FIERAMENTE HUMANO
FIERAMENTE HUMANO Rodolfo Martínez
Título original: ---
Año de publicación: 2011
Editorial: NGC Ficcion
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2011
ISBN:
Precio: 21 EUR

FIERAMENTE HUMANO transcurre en la Ciudad. Ese lugar indeterminado y sin nombre, tan parecido a cualquier otra ciudad; pero bajo cuya superficie bullen los sueños y las pesadillas y a veces, se juega el destino del mundo. Es éste un escenario al que Rodolfo Martínez no se acerca por primera vez, lo conoce muy bien de otras novelas como EL ABISMO EN EL ESPEJO o ESTE INCÓMODO ROPAJE (aunque no es necesario haber leído ninguna de ellas para disfrutar de FIERAMENTE HUMANO). Y eso se nota en la manera que tiene de presentarla, ya desde las primeras páginas, con un retrato vivo y palpitante como un lugar inverosímil, pero a la vez perfectamente coherente y creíble.

Transcurre también en el desierto, sesenta años antes que la trama principal, adonde viajan un grupo de elegidos (¿por qué? ¿por quién? ¿para qué?); y treinta años más tarde, cuando el misterioso Dr. Zanzabona se encuentra con ellos, y con las fuerzas infernales que han desatado.

La historia se articula a través de estos tres tiempos y lugares. Ningún escenario es comprensible sin los otros dos, ningún personaje, aunque al principio él mismo no lo crea, es inteligible sin esa historia mayor que extiende sus tentáculos desde la Segunda Guerra Mundial hasta el presente. Y esto es una de las grandísimas bazas a su favor, no tanto la historia en sí, como la manera de abordarla, de entretejerla, exponerla y presentarla.

Me explico, en la historia hay un mal ignominioso y unos seres que se le enfrentan. Hasta aquí, podríamos decir que nada nuevo con respecto a otras tantas historias; pero nos equivocaríamos. Borges dice que no se pueden crear mitos o historias nuevas, que todo está contado ya en la historia de la literatura, y además, que lo que ya está contado está asentado en nuestra memoria de especie de tal modo que tiene mucha más fuerza en nuestros movimientos internos de lo que jamás podría tener nada nuevo. Yo creo que Borges se equivoca en parte, pues mientras siga habiendo humanidad seguirá habiendo nuevas historias que contar; pero creo que acierta de lleno al valorar la enorme fuerza que las viejas historias siguen teniendo en nuestro subconsciente. Nada tan potente y sugestivo, pues, como la inveterada lucha entre el bien y el mal en términos absolutos. Sin embargo ¿cómo volver a contar esa historia sin que sea la misma, haciéndola interesante, nueva e imprevisible? Ahí es donde entra en juego la maestría narrativa de Martínez creando un mundo y unos personajes que, aun con rasgos de tragedia griega perdidos en una historia de terror, sigan siendo creíbles y humanos... fieramente humanos.

Por toda la obra se extiende un halo de inquietante malicia y de turbadora belleza. Se nota que Martínez es un gran lector de poesía (y poeta él mismo), y sabe cómo crear sus imágenes convenientemente para evocar una atmósfera desgarradora y opresiva. He de reconocer que me gusta mucho esta característica suya, la capacidad de saltar entre géneros y autores literarios diversos, beber de todos ellos y ponerlos al servicio de una historia. A FIERAMENTE HUMANO en particular, le encuentro, a parte de otras mil referencias innumerables, un cierto sabor a Neil Gaiman, en la concepción de la Ciudad, de alguna manera similar a ese Londres con su división en Londres de arriba y su ubicuo Londres de abajo en NEVERWHERE. Y un cierto sabor a Borges en los interludios, con esos siete personajes que inician su búsqueda en el desierto, de alguna manera similar a la búsqueda de la Ciudad de los Inmortales en EL INMORTAL. Eso sí, Martínez coge estos ingredientes, los pasa por su particular tamiz y los hace totalmente suyos.

En definitiva, una obra que te atrapa desde el primer momento, tan recomendable para los que gusten de las fantasías oscuras, o las historias de terror, como para los amantes de la buena literatura en general.

© Raúl Alejandro López Nevado, (650 palabras) Créditos