BAJO EL SOL DE LA TOSCANA
BAJO EL SOL DE LA TOSCANA EE. UU., 2003
Título original: Under The Tuscan Sun
Dirección: Audrey Wells
Guión: Audrey Wells, sobre el libro Under the Tuscan Sun: At Home in Italy de Frances Mayes
Producción: Tom Stemberg y Audrey Wells (Blue Gardenia Productions, Tatiale Films, Timmick Films) para Touchstone Pictures
Música: Christophe Beck
Fotografía: Geoffrey Simpson
IMDb:
Reparto: Diane Lane (Frances); Sandra Oh (Patti); Lindsay Duncan (Katharine); Raoul Bova (Marcello); Vincent Riotta (Martini)

Sinopsis

Frances, escritora y crítica literaria, se ha sumido en una profunda depresión a causa de su divorcio. Su mejor amiga, Patti, decide regalarle un viaje a la Toscana italiana para levantarle el ánimo. Ya en Italia, y respondiendo a un impulso, Frances decide comprar una villa ruinosa de la que se ha encaprichado. La restauración de la casa, y la toma de contacto con sus vecinos, hacen que la mujer empiece una nueva vida, descubriendo las costumbres locales y haciendo nuevos amigos. Pero lo más importante es que se redescubrirá a sí misma, al tiempo que comprobará que el destino todavía le depara muchas y agradables sorpresas.

Para Montse y Elena..

BAJO EL SOL DE LA TOSCANA trata sobre los sentimientos y frustraciones de una mujer ante las realidades de la vida. Esta frase resume la esencia del film. Pero además es una maravillosa comedia romántica, cargada de buenas intenciones y caracterizada por su sensato optimismo y por su innegable buen gusto.

Casi no hay ni que decir que las características antes mencionadas hicieron de esta película blanco de las críticas más estúpidas. Un crítico mendaz la despacho en su día con un escueto y peyorativo: Es una película para mujeres. Para gustos, los colores. En todo caso, no seré yo quien preste atención a los delirios de la crítica sectaria, así que ignoraré todos los comentarios adversos que la cinta de Wells originó entre los que se consideran especialistas en el séptimo arte, y pasaré a comentar la que, a mi juicio, es una de las mejores películas del año 2003.

Basándose en el libro autobiográfico de Frances Mayes, Audrey Wells plantea la cuestión de cómo una mujer debe hacer frente a las adversidades que le plantea la vida. Escritora de éxito y notable crítica literaria, en lo personal Frances no es nada afortunada. Su marido, al que ella prácticamente había mantenido durante años, le pone los cuernos con una veinteañera. Esto provoca que todo parezca derrumbarse a su alrededor, y Frances cae en una depresión que también afecta a su trabajo, pues sufre una especie de bloqueo que le impide escribir. Aquellos para los que escribir es algo vital comprendemos muy bien cómo debe sentirse Frances en esos momentos. El caso es que, tras un divorcio en el que su marido se las ingenia para quedarse la casa que ella ha pagado con las ganancias de sus libros, la mujer termina en un deprimente edificio de apartamentos, habitado por personas divorciadas o en proceso de divorciarse. Por suerte para Frances, que parece haber caído en un pozo sin fondo del que no puede salir, su amiga Patti acude en su ayuda, ofreciéndole un viaje a la Toscana. Al principio lo rechaza, pero, tras recapacitar, acaba por aceptarlo. Y a partir de ese instante, las cosas cambian a mejor para ella.

Porque ese viaje no sólo contribuirá a hacerle olvidar, siquiera en parte, lo gris de su existencia anterior, sino que abrirá frente a ella nuevas y esperanzadoras expectativas. El punto de inflexión de la historia de Frances lo marca el momento en que, respondiendo a un súbito impulso, decide comprar una destartalada villa. La compra parece una locura, pues supuestamente sólo ha ido allí a pasar unos días, relajarse y desconectar de sus problemas. Pero, tras un breve instante de duda, Frances opta por seguir adelante y restaurar la casa. Gracias a esto, entabla contacto con una serie de personajes que la fascinan por su autenticidad y que muy pronto se convierten en sus mejores amigos: el agente inmobiliario señor Martini; el contratista italiano que se ocupa de la reforma y sus tres empleados polacos; Lindsay, la británica cincuentona de vuelta de todo, admiradora de Federico Fellini, que acudió a Italia de vacaciones y que, al igual que Frances, decidió quedarse; la familia italiana que vive en las cercanías, y de cuya hija se enamora el joven polaco que trabaja en la villa de Frances... Estas personas, y algunas otras, entran en la vida de la mujer, ayudándola a acomodarse a su nuevo hogar y arropándola con su cariño y amistad. Incluso el amor parece volver a su vida en la persona del atractivo Marcello. Y aunque al final éste último le salga un tanto rana, y ella sufra bastante por ello, Martini la hará recapacitar al mostrarle que todo lo que deseaba se ha cumplido.

BAJO EL SOL DE LA TOSCANA es un film dirigido preferentemente al público femenino, pero, aunque trata básicamente de cosas de mujeres, por así decirlo, no se puede afirmar categóricamente, como hizo el estulto crítico al que me refería antes, que sólo las mujeres pueden entender su argumento. Basta poseer un mínimo de sensibilidad, y un gran amor por el séptimo arte, para apreciar en su justa valía los méritos del film de Wells. Posiblemente, esta película muestra uno de los reflejos más conmovedores del alma femenina. Por otra parte, se ha dicho que es puro escapismo, como si eso fuese algo malo, cuando en realidad es una de sus muchas virtudes. Porque BAJO EL SOL DE LA TOSCANA se revela como un film ideal para levantarle el ánimo al espectador, una película perfecta para ver en cualquier ocasión, pero en especial cuando las sombras de la vida se abaten sobre nosotros y necesitamos desesperadamente que un rayo de optimismo ilumine nuestra existencia.

A nivel puramente técnico, es simplemente perfecta. Wells, que anteriormente había escrito el guión de la no muy lograda [O: LA VERDAD SOBRE PERROS Y GATOS (THE TRUTH ABOUT CATS AND DOGS, Michael Lehmann, 1996), se reveló como una buena directora, que domina bien todos los resortes del oficio.

La cinta se beneficia, y mucho, del sobresaliente trabajo de Simpson, cuya fotografía de los hermosos paisajes toscanos es casi pictórica, contribuyendo a la idealización de la historia que Wells deseaba transmitir.

La vida te ofrece infinidad de oportunidades... sólo tienes que escoger una. Esta frase del cartel promocional define y resume el carácter de la película. Frente a tantas cintas centradas en la narración de miserias sin cuento, en la descripción de pasiones bajas, lacras sociales y otras maravillas semejantes, reconforta encontrarse, aunque sólo sea de vez en cuando, con películas tan sencillas, honestas, optimistas y estimulantes como esta.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.239 palabras) Créditos