LOS HÉROES DEL TELEMARK
LOS HÉROES DEL TELEMARK EE. UU., 1965
Título original: The Heroes Of Telemark
Dirección: Anthony Mann
Guión: Ivan Moffat, Ben Barzman
Producción: S. Benjamin Fisz, The Rank Organisation
Música: Malcom Arnold
Fotografía: Robert Kasker
Duración: 131 min.
IMDb:
Reparto: Kirk Douglas (Dr. Rolf Pederson); Richard Harris (Knut Straud); Ulla Jacobsson (Ana); Michael Redgrave (Tío); David Weston (Arne); Anton Diffring (Mayor Frick); Eric Porter (Reichskommissar Terboven); Mervyn Johns (General Wilkinson); Jennifer Hilary (Sigrid); Roy Dotrice (Jansen); Barry Jones (Profesor Logan); Ralph Michael (Nilssen); Geoffrey Keen (General Bolt); Maurice Denham (Doctor); Wolf Frees (Oficial de las SS Knippelberg); Robert Ayres (General Courst); Sebastian Breaks (Gunnar); John Golightly (Freddy); Alan Howard (Oli); Patrick Jordan (Henrik); William Marlowe (Claus); Brook Williams (Einar); David Davies (Capitán del Galtesund); Karel Stepanek / Gerard Heinz (Científicos alemanes)

Sinopsis

Segunda Guerra Mundial, Noruega. Los invasores alemanes han tomado el control de la instalación fabril de la empresa Norsk Hydro en Rjukan, en el distrito de Telemark, que produce agua pesada, elemento indispensable para la construcción de la bomba atómica. La resistencia noruega se pone en contacto con el profesor Pederson, proporcionándole pruebas que parecen demostrar que los nazis esperan desarrollar un arma nuclear. Al científico y a uno de los líderes de la resistencia, Straud, se les encarga la misión de sabotear la fábrica, pero los distintos planes van fracasando uno tras otro. Cuando los nazis consiguen acumular la suficiente agua pesada para su proyecto, se disponen a enviarla a Alemania, embarcándola en un transbordador. Pederson y Stroud comprenden que esa es su última oportunidad de impedir que los alemanes se hagan con la peligrosa sustancia.

Algunos de los mejores films bélicos de la historia se produjeron durante los años 60. LOS HÉROES DEL TELEMARK, aunque no es tan recordada por el público como LOS CAÑONES DE NAVARONE (THE GUNS OF NAVARONE, J. Lee Thompson, 1961), EL DÍA MÁS LARGO (THE LONGEST DAY, Ken Annakin / Andrew Marton / Bernhardt Wicki, 1962), LA GRAN EVASIÓN (THE GREAT ESCAPE, John Sturges, 1963), DOCE DEL PATÍBULO (THE DIRTY DOZEN, Robert Aldrich, 1967) o EL DESAFÍO DE LAS ÁGUILAS (WHERE EAGLES DARE, Brian G. Hutton, 1968), es una película de guerra interesante y entretenida, a pesar de algunos altibajos en su ritmo narrativo. Esto puede deberse a la realización de Mann, un director genial, cuando de Westerns o Cine Negro se trataba, pero no muy dotado, en mi opinión, para llevar a la pantalla aventuras bélicas. La cinta es bastante buena, pero el cinéfilo se pregunta que hubiera hecho, con el mismo material, Lewis Milestone.

La película se inspira en un hecho de la Segunda Guerra Mundial, la pretensión nazi de construir una bomba atómica, pero el guión apenas toma nada de la realidad, más allá del concepto básico. Lo cierto es que, en líneas generales, los acontecimientos reales sucedieron de modo muy distinto al que cuenta el film, salvo unos pocos detalles auténticos contados con los dedos de una mano. De modo que, históricamente hablando, sin ser falsa del todo, es muy inexacta. Sin embargo, a nivel estrictamente cinematográfico, funciona muy bien. Tanto Kirk Douglas como Richard Harris y el resto de los actores asumieron con convicción sus personajes. Destaca especialmente Eric Porter como Terboven, el siniestro Reichskommissar (comisario del Reich), dispuesto a lo que sea para cumplir su cometido. Sus apariciones en pantalla no son muy largas, pero consigue helar la sangre en las venas del espectador con su portentosa creación de uno de los criminales nazis más fríos jamás visto en una película. Ni dispara ni tortura personalmente a nadie, pero la expresión de su rostro es capaz de infundir miedo al más valiente. Porter fue, sin duda, un gran actor.

Como mandaban los cánones del cine de entonces, el film debía tener una conclusión feliz, políticamente correcta, diríamos ahora. Pederson y Stroud colocan cargas explosivas en el transbordador. Pero, en un gesto que sin duda fue muy aplaudido por el público de la época, el héroe interpretado por Douglas se las ingenia para poner a salvo a los niños noruegos embarcados en el navío. Esto es lo que más chirría del argumento, ya que, en la realidad, la resistencia noruega logró hundir el transbordador que transportaba el agua pesada, pero en el naufragio perdieron la vida muchos civiles, entre ellos varios niños de corta edad.

La película se filmó en escenarios naturales noruegos, en los lugares en que ocurrieron los hechos, y en ella aparece también la planta original de la Norks Hydro, ya que estuvo en pleno funcionamiento hasta bastante después de la guerra. De hecho, dicha corporación colaboró en la producción, dando facilidades para rodar en sus instalaciones. La espléndida fotografía de Robert Krasker realza la impresionante belleza de los paisajes nevados.

LOS HÉROES DEL TELEMARK funcionó muy bien en las taquillas europeas. En USA recibió una acogida más tibia, aunque no puede decirse que fracasara. Su estreno en Noruega fue un acontecimiento nacional, y, en cierto modo, representó una inyección de moral para el patriotismo noruego. No obstante, los historiadores apuntaron que los hechos que narraba no habían ocurrido así.

En 2015 la televisión noruega produjo una miniserie de seis episodios, titulada en España Operación Telemark, en la que se prestó muchísima atención a la realidad histórica, y que desde aquí recomiendo a los interesados en conocer lo que de verdad sucedió en Telemark durante aquellos aciagos años.


Notas

Después de la guerra, los aliados descubrieron que el programa nuclear nazi apenas había pasado del concepto teórico. Por lo visto, Hitler temía (como mucha gente por aquel entonces, incluidos algunos reputados científicos) que una detonación nuclear incendiase la atmósfera, destruyendo la vida sobre la Tierra. En consecuencia, no apoyó el estudio sobre el posible desarrollo del arma atómica, aunque este prosiguió a instancias del sanguinario iluminado Heinrich Himmler. N del A.

© Antonio Quintana Carrandi,
(696 palabras) Créditos