VIAJES POR EL SCRIPTORIUM
VIAJES POR EL SCRIPTORIUM Paul Auster
Título original: Travels in The SCRIPTORIUM
Año de publicación: 2006
Editorial: Anagrama
Colección: Panorama de narrativas, nº 654
Traducción: Benito Gómez Ibañez
Edición: 2007
Páginas: 185
ISBN:
Precio: Descatalogado

Este es el segundo libro de Paul Auster que leo, y la sensación ha sido la misma que con EL LIBRO DE LAS ILUSIONES: un libro trampa, un relato dentro de un relato en el que el supuesto relleno resulta bastante más interesante que la supuesta narración principal. En este caso, al contrario que en EL LIBRO DE LAS ILUSIONES, donde se contaban dos historias desaforadas pero plausibles, ambas líneas narrativas van de lo kafkiano a lo desaforado.

El envoltorio, por llamarlo de alguna manera, resulta kafkiano, y hasta intranscendente. Trata de un anciano encerrado en una habitación completamente blanca. No está claro si es un hospital, un manicomio o una residencia, el anciano no sabe quien es ni como ha llegado, simplemente está allí, desvalido, incapaz de valerse por si mismo. Poco a poco se sucede un desfile de secundarios que asisten al anciano, le hacen preguntas, responden a las suyas, y dejan entrever los motivos para que esté allí, sólo pero no abandonado, prisionero de sus propios subordinados, compañeros y amigos.

El único entretenimiento del que dispone es una pila de documentos; multitud de fotografías e informes. En las fotografías cree reconocer a muchos de los que van a visitarle, incluso en alguna ocasión cree verse a si mismo de joven, para no volver a perderse en la nada elabora largas listas con los nombres que surgen en las conversaciones con sus visitas, pero eso no le conduce a nada.

Olvidadas las fotografías toma algunos informes y comienza a leerlos. Es en este momento cuando entra en escena la segunda línea narrativa, independiente y sin relación con la historia del anciano la habitación blanca. Como sucedía con la historia de Hector Mann en EL LIBRO DE LAS ILUSIONES, el breve relato de los acontecimientos sucedidos durante la conquista de la Frontera en un país que puede, o no, ser Estados Unidos, con la caballería, o no, enfrentada a los indómitos pieles rojas, o no (lo de pieles rojas, por supuesto, los indígenas de esta historia alternativa son, pese a no ser galos, igualmente irreductibles) y en la que se desarrolla una conspiración astutamente urdida para justificar una invasión militar en toda regla de todo aquel territorio virgen y de paso acabar con unos cuantos elementos molestos para el establishment.

Finalmente ambas historias se funden, el anciano da forma final al informe incompleto, ata cabos, relaciona personajes y establece todas las correlaciones posibles entre los protagonistas de esa extraña historia de la conquista de un Oeste alternativo, en la que resulta imposible no ver estilizados todos los enredos y conspiraciones que cualquier gobernante o grupo de presión lleva adelante para conseguir sus objetivos. Una parábola, en definitiva, acerca de unas armas de destrucción masiva que sólo existen en los arsenales de los atacantes.

En este libro Auster se muestra más contenido, no llega al fárrago que en algunos pasajes hacía de EL LIBRO DE LAS ILUSIONES una lectura poco atrayente. Frases cortas y eficaces al servicio de un libro que, pese a su brevedad, o precisamente a causa de ello, resulta notablemente denso en contenido.

Particularmente la historia secundaria, una ucronía en toda regla, me ha gustado bastante más que el ambiguo desarrollo de la historia del anciano. Un mundo nuevo, una forma nueva de ver su conquista, incluso un desarrollo radicalmente diferente de unos supuestos Estados Unidos que hacen recordar a veces LO QUE EL TIEMPO SE LLEVÓ.

Posiblemente VIAJES POR EL SCRIPTORIUM acabará siendo considerada como una obra menor de Auster, pero en cualquier caso resultará una lectura interesante para los aficionados a las ucronías.

© Francisco José Súñer Iglesias, (598 palabras) Créditos