Sinopsis
Walter Chalmers, un ambicioso político californiano, espera impulsar su carrera con una audiencia del Senado centrada en la investigación del Crimen Organizado. Para lograr sus propósitos cuenta con John ny Ross, un mafioso de Chicago que ha robado dos millones de dólares a la organización y que, tras sufrir dos intentos de asesinato, acuerda con Chalmers que testificará a cambio de protección policial y judicial. Ross se traslada a San Francisco, donde llega un viernes, y Chalmers ordena a la policía que le proteja hasta el lunes siguiente, en que deberá testificar. La protección de Ross se le asigna al teniente Frank Bullitt y su equipo, que le trasladan a un piso franco. Sin embargo, el piso es asaltado por dos pistoleros, que hieren mortalmente tanto al policía que lo custodia, el sargento Stanton, como a Ross. Durante el traslado de los dos heridos al hospital, Stanton le dice a Bullitt que los pistoleros pudieron acceder al piso franco porque Ross había quitado la cadena de la puerta. Ross fallece, pero Bullitt, que empieza a sospechar juego sucio en el asunto, convence al doctor Willard para que no informe inmediatamente del deceso. Con esa estratagema, el detective espera ganar algo de tiempo para averiguar lo que realmente está ocurriendo.

El film policiaco más importante de los rodados en la década de 1960, una de las mejores cintas de acción de todos los tiempos y la mejor película de las filmografías de Steve McQueen y Peter Yates. Todo eso y mucho más es BULLITT, una obra policial que creó escuela, y cuyo legado puede rastrearse hasta el cine actual.
BULLITT fue un proyecto de Solar Production, la productora de Steve McQueen, en asociación con Warner Bros — Seven Arts. El actor deseaba protagonizar un policiaco distinto a los realizados hasta entonces, que describiese de forma sobria y realista cómo se lleva una verdadera investigación policial, a la vez que apuntara las dificultades a las que a menudo se enfrentaban los agentes de la ley por culpa de las presiones e injerencias políticas en su trabajo.
BULLITT fue la primera película americana del realizador británico Peter Yates (1930-2011), que recientemente había rodado en su Inglaterra natal EL GRAN ROBO (ROBBERY, 1967), film basado en hechos reales, en el que se dramatizaba el espectacular robo de un tren, y que, además, contaba con una estupenda persecución automovilística. Uno de los guionistas de BULLITT, Alan R. Trustman, había visto EL GRAN ROBO en los días en que estaba escribiendo la secuencia de la persecución de coches, quedando muy impresionado por el modo en que Yates había resuelto este punto en su cinta británica. De inmediato, se puso al habla con McQueen, el productor D´antoni y el productor ejecutivo, Robert E. Relyea, y les recomendó encarecidamente que vieran la película de Yates, pidiéndoles que consideraran a éste para dirigir BULLITT. Huelga decir que tanto el actor como los dos productores, que ni siquiera habían oído hablar antes de Peter Yates, quedaron impresionados por su trabajo en EL GRAN ROBO y decidieron contratarle.
Decidido a conferirle al personaje de Frank Bullitt un plus de credibilidad, McQueen recabó como asesor la colaboración del inspector del Departamento de Policía de San Francisco (SFPD) Dave Toschi , quien le enseñó cómo se comportaba en la realidad un policía, además de ilustrarle sobre normas básicas de investigación. El actor, agradecido, decidió basar su personaje en él, y hasta convenció a los encargados del atrezo del film para que sustituyeran la funda sobaquera que le habían asignado por otra idéntica a la que utilizaba Toschi, y que le permitía extraer el revólver con mucha más rapidez que con una pistolera estándar de la época.
McQueen y Yates hicieron buenas migas profesionales desde el principio, pues ambos estaban de acuerdo en que BULLITT debía resultar lo más realista posible. Esto implicó que el director vetara algunos detalles concretos del guión, que le parecían demasiado estereotipados, y que simplificara al máximo otros. Aunque hubo unas pocas escenas filmadas en platós, si por algo destaca esta cinta es por su profuso empleo de ubicaciones reales y el rodaje en exteriores, que se agilizó gracias al uso de las cámaras ligeras Arriflex , una herramienta muy valorada por Yates. La película también presta muchísima atención a los procedimientos policiales, como el procesamiento de pruebas.
La búsqueda de realismo llegó al extremo de utilizar, en las escenas de la operación en el quirófano de emergencias, verdaderos médicos y enfermeras, siendo Georg Stanford Brown el único actor profesional entre ellos.
