EL ANIVERSARIO
EL ANIVERSARIO Reino Unido, 1968
Título original: The Aniversary
Dirección: Roy Ward Baker
Guión: Jimmy Sangster sobre la obra teatral de Bill Macllwraith
Producción: Jimmy Sangster para Hammer Films
Música: Phillip Martell y The New Vaudeville Band
Fotografía: Harry Waxman
Duración: 95 min.
IMDb:
Reparto: Bette Davis (Mrs. Taggart); Sheila Hancock (Karen Taggart); Jack Heddley (Terry Taggart); James Cossins (Henry Taggart); Eleine Taylor (Shirley Blair); Christian Roberts (Tom Taggart)

Sinopsis

Como cada año, la señora Taggart se dispone a celebrar su aniversario en compañía de sus hijos. Su hijo menor, Tom, ha invitado a su novia, Shirley, que enseguida se percata de que aquella no es una familia normal. Durante la celebración quedará de manifiesto que la señora Taggart ejerce un control absoluto sobre sus hijos y que no está dispuesta a perderlo, a pesar de los intentos de aquellos por zafarse del mismo.

EL ANIVERSARIO es un título un tanto atípico en la filmografía de la Hammer, productora británica que cimentó su éxito internacional en el cine fantástico, vertiente del terror. Pero quizás sea precisamente por eso, y por el protagonismo de la gran Bette Davis, que ha devenido casi en una cinta de culto, a pesar de haber sido denostada por una parte considerable de la crítica.

En EL ANIVERSARIO se presenta a una familia ciertamente disfuncional, compuesta por tres hermanos casi literalmente castrados por su egoísta madre, que no deja escapar ocasión de humillarlos. Ahora bien, esa humillación continua a que la señora Taggart somete a sus retoños no es gratuita, pues su objetivo, como demuestra la progresión del relato, es mantenerlos bajo su dominio absoluto, controlando todas y cada una de las parcelas de sus vidas. Así, por ejemplo, ha impedido que alcanzaran una independencia económica por el procedimiento de convertirlos en jefes de los distintos departamentos de su empresa constructora, aunque se complace en revelarles que les nombró para esos cargos sencillamente porque no sirven para nada más. Eso aparte, los explota inmisericordemente como al resto de sus empleados, pues sus hijos están encadenados a jornadas laborales de doce horas, seis días a la semana.

Los Taggart tampoco son muy ejemplares como hombres, quedándole al espectador la duda de si su naturaleza es así o, por el contrario, su comportamiento se debe a la nefasta influencia de su madre. Quizás se trate de una combinación de ambas causas. El caso es que Henry, el mayor, está tan anulado por ella que se comporta como un niño, lo que queda explicitado en la escena de la cocina, cuando debe vigilar a sus pequeños sobrinos y prácticamente se confunde entre ellos como si fuera un chiquillo más. Además, Henry padece una desviación sexual que le lleva al travestismo, siendo un fetichista de la ropa interior femenina, que incluso realiza incursiones en los tendales de los vecinos para agenciarse dichos trofeos.

Terry Taggart es el único de los hermanos que se ha casado, pero su esposa, Karen, es blanco constante de las hirientes puyas de su suegra, que se refiere a ella sin recato como la zorra de mi nuera. La maldad de la señora Taggart llega a tal extremo que, creyendo que Karen padece una afección cardiaca, bonifica a su necio hijo con mil libras cada vez que embaraza a su esposa, con la esperanza de que ésta fallezca durante la gestación. Karen se enfrenta a ella con un valor casi suicida, mientras el pusilánime Terry apenas es capaz de replicarle a su madre a media voz.

Tom, el menor de los Taggart, parece en principio el único capaz de enfrentarse a su madre con posibilidades de éxito. Para librarse del yugo materno pretende casarse con Shirley, una hermosa jovencita que se muestra horrorizada por lo que descubre en la familia de su prometido. Pero, aunque la señora Taggart la somete a humillaciones constantes, Shirley no es la mosquita muerta que aparenta. Poco a poco se van revelando en ella ciertos tics autoritarios que la convierten en el perfecto alter ego de su futura suegra. Cosa que, por otro lado, no parece desagradar del todo a la señora Taggart, que en varias ocasiones comenta que esa chica le recuerda a ella misma cuando era joven, un aviso a navegantes que el atractivo pero banal Tom ignora estúpidamente.

EL ANIVERSARIO es una cinta más bien extravagante, alcanzando en ocasiones el nivel de lo grotesco, pero también es muy divertida. Film muy dialogado, que se desarrolla casi por completo en un único escenario, posee sin embargo un dinamismo notable, en su mayor parte debido a la magnífica actuación de esa gran dama de la pantalla que fue Bette Davis. En la señora Taggart se concentran todos los personajes negativos femeninos que Bette había interpretado anteriormente, dando como resultado una mujer tan atrayente por su desparpajo como repelente por su crueldad innata. La misma actriz llegaría a declarar que, para componer su rol en esta película, recurrió a sus peores trucos interpretativos, sobreactuando conscientemente en algunos momentos. El resultado es una interpretación memorable, que merece figurar como una de las mejores de su última etapa profesional. EL ANIVERSARIO fue el segundo de los dos largometrajes que Bette Davis protagonizó en el seno de Hammer Films. El otro fue A MERCED DEL ODIO (THE NANNY, Seth Holt, 1965).

