Burocracia celestial, 20
ERROR INFORMÁTICO
por José Carlos Canalda
SERAFINES ASOCIADOS, S. L.
Av. del Empíreo, nº 4,17 107
7777777 PARAÍSO
A Su Santidad San Judas Tadeo
Defensor de las Almas
Empíreo, a 4,6742 1018.

Reverendísimo Señor:

Querubines Asociados, en su condición de representantes legalmente autorizados del ánima bendita QL47e3+7w42, conocido en su vida mortal como José García García (en adelante, el demandante) deseamos manifestar lo siguiente:

1.- El demandante, a lo largo de sus 78 años de vida mortal, actuó en todo momento conforme a los dictados de la Santa Madre Iglesia, tal como testifican las numerosas personas que le conocieron en vida (ver Anexo 1) Por tal motivo, y conforme al Reglamento de Calificación de Almas actualmente en vigor (BOC 47.732.247.911.022.437.555) al alma del demandante le habría correspondido tras el óbito, presumiblemente, ir destinada al Cielo tras quizá una breve estancia en el Purgatorio.

2.- Sin embargo, y a causa de una presunta negligencia cuya investigación estamos dispuestos a solicitar si no fuera atendida debidamente nuestra solicitud, un fallo en el sistema automático de actualización del registro de almas vivas provocó que las copias de seguridad del alma del demandante dejaran de ser actualizadas desde los doce años de edad del mismo hasta su fallecimiento, momento en el que fue descubierto el citado fallo sin que durante los 66 años anteriores ninguno de los responsables de control del sistema llegara a apercibirse de ello.

3.- A consecuencia de lo enunciado, al ocurrir el óbito y activarse el protocolo pertinente se descubrió que no existía disponible una copia de seguridad del alma del demandante más actual que la correspondiente a sus doce años de edad, lo que provocó la pérdida irreparable de la mayor parte de los recuerdos de toda su vida y, lo que es peor, de las etapas correspondientes a su plenitud personal, con lo cual se condenaba al demandante a un estado de inmadurez intelectual para toda la eternidad.

4.- Pese a todos los esfuerzos realizados en busca de una recuperación, siquiera parcial, de la información perdida, no resultó posible conseguir ningún resultado viable, sin que exista siquiera la menor posibilidad de conseguirla en un futuro.

5.- Por tal razón, el demandante solicita una indemnización que compense, siquiera en parte, el grave perjuicio causado, tanto material como moral. Condenado como está a un estado de infantilismo perpetuo, estimamos de justicia que le sea concedida una pensión vitalicia de al menos un millón de indulgencias anuales (años terrestres) así como que sea destinado de forma inmediata, y con carácter definitivo, a uno de los tres primeros Círculos Celestiales.

Es gracia que esperamos alcanzar de Su Santidad.

Macanael Serafín, representante legal de José García García.

© José Carlos Canalda,
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