Pero lo más impactante de BULLITT, lo que la ha convertido en una cinta mítica, y, por tanto, modélica para los cineastas posteriores especializados en la acción, es su sobrecogedora persecución automovilística por las empinadas calles de San Francisco. Esta fue la primera vez en la historia del cine en que se rodó una secuencia así a velocidad real. Warner Bros compró dos Ford Mustang idénticos para filmar estas escenas. Del coche de los pistoleros, un Dodge Chargers, también se adquirieron dos unidades. Las modificaciones en los motores, los frenos y otras partes de los vehículos fueron encargadas al veterano piloto de carreras y mecánico Max Balchowsky.
La secuencia de la persecución dura casi once minutos. La velocidad media de los autos implicados en ella osciló entre 70 y 90 millas por hora, si bien en algunos momentos muy concretos los coches alcanzaron las 110 millas por hora, que equivalen a unos 177 km/h. Puede que, comparada con las persecuciones que se ven en el cine de hoy, la de BULLITT parezca poca cosa, pero los conductores y los cámaras que la rodaron se jugaron la vida, pues, por aquel entonces, hace cincuenta y seis años, la mayoría de los sistemas de seguridad que se emplean hoy, cuando de filmar secuencias similares se trata, simplemente no existían.
McQueen ya era un experimentado piloto de carreras en 1968, por lo que condujo el Mustang de Bullitt en los primeros planos, siendo sustituido en los demás por su doble para escenas de riesgo, el especialista Loren Janes, que era también un consumado conductor de acrobacias. El coordinador de dobles, Carey Loftin, pilotó el Dodge en algunos momentos. El motorista que cae de su máquina y casi es arrollado, Bud Ekins, doble de acción y piloto de motos. ya había trabajado con McQueen. En LA GRAN EVASIÓN (THE GREAST ESCAPE, John Sturges, 1963) dobló al actor en la escena en que este, pilotando una motocicleta, salta una cerca de alambre de púas.
Bill Hickman, que interpreta a uno de los pistoleros, era un experimentado piloto de acrobacias y se ocupo de conducir el Dodge de los asesinos en las escenas más peligrosas, además de contribuir con su experiencia a la coreografía, por así decirlo, de la persecución.
El rodaje de estas míticas secuencias no estuvo exento de dificultades. Uno de los coches, con un par de maniquíes y fuera de control, chocó con un cable, provocando, antes de tiempo, una explosión seguida por un incendio. Aunque Yates se dio a todos los demonios, convencido de que aquel accidente había arruinado casi toda la secuencia, el montador, Frank P. Keller, se las arregló para solventar el desaguisado con una inteligente yuxtaposición de fotogramas.
BULLITT cuenta con una de las bandas sonoras más logradas del cine policiaco, obra de ese maestro indiscutible de la composición musical para cine y televisión que es el argentino Lalo Schifrin. La pieza, con claras reminiscencias jazzísticas, complementa a la perfección los magníficos créditos iniciales, obra de la compañía Pablo Ferro, Films. La composición más conocida de este genio es el tema de la legendaria serie televisiva, hoy destrozada por las esperpénticas películas de Tom Cruise, Misión: Imposible.
Estrenada el jueves 17 de octubre de 1968, en la mítica sala Radio City Music Hall de Nueva York, recaudó casi 300.000 dólares en su primera semana de exhibición. En su pase a nivel nacional hizo un taquillaje de más de 19 millones, convirtiéndose en la cuarta película más taquillera entre las que se estrenaron en 1968. Se estrenó en España en Madrid, el miércoles 30 de abril de 1969, y en Barcelona el lunes 26 de mayo del mismo año.
La 41ª edición de los premios Oscars se celebró el lunes 14 de abril de 1969 en el Dorothy Chandler Pavilion de Los Ángeles, California. BULLITT ganó la estatuilla al mejor montaje para Frank P. Keller. También estaba nominada en la categoría de mejor sonido (John K. Klean /Departamento sonoro de Warner Bros — Seven Arts), pero fue desbancada por ¡OLIVER! (OLIVER! Carol Reed), estomagante musical inspirado en la celebérrima novela Oliver Twist, de Charles Dickens.
Con más de medio siglo a sus espaldas, BULLITT sigue teniendo la misma garra que en el momento de su estreno, revelándose como una de las cintas policiales más emblemáticas. Preservada para la posteridad en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, es una autentica obra maestra, que resiste, incólume, el paso del tiempo, y que puede verse con agrado una y otra vez.
Junto al inspector Bill Armstrong, Dave Toschi tomó parte en la investigación de los crímenes del Asesino del Zodiaco, un asesino en serie que aterrorizó el norte de California a finales de los años 1960 y principios de los 1970. N del A.
Cámara ligera, diseñada en los años 1930, que incorporaba el denominado Sistema de visualización réflex, que ofrecía al operador una vista libre de paralaje; es decir, que permitía visualizar una imagen idéntica a la registrada por la lente. Su portabilidad la hacía idónea para todo tipo de filmaciones que no requirieran el registro directo de sonido. N del A.
EE. UU., 1968