LOS ELEMENTALES
LOS ELEMENTALES Michael McDowell
Título original: The Elementals
Año de publicación: 1981
Editorial: La Bestia Equilátera
Colección: Extranjera
Traducción: T. Arijón
Edición: 2017
Páginas: 307
ISBN:
Precio: 22 EUR 28.000 ARS
Comentarios de: Gastón Germán Caglia

Las madres se comen a sus hijos.

Michael McDowell (Alabama, 1950 - Massachusetts, 1999), conocido como guionista de dos películas de Tim Burton: BEETLEJUICE (1987) y EL EXTRAÑO MUNDO DE JACK (1993), sabía manejar los tiempos del terror. Fuertemente inspirado en H. P. Lovecraft, en esta novela de 1981, el género del gótico sureño luce en su justa medida y entregado en forma dosificada. Considerada su obra principal, la temática de la casa embrujada, enmarcada en el sur de EEUU, más precisamente en la costa de Alabama, frente al Golfo de México, es el ambiente ideal para este tipo de historias.

Si bien esta era mi primera incursión consciente en las arenas movedizas de este género, que comenzó a aparecer a finales del siglo XIX y principios del XX, algo tan difícil de encuadrar por lo que caen en la misma bolsa Faulkner, Anne Rice, Cormac McCarthy o Flannery O´Connor, debo reconocer que salí gratamente impactado, de hecho es considerada su principal obra. Luego llegaría la saga afamada The black water, seis volúmenes, publicada en Estados Unidos en 1983, que cuenta la historia de una familia de terratenientes del estado de Alabama, los Caskey, a lo largo de cincuenta años.

Los elementales es de una lectura fácil y llevadera, se lee de un tirón, pues la aventura y los misterios nunca decaen y si desean ahondar en el género sin mucho esfuerzo recomiendo la primera temporada de la serie True Detective, un thriller policial asfixiante y atmosférico, con profundidad psicológica y elementos sobrenaturales y de horror ambientada en los pantanos de Luisiana durante la Temporada 1.

Todo comienza con la muerte de Marian Savage, una típica matona sureña y malvada, una vieja arpía con todas las letras. Al parecer ambos adjetivos deben ir de la mano, pues en las primeras páginas vemos como los hijos ejecutan un extraño ritual frente a los azorados, pero pocos, concurrentes a las exequias en la iglesia de Mobile, Alabama, lugar vecino a donde transcurrirá la saga Black water. En fin, que el cadáver de Marian es apuñalado sin muchos miramientos. Sin embargo deberemos esperar unas páginas para enterarnos de qué va la historia, algo que correrá paralelo a la trama principal.

Con esta escena se nos presentan los personajes que van a acaparar la historia, los hijos Dauphin Savage y Mary-Scot, las familia política de los Savage, el clan Mc Cray, conformado por la matrona amiga de Marian, Big Barbara y sus hijos Leigh, esposa de Dauphin y Lucker, que se encuentra de visita junto a su hija India de trece años. A su vez otro personaje no menos importante será Odessa Read, la fiel sirvienta negra que asiste a la familia Savage desde hace más de treinta años.

Sin que parezca un cliché Odessa Read, negra y conocedora de muchos secretos a la vez que portadora de conocimientos lindantes con lo sobrenatural, unirá fuerzas con la descreída adolescente India cuando luego del rito familiar se trasladan a una zona rural, Beldame, frente al las costas del Golfo de México.

Aagobiados por el calor reinante van a pasar unas semanas en un lugar que alberga tres mansiones góticas victorianas bañadas por las aguas del mar, algo que practican asiduamente, una de las cuales misteriosamente ha sido ganada por la blanca arena de las dunas y que al parecer nadie sabe a quien pertenece y que, por supuesto, contiene secretos y presencias no declaradas y a la que los adultos parecen tener un temor reverencial.

Si algo hay que destacar de esta novela sin dudas son los diálogos por demás mordaces, punzantes e irónicos. De esta forma la novela va tirando de la mano de dos mujeres bastante disímiles que acaban formando equipo para luchar contra la casa embrujada o los espectros que la habitan.

Otro de los elementos con los que sabe jugar Mc Dowell es con el clima, del cual le saca el jugo con provecho. A saber, cuando pasan cosas malas el calor se torna sofocante, mucho más que en cualquier día de verano húmedo en la zona, la lluvia, que suele ser sorpresiva, también tiene su mensaje, y como decorado pero que influye en los personajes, la presencia del mar que se une al río, la niebla penetrante, la oscuridad indescifrable y el calor que tuerce las voluntades.

Así, mientras Odessa e India, que manifiesta algunos poderes extrasensoriales y al parecer desata la ira de la casa abandonada por culpa de su intromisión, se van metiendo cada vez más en problemas frente a esa mansión embrujada o poseída, el resto de los personajes siguen su vida de ricos con tramas paralelas bastante ágiles hasta llegar a un final trepidante, no exento de sorpresas y que deja a más de uno la boca abierta.

McDowell murió de Sida tempranamente a los 49 años. Se sabe que gustaba de coleccionar memorabilia funeraria, es decir, los objetos, recuerdos y pequeños detalles que se entregan o crean para honrar y mantener viva la memoria de una persona fallecida, como rosarios personalizados, llaveros, semillas para plantar, marcapáginas, CDs con música, y hasta recetas familiares. Al morir fueron donados a un museo.

McDowell se consideraba, y deseaba, ser un escritor popular: Soy un autor comercial, popular. Y estoy orgulloso de serlo. Es un error escribir para la posteridad, afirmó una vez. Vaya si lo logró.

© Gastón Germán Caglia,
(889 palabras) Créditos