Comedia negra insólita dentro de la filmografía Hammer, EL ANIVERSARIO puede entenderse como un feroz retrato del matriarcado británico, tan importante en algunos periodos históricos. Frente a la idealización excesiva de la institución familiar, tan del gusto de la sociedad bien pensante de la época, EL ANIVERSARIO ofreció una perspectiva nihilista, por su escepticismo, de las relaciones materno-filiales, que también pueden estar marcadas por los sentimientos más negativos y feroces. Por eso no sólo es una película extraña para una productora especializada en el terror, sino también para una cinematografía como la británica de los años 60, que, al igual que la hollywoodense, se centraba preferentemente en la comercialidad. Sin embargo, aunque en ocasiones pueda resultar algo lúgubre e incluso triste, funciona bien precisamente porque al final, cuando Bette Davis emite sus estentóreas carcajadas, mientras su rostro es enmarcado por la silueta de un corazón y aparecen las palabras The End, nos damos cuenta de que todo ha sido una genial broma cinematográfica.

Considerada por algunos críticos como una bufonada intrascendente, la película fue dirigida por Roy Ward Baker (1916-2010) realizador británico que, junto a Val Guest y Terence Fisher, contribuyó a consolidar el prestigio internacional de la Hammer. Entre sus títulos más destacados en la legendaria productora británica cabe mencionar ¿QUÉ SUCEDIÓ ENTONCES? (QUATERMASS AND THE PIT, 1967), la algo fallida producción de ciencia-ficción LUNA CERO DOS (MOON ZERO TWO, 1969) y sobre todo EL DR. JEKYLL Y SU HERMANA HYDE (DR. JEKYLL AND SISTER HYDE, 1971), original revisión del mito creado por Robert Louis Stevenson con su novela EL EXTRAÑO CASO DEL DOCTOR JEKYLL Y MR. HYDE. A él le correspondería el honor de dirigir la última gran película de la Hammer, KUNG FU CONTRA LOS SIETE VAMPIROS DE ORO (THE LEGEND OF THE SEVEN GOLDEN VAMPIRES, 1974), eficaz híbrido del cine de terror y el de artes marciales. Fue así mismo el director de LA ÚLTIMA NOCHE DEL TITANIC (A NIGHT FOR REMEMBER, 1958), el mejor film clásico sobre el naufragio del famoso trasatlántico. Incluso trabajó en Hollywood durante siete años, donde llegó a dirigir a Marilyn Monroe en NIEBLA EN EL ALMA (DONT´BOTHER TO KNOCK, 1952). Además de sus películas para la Hammer, realizó algunas para la competidora directa de ésta, la también inglesa Amicus. En cuanto a su dilatada experiencia televisiva, se centró sobre todo en episodios de Los Vengadores y El Santo.

El magnífico guión de EL ANIVERSARIO es obra de Jimmy Sangster (1927-2011), que pasó casi toda su vida profesional en el seno de Hammer Films, donde ingresó en 1949. Dirigió tres cintas que quizás no figuren entre lo mejor de la producción Hammer, aunque, en mi modesta opinión, EL HORROR DE FRANKENSTEIN (HORROR OF FRANKENSTEIN, 1970) y MIEDO EN LA NOCHE (FEAR IN THE NIGHT, 1972) no son tan mediocres y deslucidas como se ha pretendido. Ejerció también labores de producción, pero el campo en el que más destacó, revelándose como uno de los mejores del cine británico, fue el de guionista, influyendo decisivamente en la conformación del que podríamos denominar periodo dorado de Hammer Films. Como William Wyler, poseía el raro don de saber trasladar a la pantalla obras literarias de enjundia, adaptándolas al lenguaje cinematográfico sin que perdieran ni un ápice de su calidad. Demostró su valía con sus excelentes guiones para LA MALDICIÓN DE FRANKENSTEIN (THE CURSE OF FRANKENSTEIN, 1957) y DRÁCULA (HORROR OF DRACULA, 1958), ambas de Terence Fisher, en los que condensó inteligentemente, para un metraje de ochenta minutos, las densas novelas de Mary Shelley y Bram Stoker. Tras un cuarto de siglo en la Hammer, centró su actividad en el medio televisivo, en concreto el estadounidense, donde trabajó para la división televisiva de la Columbia y en la cadena CBS, participando en series como Ironside, Cannon o Banacek.

© Antonio Quintana Carrandi,
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