EL PAÍS DEL FIN DEL MUNDO
EL PAÍS DEL FIN DEL MUNDO Terry Pratchett
Título original: The Last Continent
Año de publicación: 1998
Editorial: Plaza & Janés
Colección: Jet nº 342/9
Traducción: Albert Solé
Edición: Enero de 2001
Páginas: 414
ISBN:
Precio: 7,06 EUR EUR

Cada vez soy menos entusiasta de Terry Pratchett y de su Saga del Mundo Disco. Una vez que me leí, con mucho agrado y, en ocasiones, entre grandes risas, los primeros volúmenes de la Saga, ha llegado el punto en el que los chistes repetidos y las situaciones estereotipadas ya no me hacen maldita la gracia y, para que negarlo, me aburren. Y como EL PAÍS DEL FIN DEL MUNDO es un compendio de casi todos los recursos que ya utilizó Pratchett en los anteriores ocho volúmenes del Mundodisco se puede decir que me he limitado a pasar las páginas sin que en las cuatrocientas que compone el volumen me haya encontrado apenas con un par de pasajes realmente interesantes.

El resto, más de lo mismo; diálogos vacilantes y en más ocasiones de la cuenta sin ningún sentido ni finalidad, situaciones en las que se busca desesperadamente la complicidad del lector para aportar el toque gracioso de la que carecen, anacronías que acaban cansando por repetidas y previsibles, en definitiva el Pratchett del Mundodisco, pero corregido y aumentado.

Otra cuestión que convierte este libro en una rareza fuera de su mercado natural es el abuso de tópicos sobre Australia y los australianos, tópicos probablemente muy asentados en la cultura popular británica, pero sin sentido en la española, lo que me hace suponer que gran parte de los chistes se han perdido no ya en la traducción, si no simplemente en la exportación del libro.

Y lo peor de todo Rincewind. Aunque en esta ocasión Pratchett no hace del todo insoportable a este medio mago medio pícaro, es un personaje que desde su segunda aparición ya me pareció completamente desgastado. Curiosamente, y tras leerme el primer volumen del Mundodisco, pensé que sería una lástima que este personaje se perdiera, sin embargo, tras su segunda aparición protagonista, abominé de él. No estaba de ningún modo bien construido, Pratchett ponía en su boca palabras que sus actos inmediatamente posteriores desmentían, se convirtió en un personaje contradictorio y poco coherente. Afortunadamente, en esta ocasión Rincewind es más lógico; dice una cosa, e inmediatamente después la hace. Otra cuestión son las consecuencia de esa acción, pero ni siquiera un mago es capaz de evitar su destino.

En definitiva, aunque supongo que a los entusiastas de esta interminable Saga EL PAÍS DEL FIN DEL MUNDO les será igualmente agradable, también es cierto que es el más flojo de los publicados hasta ahora por Plaza & Janés, y a no ser que el próximo volumen tenga más interés, mi relación con el Mundodisco habrá entrado en una fase muy difícil.

© Francisco José Súñer Iglesias,
(432 palabras) Créditos Créditos