TODOS LOS MUERTOS TIENEN LA MISMA PIEL
TODOS LOS MUERTOS TIENEN LA MISMA PIEL Boris Vian
Título original: Les morts ont tous la même peau
Año de publicación: 1947
Editorial: Edasha
Colección: Pocket
Traducción: Edgardo Luis Oviedo
Edición: 1993
Páginas: 169
ISBN:
Precio: Agotado

Este es un Vian paranóico y amargado. En la misma línea de ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA, Dan, el protagonista también es el resultado de un malabar genético que elige todas las características genéticas blancas sin dejar apenas alguna negra. De este modo, vive, trabaja y se relaciona como un blanco en la ciudad de Nueva York. Tiene trabajo de blanco, está felizmente casado con una blanca con la que tiene un hermoso niño blanco, el mismo es blanco a ojos de todo el mundo, excepto de si mismo. A todas horas se recuerda su origen, su herencia genética y lo que supone esa contaminación en el mundo en el que vive.

No es capaz de vivir como lo que todos ven en él, se siente como un espía, un farsante, y su trabajo como matón en un club, exclusivo para blancos, obviamente, no hace más que reforzar ese sentimiento: los apalea cuando están borrachos, las mujeres se le ofrecen incitadoras, y todos le respetan, apaleados incluso, no por ser blanco, como a él le gustaría que fuera, sino porque hace bien su trabajo.

Un día aparece Richard, su hermano. La genética ha dado a Richard todo lo contrario que a Dan, y es negro como el carbón, pero también es enclenque y con un cierto aire degenerado e impuro. Richard chantajea a Dan, Dan paga, pero a la vez se aterroriza al comprender que su mundo está a punto de venirse abajo, que cualquier palabra de Dan le convertirá en negro, que le echarán de su trabajo, le abandonará su mujer, que quedará sin su hijo, los apaleados se convertirán en apaleadores y las busconas que con tanta facilidad se le abren de piernas con gusto le castrarían.

Dan enloquece, mata a Richard y comienza la vorágine.

Independientemente de la pose provocadora de esta novela, sexualmente explícita y notablemente violenta, resulta curiosa la fascinación de Vian por los negros/blancos, o blancos/negros, es decir, hijos de mulatos que por la magia de la química del ADN sólo heredan las características que les permiten alejarse del guetto y de la marginación. En el caso de Dan su ascendencia es todo un problema, reniega de sus orígenes y está dispuesto a atajar de raíz y por cualquier medio todo lo que amenace su estátus. Todo lo contrario que el Lee de ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA, que no reniega de su condición, la esconde y se aprovecha de ella, sí, pero se siente negro, no olvida a su familia, y su último fin es la venganza.

Dos personajes contrapuestos para el mismo problema y el mismo escenario, el del racismo extremo, donde ya no sólo cuenta el aspecto, sino la ascendencia, donde la mínima contaminación es suficiente para destrozar una vida. Por eso Dan cae presa del pánico, todo su mundo puede venirse abajo tras la revelación, y se transforma en una bestia imparable.

Estilísticamente no es de lo mejor de Vian, pero da mucho en lo que pensar.

© Francisco José Súñer Iglesias, (497 palabras) Créditos