El cambio climático, 3
EL PALEOCLIMA
por José Carlos Canalda
Patinando

A la hora de estudiar la evolución del clima a escala planetaria tropezamos con el problema de que los registros sistemáticos de parámetros tales como la temperatura, la pluviosidad, la humedad o el viento no se remontan más allá de la segunda mitad del siglo XIX, y eso tan sólo en los casos mas afortunados ya que en muchas regiones del planeta no se comenzaron a medir hasta mucho más tarde. Los datos más antiguos registrados en España fueron tomados en el Real Observatorio Astronómico de San Fernando (Cádiz) en 1805, pero están muy incompletos. Aunque se conservan mediciones del siglo XIX, las series estadísticas datan aproximadamente de 1900 y la Agencia Estatal de Meteorología no dispone de series completas —y sólo en algunos casos— anteriores a 1920.

Por esta razón, cuando los periodistas afirman alegremente que el recién terminado año, pongo por caso, ha sido el más caluroso de la historia, en realidad hay que entender —normalmente no suelen añadir esta coletilla— que se refieren tan sólo a los datos registrados, y eso en el mejor de los casos, tan sólo durante el último siglo y pico.

Por fortuna existen métodos indirectos que nos ayudan a remontarnos en el tiempo a través de estudios de la erosión, las variaciones del nivel del mar, las capas de hielo de los glaciares y los polos, el crecimiento de los corales, el polen fósil, los anillos de los árboles o las capas de sedimentos, gracias a los cuales resulta posible, si no hacer mediciones precisas, sí evaluar razonablemente las variaciones climáticas a lo largo del tiempo. También pueden ser útiles, a nivel cualitativo, las crónicas antiguas que relatan catástrofes naturales tales como sequías, inundaciones, epidemias o hambrunas.

Vamos, pues, a resumir la evolución del paleoclima.

Variación del clima de la Tierra en los últimos 500 millones de años
Variación del clima de la Tierra en los últimos 500 millones de años

Si nos remontamos a través de las eras geológicas nos encontramos con unas fluctuaciones enormes durante los 4.600 millones de años de existencia de la Tierra, incluyendo siete grandes eras glaciales —de magnitud mucho mayor que las glaciaciones— y períodos con un clima mucho más caluroso que el actual. En los últimos 500 millones de años están registradas unas variaciones en la temperatura media de cerca de 20º, con un máximo en el Eoceno (aprox. 50 millones de años) y un descenso continuo de unos 18º a lo largo de la Era Terciaria hasta hace un millón de años.

Ya en el Pleistoceno nos encontramos con las famosas glaciaciones, de las que se han descrito al menos cuatro: Günz (1.000.000 a 750.000 años), Mindel (580.000 a 390.000), Riss (200.000 a 140.000) y Würm (80.000 a 10.000), separadas por otros tantos períodos interglaciales cálidos. Finalizada la glaciación de Würm hace unos 10.000 años la Tierra inició un nuevo período cálido, o interglacial, que dura hasta nuestros días. Puesto que el último período interglacial (el Riss-Würm) duró 60.000 años y los dos anteriores 190.000 y 170.000, cabe suponer que estamos en una fase de calentamiento —lo que concuerda con la evidencia meteorológica— y que ésta se mantendrá presumiblemente durante bastante tiempo, ya que apenas hemos recorrido la sexta parte del interglacial Riss-Würm y todavía menos de los otros dos.

En los diez mil años de período interglacial transcurridos desde el final de la glaciación de Würm, coincidentes —y probablemente no por casualidad— con el desarrollo de la civilización humana, también ha habido fluctuaciones climáticas de menor magnitud. Entre el 6000 y el 2500 AC transcurrió el Óptimo Climático del Holoceno, durante el cual el Sahara era una sabana, no un desierto, tal como atestiguan las pinturas rupestres de Tassili, en el Sahara argelino. Fue durante este período cálido cuando hace 5.000 años surgieron las primeras culturas sedentarias en el Creciente Fértil (Egipto y Mesopotamia), unos territorios ahora mucho más secos.

Variación del clima de la Tierra en los últimos 5.000 años
Variación del clima de la Tierra en los últimos 5.000 años

Hacia el año 2200 AC está documentado un brusco aumento de la aridez en el clima de Egipto que provocó la caída del Imperio Antiguo. Avanzando en el tiempo, ya en plena época histórica nos encontramos con varios ciclos cálidos: el minoico (c. 1500 AC), el romano (c. 200 AC), el Óptimo Climático Medieval (700-1400) y el actual a partir de 1850.

