EL BESO DE BORGES
EL BESO DE BORGES Javier Iglesias Plaza
Título original: ---
Año de publicación: 2010
Editorial: Editions equi-librio
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2010
Páginas: 88
ISBN:
Precio: 15 EUR

Cuando escribir se convierte en un impulso irrefrenable, en una necesidad casi física, se corre el peligro de hacerlo un estilo de vida, que el hecho de volcar en el papel todo lo que se pasa por la mente se haga más perentorio que el comer, el respirar, y que finalmente el mundo gire alrededor de un montón de ideas en negro sobre blanco.

Se puede escribir para uno mismo, por colmar esa necesidad de la que hablaba antes, pero la escritura, el contar historias, también tiene un aspecto exhibicionista que no es posible evitar. Escribir como terapia, volcando los miedos, las inquietudes y alegrías es una herramienta muy útil cuando se quieren ordenar las ideas y sincerarse sobre la propia ubicación en el mundo, pero creo que estaremos de acuerdo en que no hablamos de esa escritura, hablamos de la creatividad hecha alfabeto, de las historias y vivencias, inventadas o reelaboradas de cara al espectador, con la clara intención de ser escuchado, de la escritura que está destinada a ser leída por terceros, publicada, y si es posible, hasta remunerada.

Por eso el punto en el que un escritor puede permitir proclamarse así es cuando alguien considera esos escritos dignos de ser respaldados y puestos a disposición pública. Y Javier Iglesias lo ha conseguido al fin, y eso que lleva años publicando en internet y publicaciones como Caldo de Cultivo MGZ (de la que actualmente es director literario), con este volumen de relatos breves en edición bilingüe en español y francés, lo que le confiere además de la patina internacionalista un empaque que pocos autores consiguen en carreras más largas y tortuosas.

De esta colección de relatos se pueden extraer dos conclusiones: que más vale que nos tomemos la vida con humor, aunque en general no invite más que a la amargura, y que sigue siendo posible escribir relatos fantásticos sin recurrir a lo mágico y lo sobrenatural. Y es que lo cotidiano del día a día esconde mucho más de lo que se piensa. El propio relato que da título al volumen: EL BESO DE BORGES, discurre entre el onirismo, los deseos frustrados y la sensación de que en la realidad se superponen capas no siempre coherentes entre si. También hay terrores apenas vislumbrados detrás de cada esquina, monstruos como los de EN MARIA CRISTINA ME ESPERABAN, igualmente ocultos tras una gruesa capa de barniz de cotidianeidad, incluso supuestos en alguno de esos plano de realidad alternativos, pero bien presentes, acechando su momento.

La vida del escritor también está presente, como no podía ser menos, en unos cuantos relatos. El paródico DEL ASESINATO (DE NARRADORES) CONSIDERADO COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES muestra al autor y al personaje persiguiéndose con saña, saltando el uno entre planos de realidad y ficción pistola en mano, atacando el otro a golpe de tecla. Más gris es la visión del impostor de VANIDAD 2.0, en la que el escritor frustrado modela su imagen de autor lleno de malditismos falsos en un entorno que poco o nada se presta a ello. Al menos, el negro de ¿QUIEN DIJO CRISIS? puede hacer alarde de su inmensa producción creativa, aunque sea duramente a lo largo de los decenios y los idiomas y etiquetada bajo otras marcas literarias, una aparente maldición que, no obstante, no lo es tal si de lo que se prescinde es del ego y se considera más racionalmente la tranquilidad que da una cartera llena y la satisfacción del trabajo bien hecho.

Por último, los relatos de carácter más personal no carecen de interés, pero son eso, relatos personales donde no se sabe muy bien donde acaba la ficción y empieza la confesión. Es un tipo de exhibicionismo que me tomo con reservas, a ese respecto, soy muy poco curioso.

© Francisco José Súñer Iglesias, (629 palabras) Créditos