbido algunas personas como la protagonista femenina del episodio parecen excesivas para su supervivencia, en fin son licencias del autor o a mi me lo parecen, esta me parece menos poética y mas chocante que la del Lord Raglan, si bien mas necesaria para la narración. Si todo el mundo muere no se pude continuar. De todas formas esta en la línea de las narraciones victorianas en que hay horrorosas catástrofes a las que sobreviven los héroes de manera a veces poco plausible, si bien en este caso al menos se intenta explicar esta supervivencia y no es tan poco plausible, la verdad. Por otro lado humaniza bastante al protagonista, como no lo hace en el resto de la obra

LA TIERRA BLANCA es para mi un preambulo para la apoteosis final de tipo Stapledoniano, filtrado por Pohl y Clarke. Sinceramente esta muy bien escrito, pero no me gusta. Se hace pesado y un poco cargante, el argumento es original, pero unas paginas menos hubiesen sido de agradecer y sinceramente me da la impresión de que Baxter escribe mejor que Wells, pero por citar un ejemplo, tal vez excesivo le falta la chispa de humanidad de p.ej. Olaf Stapledon, para poder hacernos vibrar con este tema. Tal vez este universo sea maravilloso para un matemático un astrofísico, pero puede ser pantanoso para un escritor.

El final se ve venir todo el rato, pero es difícil encontrar otro.

En resumen un libro imprescindible. Para mi lo mejor publicado este año, solo superado DESDE MI PUNTO DE VISTA por TIEMPOS DE GLORIA de David Brin y a la par que Legado de Bear si bien se parece poco a estos libros mucho mas en la línea de la ciencia-ficción americana

Si le gusta la ciencia-ficción inglesa esto es lo mejor que he visto de ella en muchos años, si no le gusta y lee este libro es posible que cambie de opinión sobre la ciencia-ficción inglesa.

© Antonio Rodriguez Babiloni, (1.376 palabras) Créditos