Intercalados con ellos existieron ciclos fríos como el de los años 500-700, que en 535-536 marcó el mínimo de temperatura en el hemisferio norte de los últimos dos mil años y fue causado presumiblemente por una erupción volcánica. Pese a lo breve de su duración, en los años posteriores provocó hambrunas, migraciones de pueblos nómadas y, según algunos autores, la epidemia de peste conocida como la Plaga de Justiniano. No obstante el período frío mejor conocido es la Pequeña Edad de Hielo, que abarcó aproximadamente desde 1400-1500 hasta mediados del siglo XIX, con tres mínimos de temperatura en 1645-1715 (Mínimo de Maunder), 1770 y 1850. Al menos el primero de ellos estuvo causado por una fase inusualmente baja de la actividad solar.

Aunque desde 1850 nos encontramos en un ciclo cálido, la existencia de registros meteorológicos nos permite afinar más. Así pues, y con menores fluctuaciones de temperatura que en los casos anteriores, se puede catalogar al ciclo 1880-1949 como cálido, al 1950-1979 como frío, y al que desde entre 1980 llega hasta nuestros días de nuevo como cálido..

Variación de la temperatura media de la Tierra desde 1860 hasta la actualidad
Variación de la temperatura media de la Tierra desde 1860 hasta la actualidad

El hecho de que las variaciones climáticas de los últimos siglos no hayan sido tan acusadas como las de épocas anteriores no quiere decir que no hayan sido significativas. Cuando los vikingos descubrieron Groenlandia a finales del siglo X, en pleno Óptimo Climático Medieval, la bautizaron con el llamativo nombre de Tierra Verde, lo que indica que en ella era posible practicar la agricultura, cosa que no ocurre ahora. La colonia vikinga prosperó durante varios siglos hasta que a finales de la Edad Media desapareció sin dejar rastro, víctima de los ataques de los esquimales y del avance de los hielos. Más o menos por la misma época en Inglaterra se cultivaba la vid y se elaboraba vino, algo completamente impensable en nuestros días con las cepas y los medios de entonces.

Casi tres siglos antes de la expedición vikinga, a principios del siglo VIII y coincidiendo con la invasión musulmana, la Península Ibérica padeció una larga y pavorosa sequía, con la subsiguiente hambruna que provocó, quizá más que los conflictos bélicos, una importante despoblación de vastas áreas de la misma, principalmente en el antaño próspero valle del Duero. Más adelante, ya durante la Pequeña Edad de Hielo, el Ebro se heló en varias ocasiones entre los siglos XVI y XVIII, y en esa época resurgieron los glaciares de los Pirineos, los Picos de Europa y Sierra Nevada que habían desaparecido durante el período cálido medieval..

Los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia patinando en el estanque de la Casa. de Campo de Madrid en 1910
Los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia patinando en el estanque de la Casa. de Campo de Madrid en 1910

Incluso terminada ya la Pequeña Edad de Hielo nos podemos encontrar con detalles curiosos. Recuerdo que en una ocasión me sorprendió ver, en una fotografía fechada en 1910, a Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia patinando en el lago de la Casa de Campo. Y no debía de ser algo excepcional, ya que en otra de 1914 aparece un nutrido grupo de madrileños haciéndolo en el lago del Palacio de Cristal del Retiro, en pleno centro de Madrid..

Patinadores en el estanque del Palacio de Cristal del Retiro de. Madrid en 1914.
Patinadores en el estanque del Palacio de Cristal del Retiro de. Madrid en 1914.

Repetir esas fotos sería ahora impensable, ya que las heladas nocturnas más crudas no van más allá de dejar una capa de escarcha en los parabrisas de los coches. Cierto es que, a diferencia de hace un siglo, Madrid es lo que los meteorólogos denominan una isla de calor, un lugar en el que las actividades de diferente tipo generan tanto calor que éste eleva la temperatura por encima de la del entorno; pero incluso sin este fenómeno —basta con alejarse lo suficiente para comprobarlo— resulta evidente que los inviernos son ahora menos rigurosos que entonces.

Así pues resulta evidente, por éste y por otros muchos indicios, que el clima actual se está calentando. La cuestión es si el calentamiento global se debe exclusivamente a los ciclos naturales que hemos estado considerando o si, tal como defienden algunos, sido provocado, o cuanto menos acelerado, por la actividad humana a través del incremento de la concentración de CO2 en el aire. Y es aquí donde surge la polémica.


Notas

Variación del clima de la Tierra en los últimos 500 millones de años Gráfico tomado de la Wikipedia

Variación del clima de la Tierra en los últimos 5.000 años Gráfico tomado de PDFTheMyth of Dangerous Human-Caused Climate Change de R. M. Carter.

Variación del clima de la Tierra en los últimos 5.000 años Gráfico tomado de The Myth of Dangerous Human-Caused Climate Change, de R. M. Carter.

Los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia patinando en el estanque de la Casa de Campo de Madrid en 1910. Fotografía tomada de Secretos de Madrid.

Los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia patinando en el estanque de la Casa de Campo de Madrid en 1910. Fotografía tomada de Secretos de Madrid.

© José Carlos Canalda, (1.491 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Página personal de José Carlos Canalda el 18 de febrero de 2019