SIN CONCIENCIA
SIN CONCIENCIA EE. UU., 1951
Título original: The Enforcer
Dirección: Bretaigne Windust
Guión: Martin Rackin
Producción: Milton Sperling para United States Pictures/Warner Bros
Música: David Buttolph
Fotografía: Robert Burks
Duración: 97 min.
IMDb:
Reparto: Humphrey Bogart (Fiscal Martin Ferguson); Roy Roberts (Capitán Frank Nelson); Ted De Corsia (Joseph Rico); Dan Riss (Alcalde); Perc Launder (Sargento Holmes); Zero Mostel (Big Babe Lazich); Alan Foster (Shorty); Susan Cabot (Nina Lombardo); Everett Sloane (Albert Mendoza); Lawrence Tolan (Jake Duke Malloy).

Sinopsis

El fiscal Ferguson trata de reunir pruebas contra Albert Mendoza, cabeza rectora de una organización que se dedica a cometer asesinatos por encargo. Cree tenerlo atrapado cuando su lugarteniente, Joseph Rico, se aviene a declarar en su contra, pues teme que Mendoza trate de quitarlo de en medio para eludir la acción de la justicia. Pero poco después Rico se echa atrás, aterrorizado, y perece accidentalmente al tratar de huir de las dependencias policiales. Ferguson, que se ha quedado sin testigo, decide revisar toda la información que tiene sobre el caso. En una desesperada lucha contra el tiempo, el honesto fiscal, con la ayuda del capitán de detectives de la policía, Frank Nelson, debe encontrar la manera de procesar y condenar al siniestro Albert Mendoza.

Aunque James Cagney y Edward G. Robinson picaban a su misma altura, para mí ningún otro actor está tan identificado con el cine negro como Humphrey Bogart. Curtido en papeles secundarios en decenas de películas de gánsteres, accedió al protagonismo con EL ÚLTIMO REFUGIO (HIGH SIERRA, Raoul Walsh, 1941), en un papel rechazado por George Raft. A partir de ahí, Boggie pasaría a ser casi la personificación del film noir, un símbolo viviente del mismo y el actor mejor dotado profesionalmente para interpretar ese tipo de películas.

SIN CONCIENCIA es una cinta menor dentro de la filmografía de Bogart, y por lo tanto no muy conocida. Se trata de una vibrante y eficaz muestra del mejor cine negro. Aquí Bogart asume el rol de héroe justiciero, que lucha denodadamente por llevar a la silla eléctrica a un criminal despiadado, Albert Mendoza, magníficamente interpretado por ese notable característico que fue Everett Sloane. Como ESTACIÓN UNIÓN (UNION STATION, Rudolph Mate, 1950), SIN CONCIENCIA se inscribe en la corriente procedural del noir, ofreciendo una visión decididamente positiva de las fuerzas policiales.

La estructura narrativa del film es muy original, ya que está organizada en una serie de flash backs dentro de otro flash back más amplio, que comienza cuando, tras la muerte de Rico, Ferguson evoca el desarrollo de los acontecimientos hasta entonces. Aunque en principio tal estructura pueda parecer caótica, no lo es en absoluto, porque el director, colaborando estrechamente con el montador, mostró una destreza admirable a la hora de armonizar los distintos elementos de la acción. Por lo demás, la cinta ejemplifica el estilo seco y trepidante característico de las producciones Warner y que tan bien le sentaba al cine negro.

La dirección corrió a cargo de Bretaigne Windust (20-1-1906/19-3-1960), realizador de origen francés muy recordado por haber dirigido dos de los mejores episodios de la serie Alfred Hitchcock presenta. SIN CONCIENCIA es su mejor película y la más conocida, si bien dirigió a Bette Davis en un par de ocasiones y a Ronald Reagan en una. En la cinta que nos ocupa parece que contó con el asesoramiento de Raoul Walsh, el mayor experto en cine negro de Warner Bros.

Pequeña joya del cine policiaco, SIN CONCIENCIA encierra una de las interpretaciones más logradas y poderosas de ese actor irrepetible que fue Humphrey Bogart, revelándose como un título imprescindible del cine clásico.

© Antonio Quintana Carrandi, (523 palabras) Créditos