HALCONES DE LA NOCHE
HALCONES DE LA NOCHE EE. UU., 1981
Título original: Nighthawks
Dirección: Bruce Malmuth
Guión: David Shaber
Producción: Martin Poll para Universal
Música: Keith Emerson
Fotografía: James A. Contner
Duración: 99 min.
IMDb:
Reparto: Sylvester Stallone (Deke Da Silva); Billy Dee Williams (Matthew Fox); Lindsay Wagner (Irene), Rutger Hauer (Wulfgar); Nigel Davenport (Peter Hartman); Persis Khambatta (Shakka)

Sinopsis

Wulfgar, un terrorista internacional, perpetra un atentado en Londres entre cuyas víctimas mortales hay varios niños. Incluso sus patrocinadores lo consideran excesivo, así que el criminal busca un nuevo coto de caza y elige Nueva York, donde piensa dar un golpe mortal, que demuestre a todos que no hay nadie más grande que él en el mundo del terror. A Wulfgar le sigue la pista Peter Hartman, un experto británico en lucha antiterrorista. Hartman entra en contacto con la policía neoyorkina, que le da carta blanca para preparar un equipo especial cuyo objetivo será dar caza al sanguinario terrorista. Mientras tanto, éste ultima su próximo golpe.

Sylvester Stallone es uno de los héroes más carismáticos del cine de acción. Su nombre empezó a sonar gracias a ROCKY (Ídem, John Advisen, 1976), cuyo guión escribió él mismo, y se convirtió en una estrella a raíz del tremendo éxito alcanzado por ACORRALADO (FIRST BLOOD, Ted Kotcheff, 1982). Sin embargo, en mi modesta opinión de cinéfilo curtido, la mejor película de su extensa y un tanto irregular filmografía es HALCONES DE LA NOCHE.

Thriller tenso, la cinta de Malmuth se revela como una eficaz muestra del cine policiaco que se hacía en Hollywood a finales de los 70 y principios de los 80, caracterizado por una agradable sobriedad, que nada tiene que ver con la violencia paroxística propia de producciones más recientes. En este film Stallone compone el más convincente personaje de su carrera, un honesto policía neoyorkino que, a pesar de su pasado en una unidad de élite durante el conflicto vietnamita, observa las reglas legales y hace gala de una notable moderación, lo que le aleja bastante de los héroes reaccionarios que el actor encarnaría posteriormente. Sin embargo, Da Silva tiene que cambiar su forma de actuar cuando se enfrenta a Wulfgar, un terrorista sanguinario que planea dar un golpe impactante en Nueva York.

Quien mejor conoce a Wulfgar es Peter Hartman, experto antiterrorista británico, que llega a la ciudad de los rascacielos para formar un grupo especial que se enfrente al peligroso delincuente. Hartman y Da Silva chocan desde el principio, pues tienen diferentes conceptos de cómo afrontar la lucha contra el crimen. Pero, tras un primer encuentro con Wulfgar, en el que Da Silva, por temor a herir a la mujer en la que se escuda el terrorista, rehúsa disparar a pesar de las advertencias de su compañero, el detective neoyorkino y el experto inglés iniciarán una buena amistad, truncada por la muerte de Hartman a manos de Shakka, la compañera de Wulfgar. Da Silva comprende entonces que no puede enfrentarse a ese monstruo como a un delincuente corriente, que no existe más que un modo de luchar contra alguien como Wulfgar, y, a partir de ese momento, dedicará todos sus esfuerzos a dar caza al criminal europeo.

Wulfgar, interpretado por Rutger Hauer, es en realidad un psicópata, que sólo encuentra satisfacción matando, como su amiga y cómplice Shakka, definida por Hartman como una niña rica que mata por placer. Tras un atentado en un comercio de Londres, que siega las vidas de varias personas, entre ellos algunos niños, incluso la organización para la que trabaja Wulfgar se vuelve en su contra, pues ha matado también a uno de sus integrantes. El sanguinario terrorista considera que sus empleadores son demasiado blandos, y, deseoso de mostrarles lo que es capaz de hacer, se traslada a los Estados Unidos, donde piensa dar un golpe audaz con la intención de que tenga un gran eco mediático.

Una dirección convencional pero muy eficaz, una fotografía estupenda, un diseño de producción excelente, una tensión sostenida, que va aumentando a lo largo del metraje hasta el bien resuelto final, unas moderadas y muy realistas escenas de acción, y unas interpretaciones perfectas, convierten HALCONES DE LA NOCHE en uno de los mejores thrillers de los 80, aunque hoy esté un tanto olvidado. En definitiva, una película muy recomendable para los que, como el que suscribe, valoran el cine policial de acción bien hecho, sin efectismos visuales gratuitos.

© Antonio Quintana Carrandi, (671 palabras) Créditos