LA MOMIA
LA MOMIA EE. UU., 1999
Título original: The Mummy
Dirección: Stephen Sommers
Guión: Stephen Sommers, Lloyd Fonvielle y Kevin Jarre
Producción: James Jacks y Sean Daniel para Alphaville Productions/Universal Pictures
Música: Jerry Goldsmith
Fotografía: Adrian Biddle
Duración: 124 min.
IMDb:
Reparto: Brendan Fraser (Rick O´Connell); Rachel Weisz (Evelyn Carnahan); John Hannah (Jonathan Carnahan); Arnold Vosloo (Imhotep); Kevin J. O´Connor (Beni); Jonathan Hyde (Egiptólogo); Stephen Dunham (Henderson); Patricia Velasquez (Anck-Su-Namun)

Sinopsis

Durante una batalla en un apartado rincón de Egipto, Rick O´Connell descubre accidentalmente las ruinas de la ciudad perdida de Hamunaptra, que ha pasado a la leyenda como la morada de los no muertos. Tiempo después, una serie de circunstancias hace que Rick, acompañado por la egiptóloga Evelyn Carnahan y su pusilánime hermano Jonathan, regrese de nuevo a Amunaptra. Un grupo de yanquis, que tan sólo pretenden correr aventuras, provoca la resurrección de la momia de un sacerdote egipcio, obsesionado con devolver la vida a su amada.

Enésima revisión cinematográfica de uno de los grandes mitos del terror gótico, la película de Sommers tiene poco que ver con obras maestras del fantástico como LA MOMIA (THE MUMMY, Karl Freund, 1932), de Universal, y LA MOMIA (THE MUMMY, Terence Fisher, 1959), de la mítica Hammer Films. En realidad, obviando el título y algunos detalles insignificantes, la cinta de Sommers no puede ser calificada como una obra de terror, ya que su objetivo no es causar miedo o desazón en los espectadores. Se trata, simplemente, de una aventura fantástica, realizada para complacer preferentemente a un público adolescente y palomitero, que no sabe quiénes eran Freund, Karlof, Fisher y Lee.

Para un cinéfilo como el que suscribe, LA MOMIA es muy decepcionante en comparación con las joyas antes citadas. Sin embargo, debo admitir que es tremendamente divertida. Siguiendo la estela marcada por George Lucas en su estupenda EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA (RAIDERS OF THE LOST ARK, 1981), Sommers compone un divertimento tan intrascendente como espectacular, plagado de efectos especiales de última generación, acción trepidante y humor a raudales. Si algo juega en favor de esta versión descafeinada de un mito del terror clásico, es su absoluta falta de pretensiones. Tan sólo busca entretener al espectador. En ese sentido, cumple su cometido a las mil maravillas.

Como cinéfilo de la vieja escuela, lo que más me agradó de este film fue el homenaje a Ray Harryhausen, el mago de los efectos especiales clásicos. La escena en la que O´Connell se enfrenta a un ejército de momias armado con una espada fue inspirada, sin duda alguna, por una de las más míticas de JASON Y LOS ARGONAUTAS (JASON AND THE ARGONAUTS, Don Chaffey, 1963).

© Antonio Quintana Carrandi, (372 palabras) Créditos

En 1932 Karl Freund realizaba una nueva versión, esta vez sonora, de LA MOMIA y colocaba al personaje interpretado por Boris Karloff en el Olimpo de los monstruos cinematográficos de todos los tiempos. Desde entonces, varios han sido los directores que a lo largo de estos más de 60 años han intentado actualizar el clásico, acercándolo a los cánones estilísticos de la década en que se rodaba, siempre dentro del género de terror. El problema estribaba en el presupuesto empleado en los diferentes proyectos, siempre muy por debajo de lo que hubiera merecido una revisión de un clásico. Ello condujo al fracaso a las distintas versiones, que en realidad no acababan siendo otra cosa que meras series B, y de las que sólo se puede salvar el acercamiento que la Hammer realizó en 1959 con Christopher Lee y Peter Cushing, un reparto usual de otro de los grandes monstruos míticos del cine: el conde Drácula.

A un año del nuevo milenio, Stephen Sommers, habitual director en sus comienzos del género juvenil de aventuras, con títulos como LAS AVENTURAS DE HUCKLEBERRY FYNN o EL LIBRO DE LA SELVA, y metido últimamente en el fantástico con DEEP RISING, ha decidido abordar la historia del monstruo vendado conjugando los dos géneros que ya conocía. Ha dispuesto para ello, al contrario que en anteriores versiones, con un gran presupuesto que le ha permitido contar con los últimos avances de la técnica de efectos especiales. El resultado es una película que no tiene nada que ver estilísticamente con su predecesora.

La nueva momia no se mueve precisamente por los caminos del cine de terror, sino más bien por los de la aventura fantástica con notables tintes cómicos. Ni siquiera usa el escalofriante vendaje que hizo famoso al monstruo; en cuanto a eso, incluso esa reciente inconsistencia de Mulcahy titulada LA SOMBRA DEL FARAÓN es más fiel al original.

Por todo lo dicho, no es de extrañar que se le ande buscando comparaciones con la obra fundamental de este tipo de cine: EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA de Steven Spielberg. Ciertamente, THE MUMMY trata de seguir todas las enseñanzas de la serie de Indiana Jones paso a paso. Hay un protagonista cínico y aventurero encarnado espléndidamente por Brendan Fraser (seguramente lo mejor de la película); una chica que sirve de contrapunto cómico y romántico al protagonista, rostro a tener en cuenta en el futuro (Rachel Weisz); un par de secundarios graciosos, algo fundamental en este tipo de cine y, cómo no, la momia, interpretada por el sudafricano Arnold Vosloo. El problema es que esta momia está muy lejos de constituir ese ser sobrecogedor que debería asustar a los espectadores. Es un personaje que de puro normal y humano no logra quitarle el sueño a nadie: es simplemente uno de tantos entre los miles de malos que nos ha dado la historia del cine. El guión de la película está francamente mal construido, destripando el posible misterio en las primeras escenas, mostrando, o bien desgana o bien un desconocimiento brutal de cómo ha de construirse una historia para que tenga un mínimo de suspense, y dudando continuamente de dónde debería situarse la acción, si en la capital o en la ciudad perdida. La película llega incluso a ser aburrida en algunos tramos, aunque sin llegar al inexcusable punto de la pesadez.

Cuenta en su descargo con algunos momentos cómicos muy logrados, con unos buenos efectos especiales propios de cualquier buen presupuesto y, sobre todo, con un buen final, seguramente por estar extraído sin disimulo del filme ARMY OF DARKNESS de Sam Raimi.

Si hay que comparar esta versión de THE MUMMY con alguna otra película, desde luego no será con la original del año 32, pero desde luego tampoco con la serie de Indiana Jones, a la que no logra alcanzar ni de lejos. Son más cercanos a esta nueva realización productos como la más reciente versión de LAS MINAS DEL REY SALOMÓN, protagonizada por Richard Chamberlain y Sharon Stone, o la divertida TRAS EL CORAZÓN VERDE, de Robert Zemeckis. Querer ir más allá en las comparaciones es un sacrilegio que podría ser castigado con la maldición de cierto antiguo sacerdote vendado de la cabeza a los pies. El aventurero O`Connell, por mucho que se esfuerce el cada vez más notorio Fraser, nunca podrá estar a la altura de Indy-Ford, el único y auténtico: el verdadero.

© Santiago L. Moreno, (731 palabras) (Lista de #cienciaficción) Créditos