UNA VIDA PARA SOÑAR
UNA VIDA PARA SOÑAR EE. UU., 2009
Título original: The Christmas Hope
Dirección: Norma Bailey
Guión: Wesley Bishop, sobre una novela de Donna VanLiere
Producción: Ellen Rutler y Karen Mayeda-Vranek para Lifetime
Música: Lawrence Shragge
Fotografía: Mathias Herndl
Duración: 90 min.
IMDb:
Reparto: Madeline Stowe (Patricia Patty Addison); James Remar (Mark Addison); Tori Barban (Emily Williams); Devon Weigel (Tracy Williams); Ian Ziering (doctor Andrews); Rebecca Gibson (Megan Andrews); Daniel Boiteau (Justin); Gareth Merkeley (Sean Addison); Phillip Jarrett (Roy Braeden); Alicia Johnston (Mona)

Sinopsis

Emily Williams, una niña de ocho años, pierde a su madre en un accidente de tráfico. La asistente social Patty Addison se ocupa de su caso, y como no parecen existir familiares que se hagan cargo de la pequeña, se la lleva a su casa por una noche. El matrimonio Addison, destrozado por la muerte de su hijo Sean, fallecido dos años antes víctima, también, de un accidente de carretera, está al borde de la separación, pero la llegada a sus vidas de la pequeña Emily significará una nueva esperanza para ellos, que no tardan en encariñarse con la niña. La positiva influencia de Emily alcanzará incluso al doctor Andrews, el médico que perdió a Sean Addison en el quirófano, y a Justin, un adolescente problemático al que el hijo de los Addison trataba de ayudar.

A una mujer maravillosa, con principios y valores tradicionales.

Antonio Quintana.

El valor de los sentimientos

Existe una marcada tendencia, no sólo entre la crítica sino también entre buena parte del público, a calificar de noñería cualquier historia que se centre en los sentimientos. THE CHRISTMAS HOPE —el título español no me parece nada adecuado— ha sido blanco de los comentarios despectivos de los críticos televisivos de la prensa escrita y de numerosos internautas. En la desnortada sociedad española actual, hedonista y vulgar como pocas, cualquier referencia, por mínima que sea, a un sentimiento noble y desinteresado es etiquetada de inmediato como blandenguería, y se arremete contra ella con furia visigoda. Cualquier libro o película en cuyo argumento tengan especial importancia los sentimientos genuinos y profundos es tildado peyorativamente de rosa, convirtiéndose en materia de mofa, befa y escarnio público. Y si esa obra procede, como suele suceder, de los Estados Unidos, los ataques arrecian por considerársela un subproducto cultural propagandístico de los rancios y reaccionarios valores sociales norteamericanos, tan denostados por la progresía socialdemócrata que ha sentado sus reales en la cada vez más decadente Europa. La película para televisión que nos ocupa ha sido, como digo, blanco preferente de las invectivas de los mismos que, por interesadas afinidades políticas, glosan el patético, subvencionado y deleznable cine español. Emitida por Antena 3 en las Navidades de 2009, apenas una semana después de su estreno en el prestigioso canal estadounidense Lifetime, los críticos televisivos de la prensa nacional la calificaron de producción insulsa, haciendo especial hincapié en lo ñoño y absurdo de su argumento. Lo irónico del asunto es que, quienes así se expresaron, no habían visto el telefilme, puesto que éste acababa de ser adquirido y doblado por A3 y todavía no había sido comercializado en DVD. Es de suponer que formaran su opinión en base a la concisa sinopsis proporcionada por la cadena de televisión, lo que avala la profesionalidad de estos señores, capaces de emitir sus autorizadas opiniones sobre una película que no han visto. Les bastó conocer por encima el argumento, y saber que la historia transcurre en Navidad, para catalogarla como una típica y tópica blandenguería navideña yanqui. Hasta esos extremos llega su sectarismo cultural y su desprecio por todo lo que no sea políticamente correcto, en la acepción progre del término.

En Internet THE CHRISTMAS HOPE ha tenido mejor suerte, ya que abundan los comentarios elogiosos hacia este telefilme que, en su modestia, posee una calidad argumental, técnica y artística que para sí quisieran las vergonzosas producciones televisivas españolas, de las que tan sólo se salvan Velvet, El ministerio del tiempo y algunas más, contadas con los dedos de una mano. No obstante, también en la red puede encontrarse algún que otro comentario adverso sobre esta cinta pero, en general, abundan las opiniones favorables, lo que viene a demostrar que, por fortuna, los gustos del público se alejan mucho de los de la crítica.

De esta hermosa historia se ha dicho que es una tontería sin valores cinematográficos. A quienes así opinan habrá que recordarles que no estamos ante un largometraje, sino un telefilme, una película para televisión concebida como la dramatización de una novela de éxito; un producto sin más pretensión que la de ofrecer al espectador un entretenimiento limpio, sano, estimulante y de calidad, y en ese sentido THE CHRISTMAS HOPE pasa la prueba con nota.

