EL ABOMINABLE HOMBRE DE LAS NIEVES
EL ABOMINABLE HOMBRE DE LAS NIEVES Inglaterra, 1957
Título original: The Abominable Snowman
Dirección: Val Guest
Guión: Nigel Kneale, basado en su propio guión televisivo
Producción: Aubrey Baring para Hammer Films/ Warner Bros
Música: Humphrey Searle
Fotografía: Arthur Grant
Duración: 91 min.
IMDb:
Reparto: Peter Cushing (Dr. John Rollason); Forrest Tucker (Tom Friend); Maureen Connell (Helen Rollason); Richard Wattis (Peter Fox); Robert Brown (Ed Shelley); Arnold Marle (El lama); Michael Brill (Andrew McNee); Wolfe Morris (Kusang); Anthony Chin (El mayordomo)

Sinopsis

Una expedición se abre camino por el Himalaya en busca del mítico Yeti. Al científico británico John Rollason le guía el afán de conocimiento, mientras que el aventurero americano Tom Friend sólo piensa en el beneficio económico que puede reportarles la confirmación de la existencia del Abominable Hombre de las Nieves. Encuentran a un Yeti, pero se ven obligados a matarlo. Friend quiere llevarse el cadáver a la civilización como prueba de la existencia de tales criaturas, pero entonces comienzan a ser acosados por otros Yetis, que parecen pretender recuperar el cuerpo de su congénere. La forma de actuar de los Yetis hace sospechar a Rollason que tales criaturas están dotadas de inteligencia.

Realizada entre LA MALDICIÓN DE FRANKENSTEIN (THE CURSE OF FRANKENSTEIN, Terence Fisher, 1957) y DRÁCULA (HORROR OF DRACULA, Terence Fisher, 1958), EL ABOMINABLE HOMBRE DE LAS NIEVES se erige como una cinta menor, si se la compara con las dos obras maestras citadas, pero en absoluto desdeñable. Dirigida por Val Guest, el realizador que estuvo detrás de EL EXPERIMENTO DEL DOCTOR QUATERMAS (THE QUATERMAS EXPERIMENT, 1956) y QUATERMAS II (Ídem, 1957), los dos grandes éxitos que cimentaron la base económica de la Hammer, adaptaba, al igual que estos títulos, una producción televisiva escrita por Nigel Kneale, LA CRIATURA (THE CREATURE), que cosechó un gran éxito en su emisión por la BBC, por lo que Hammer se planteó enseguida la posibilidad de convertirla en un largometraje. Aunque hubo pequeños cambios, el argumento no se alteró demasiado respecto del original televisivo. Se añadieron un par de personajes que no existían en la versión de la pequeña pantalla, el de la esposa de Rollason y el del ayudante del científico, y el rol de Tom Friend, que en televisión interpretó Stanley Baker, recayó en el americano Forrest Tucker. El rodaje se llevó a cabo en los míticos Estudios Pinewood de las afueras de Londres, donde unos pocos años más tarde se rodaría buena parte de los films de la saga de James Bond, y a mediados de los 70 se produciría una de las series de ciencia-ficción más emblemáticas, Espacio: 1999. Los exteriores de la película no corresponden al Himalaya, sino a los Pirineos franceses. Esto representó un desafío técnico notable, pues la mayoría de las producciones Hammer se rodaban en Estudio. Por otra parte, Guest se sintió atraído por el proyecto por la posibilidad de ahondar en el tema de la presunta existencia del Yeti, que hasta entonces sólo había sido tratado por el cine en tres ocasiones, en las poco conocidas LA CRIATURA DE LA NIEVE (THE SNOW CRATURE, W. Lee Wilder, 1954), EL SER MEDIO HUMANO (JUJIN YUKIOTOKHO / HALF HUMAN, Kenneth G. Crane e Hishiro Honda, 1955) y LA BESTIA HUMANA (MAN BEAST, Jerry Warren, 1956), todas ellas producciones ínfimas de escaso, por no decir nulo, valor cinematográfico.

Si bien algunos críticos han apuntado un exceso de contención en su puesta en escena, que presumiblemente empobrece un tanto la exposición de las magníficas ideas en que se inspira el argumento, EL ABOMINABLE HOMBRE DE LAS NIEVES es una película harto interesante, en la que sobresalen algunos momentos en los cuales alcanza una fuerza en consonancia con la altura de sus propuestas. Val Guest desarrolla admirablemente la historia, confiriéndole un adecuado tono entre místico y misterioso. La presencia de los Yetis se sugiere, las criaturas son contempladas siempre fuera de campo por los personajes, excepto en la impactante escena final, cuando dos Yetis se alzan majestuosamente ante el aterrorizado Rollason. La idea de que el Yeti es, en realidad, una criatura superior al hombre, que espera su oportunidad oculta en el techo del mundo, va abriéndose paso en la mente de Rollason, y el desarrollo de los acontecimientos parece confirmarla. Guest va acumulando tensión hasta el último momento, en que se revelan la verdadera naturaleza e intenciones de los abominables hombres de las nieves.

El trabajo de los actores es magnífico, destacando el realizado por esa figura señera del cine fantástico que fue el gran Peter Cushing. Con todo, se adivina cierta superficialidad en el enfrentamiento entre Rollason y Friend, que se pretendía dramático y al final se queda en puramente dialéctico. No obstante, la actuación de ambos intérpretes es más que correcta, pues logran transmitir al espectador la tensión que surge entre Rollason, defensor a ultranza de los postulados científicos, y Friend, que como el Carl Denham de KING KONG (Ídem, Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933), sólo aspira a capturar un Yeti vivo para exhibirlo y hacer negocio con él.

En líneas generales, EL ABOMINABLE HOMBRE DE LAS NIEVES, sin alcanzar la categoría de obra maestra, resulta un film notable, una pequeña joya del fantástico Made in Hammer que no defrauda.

© Antonio Quintana Carrandi,
(675 palabras) Créditos