ZOMBIS
por Jacinto Muñoz

Casi todo el mundo pudo ver que la última feria del libro fue la de los zombis y los suecos. A los Suecos ya los conocía y he decidido que son demasiado suecos, pero de zombis, aparte de cultura general y un par de películas, no me había llevado ni una sola línea a la vista. Es un fenómeno de moda, surgen fans, crecen blog, libros superventas y series de televisión que arrasan en audiencia. ¿Por que ahora? EL AMANECER DE LOS MUERTOS, la que sienta las reglas del fenómeno en su formulación actual: el causante es un virus que transforma a los vivos en tambaleantes monstruos ávidos de carne cruda y a ser posible palpitante; es de 1978 y LA NOCHE DE LOS MUERTOS, del mismo director de 1968. Es decir que esto de los zombis tiene sus años, sus remakes, sus cómics y supongo que sus relatos más o menos conocidos. ¿Por qué de pronto, a comienzos del siglo XXI, se ha vuelto un fenómeno de masas? ¿Aportan algo nuevo estas obras que ahora figuran en los primeros estantes de las librerías?

La curiosidad mató al gato y llevo al hombre a la Luna, de modo que decidí echarle un vistazo a alguno de los títulos más conocidos ZOMBIE ISLAND de David Wellington y por la cosa patria, APOCALIPSIS Z, I y II de Manuel Loureiro.

Como dijo Napoleón, con Wellington no pude (chiste fácil, lo sé, no he podido evitarlo) ZOMBIE ISLAND comienza bien, planteamiento, acción, tiros, pero después, supongo que para darles un poco de entidad y propósito a los engendros, se mete en unos líos esotéricos que... Sí, ya se que bastante esotéricos son de por si los muertos vivientes, pero resucitar a un druida celta del año de la tos y echar mano a una especie de energía oscura... bueno, que me chirrió demasiado, y lo dejé en la página ciento y pico, por contra, Loureiro, en una demostración más de que el producto nacional puede superar con creces al extranjero, me sorprendió.

APOCALIPSIS Z es una de esas obras que surgió como entradas en un blog y que boca a boca fue sumando seguidores hasta terminar en libro de éxito de la mano de un avispado editor. En ese plan de entradas cortas, el protagonista cuenta desde su casa de Galicia los hechos que van llevando al mundo a la catástrofe y sus posteriores peripecias para sobrevivir. Narrando con sencillez y en un lenguaje creíble —tanto el autor como el protagonista son abogados de treinta años que viven cerca de Pontevedra—, sin florituras, sin excesos reflexivos y con mucho ritmo, Loureiro logra una historia que se lee fácil, de un tirón y anima a meterse con la segunda. Lo hice y me encontré con un bajón, entra en cuestiones más complejas que resuelve con menos credibilidad, aunque también se deja leer con agrado. En cualquier caso recomendables para el entretenimiento sin olvidar el placer chauvinista que para un Español supone que todo trascurra en las rías gallegas, las Islas Canarias y Madrid.

Total que mitad y mitad, no fue tan mala experiencia, satisfice mas o menos mi curiosidad —hay por ahí otros títulos con buenas referencias como GUERRA MUNDIAL Z, pero de momento he tenido bastante— y un muestreo escaso para responder con precisión a mi pregunta inicial, en realidad hay un cuarto que podría entrar en el paquete, se trata de EL PASAJE, de Justin Cronin que con algunas variantes en el tipo de seres generados por el virus de turno, encaja a la perfección en el universo donde se mueven estas novelas, todas ellas, por argumento general, casi intercambiables.

A pesar de todo puedo arriesgar una conclusión nada novedosa, al igual que otros triunfaron mezclando adolescentes de instituto americano con seductores vampiros y hombres lobo, en este caso la mezcla es entre MAD MAX, ESTALLIDO, y cadáveres revividos. Es decir el género apocalíptico, el de catástrofes y el de terror, ingredientes que ya estaban presentes en la película de Romero y que han demostrado sobradamente su eficacia en otros tiempos en que la amenaza en lugar de los temibles virus era la radiactividad. ¿Explica esto por qué los zombis vuelven a levantarse de sus tumbas? Quien sabe, uniéndolo a la gripe A o la crisis o al hartazgo del personal de tanta espada y brujería o simplemente, los cambiantes caprichos modas.

Por mi parte es posible que vuelva a visitar este mundo, si no derivan demasiado por el lado del terror de casquería, la vertiente de ciencia-ficción post-apocalíptica tiene posibilidades y siempre me ha gustado. Dicen que han llegado para quedarse, ya veremos cuanto duran, hace poco he detectado un nuevo competidor en el mundo de la fantasía de aventuras, las novelas de ángeles y demonios, no los de Dan Browm, sino los de la cultura cristiana de toda la vida, tampoco es una tema nuevo y tampoco se si llegarán para quedarse.

© Jacinto Muñoz, (824 palabras) Créditos