RECORDANDO A KATE
RECORDANDO A KATE A. Scott Berg
Título original: Kate Remembered
Año de publicación: 2003
Editorial: Lumen
Colección: Memorias y Biografías
Traducción: Carme Camps
Edición: noviembre de 2003
Páginas: 396
ISBN:
Precio: 22 EUR

Los cinéfilos tenemos filias y fobias, pero si en algo estamos todos, o casi todos, de acuerdo, es en que no hubo nunca, y probablemente no habrá jamás, ninguna actriz más grande que esa leyenda del Séptimo Arte que fue Katharine Hepburn, la Gran Dama de la Escena. Admirada y respetada por generaciones de jóvenes actrices, que vieron en ella un ideal inalcanzable, y por millones de aficionados al cine de todo el mundo, Kate nos dejó el domingo 29 de junio de 2003, fecha en que el Cine perdió a su mayor estrella y EE. UU., como muy bien dijo el presidente Bush, un tesoro nacional. Poco después de su fallecimiento, A. Scott Berg, uno de los mejores escritores americanos contemporáneos, publicó este magnífico libro que hoy reseño, sin ningún género de dudas, el mejor que se haya escrito sobre esta extraordinaria mujer.

En realidad, RECORDANDO A KATE nació casi por casualidad. Cuando Berg llegó al domicilio de miss Hepburn en Nueva York, sito en el nº 244 de la calle 49 Este, cerca de la Segunda Avenida, el escritor no llevaba en mente escribir un libro, si no sólo hacerle una entrevista a una de las últimas leyendas vivas de Hollywood. Berg, que no era un novato en estas lides, había entrevistado a muchas celebridades, pero ese martes 5 de abril de 1983 la cosa era muy diferente. Aunque había hablado con miss Hepburn por teléfono varias veces de forma amigable, el autor se sintió, por vez primera en su vida, terriblemente nervioso. Porque Katharine Hepburn no era, ni mucho menos, una estrella más, si no la mejor actriz de la historia, y la única que realmente le había impresionado. En aquel momento, Berg no podía ni imaginar que de aquel encuentro surgiría una amistad que duraría dos décadas, y uno de sus mayores éxitos como biógrafo y ensayista.

Berg y miss Hepburn conectaron de inmediato de forma natural, pasando a convertirse el escritor no sólo en gran amigo de la estrella, si no también en su confidente. Como consecuencia de esto, Berg reunió mucho material sobre la vida y milagros de la estrella, lo que le llevó a acariciar la idea de plasmarlo todo en un libro. Consultada Kate al respecto, estuvo de acuerdo con Berg, pero impuso una condición: el libro que él escribiera sólo debería ser publicado cuando ella hubiera muerto. Él aceptó y así se gestó esta formidable obra, que es hoy una de las joyas de la sección cinematográfica de mi biblioteca personal.

RECORDANDO A KATE no es una biografía al uso, sino más bien el retrato de una mujer singular hecho por un hombre al que ella distinguió con el privilegio de su amistad. Porque este libro nació de la amistad, y esto se nota en cada pasaje del mismo, casi en cada palabra. A. Scott Berg llegó a casa de miss Hepburn como un escritor que tiene un trabajo que hacer, como alguien que admiraba desde siempre a la persona a la que iba a entrevistar, y acabó encontrando a una amiga fuera de serie. La propia Kate confesaría al autor que nunca antes se había sincerado con nadie como lo había hecho con él. Y a juzgar por el contenido de la obra, por los detalles de su vida profesional e íntima que se desgranan en sus páginas, así debió ser. Katharine Hepburn se ha ido, como todos nos iremos algún día. Pero nos quedan sus películas, su ejemplo y esta magnífica obra que es, sin duda, el mejor homenaje a una Gran Dama de la Escena, una gran señora, que llevó una vida larga e intensa, iluminada por los faros de su gran talento, su mucho genio y su estupenda figura.

RECORDANDO A KATE es una obra seria y honesta. A pesar de la profunda amistad que le unió a Kate, Berg evitó la tentación de caer en la hagiografía, y logró ofrecernos uno de los textos más sinceros que he leído en toda mi vida. Un auténtico regalo para todo amante del Séptimo Arte, una obra imprescindible para todo aquel que, como el que suscribe, sea admirador de Katharine Hepburn y, en consecuencia, esté plenamente convencido de que, en lo que al Cine se refiere, cualquier tiempo pasado fue mucho mejor.

© Antonio Quintana Carrandi, (713 palabras) Créditos