El telefilme está basado en la novela del mismo título de Donna Van Liere, novelista norteamericana cuyas obras aparecen siempre en las listas de los libros más vendidos en USA. Van Liere recupera en sus narraciones la esencia del American Way of Life y ese es, probablemente, el secreto de su éxito. En una época en la que priman el sexo, la violencia y la exaltación de artificiosos valores supuestamente progresistas, pergeñados a la sombra de dudosas concepciones políticas y sociales, esta mujer opta por contar las sencillas pero efectivas historias de siempre, en las que tienen gran importancia el valor de los sentimientos verdaderos, la observancia de unos principios morales no rígidos pero sí claros y firmes, y el respeto hacia las instituciones matrimonial y familiar, los más sólidos pilares de la sociedad. Esto tiene un valor extraordinario en una época en que la descomposición de las sociedades occidentales, incluida la estadounidense, avanza a pasos agigantados, estimulada por el relativismo moral y por el culto al dinero. La industria del entretenimiento ha contribuido notablemente a ello, ejerciendo de eficaz plataforma propagandística de una especie de nueva moral poco o nada edificante, y presentando como normales comportamientos y actitudes que no lo son en absoluto, pero que sin embargo son inconscientemente asimilados e imitados por una juventud cada vez más perdida.

De todas formas, es la misma industria del divertimento la que tiene las armas para luchar contra la situación anteriormente expuesta, y a juzgar por algunas producciones recientes que he podido ver, en la televisión americana abundan las personas que aspiran a contrarrestar los efectos perniciosos de ciertos productos catódicos mediante la creación de series y telefilmes de corte clásico, con guiones bien escritos, impecable puesta en escena y relatos de interés humano, narrados con buen gusto y sencillez; sin duda una loable pretensión.

THE CHRISTMAS HOPE no es nada original, y precisamente en eso radica su belleza. Estamos, como el propio título indica, ante una historia de esperanza; esperanza para todos, no sólo para la niña que acaba de quedarse huérfana. Porque no es sólo la pequeña Emily la que tiene que recuperar la fe en el futuro y la alegría de vivir para seguir adelante; Patty y Mark, la pareja que la acoge en su hogar por Navidad, están igualmente necesitados de ayuda, pues la muerte de su único hijo ha abierto un abismo de dolor entre ellos que amenaza con destruir su matrimonio. Justin, el adolescente desnortado que va dando tumbos de un lado a otro, también necesita desesperadamente que alguien crea en él. Por su parte, el doctor Andrews, el personaje que parece tener menos problemas, aún no ha superado la tristeza y la sensación de impotencia que le produjo el fallecimiento en el quirófano del primer paciente que perdió, Sean Addison. En cierto sentido, es Emily quien ayuda de un modo u otro al resto de los personajes a superar sus tragedias íntimas, convirtiéndose así en un verdadero ángel de la esperanza para todos ellos. Patty, el doctor Andrews, su esposa y Justin coincidirán al principio de la película en la cafetería donde trabaja Tracy, la madre de Emily, y a partir de ese momento sus vidas se entrelazarán hasta el emotivo The End, propiciado en parte por el inquieto adolescente.

En el momento de su emisión, THE CHRISTMAS HOPE fue uno de los programas más vistos de la televisión americana, catapultando a la fama a la jovencita Tori Barban, que a pesar de su corta edad sorprendió a sus veteranos compañeros de reparto con sus increíbles dotes interpretativas. La chiquilla se ganó los corazones no sólo de la audiencia estadounidense, sino también del equipo de producción del filme, revelándose como una prometedora actriz.

THE CHRISTMAS HOPE es la culminación de una trilogía navideña que ha proporcionado fama y fortuna a su autora. Las anteriores novelas, THE CHRISTMAS SHOES y THE CHRISTMAS BLESSING, fueron llevadas a la televisión por la CBS en los años 2002 y 2005 respectivamente, obteniendo también un considerable éxito de audiencia.

A Donna Van Liere, nacida en 1966, no le preocupan en absoluto las malas críticas vertidas contra su obra por ciertos sectores de la intelectualidad norteamericana, que la considera una escritora retrógrada por su defensa a ultranza de los valores tradicionales de la sociedad estadounidense. Fiel a aquello en lo que cree, esta novelista, admiradora de Tolkien y cuyas obras están siempre en el primer lugar de la lista de Best Sellers de The New York Time, ha creado un particular universo literario en el que las mejores virtudes de la condición humana son protagonistas absolutas. Seguramente, no pasará a la historia como una gran literata, pero sí como una autora que supo proporcionar a sus millones de lectores un poco de esperanza en la dignidad y fortaleza del espíritu humano ante las adversidades de la vida.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.503 palabras) Créditos