TRES NOVELAS EJEMPLARES
TRES NOVELAS EJEMPLARES Manuel Vázquez Montalbán
Título original: ---
Año de publicación: 1982
Editorial: Editorial Bruguera
Colección: Libro Amigo, nº 930
Traducción: ---
Edición: 1982
Páginas: 221
ISBN:
Precio: Descatalogado

En este libro se recogen tres obras primerizas (no tanto, en realidad) de Manuel Vázquez Montalbán, RECORDANDO A DARDÉ (1969), HAPPY END (1974) y LA VIDA PRIVADA DEL DOCTOR BETRIU (1980)

La primera de ellas es una curiosa ucronía sobre una España rural (una Cataluña rural) en la que todo transcurre plácidamente entre el laboreo de la tierra, una modesta actividad industrial, las partidas de cartas y los chismes de las comadres. La placidez se acaba cuando al pueblo, Camprodón, llega J. W. Dardé, un reservado forastero con algún parentesco con cierto terrateniente local, y toma posesión de una vieja mansión abandonada. A partir de entonces el aburrimiento desaparece del pueblo y toda la atención se centra en averiguar a que extrañas actividades se dedica el misterioso Dardé.

Los testimonios se suceden; ruidos indescriptibles, figuras que se entrevén en los contraluces de las ventanas de la casona, el huidizo comportamiento del forastero y más detalles reales o inventados crean a su alrededor un halo de misterio y una inquietud cierta entre los lugareños.

Finalmente, entre múltiples peripecias se descubre que Dardé es un ingeniero, un especialista en robótica que ha elegido la soledad del campo para poner a punto sus inventos.

El final de la novela no puede ser más curioso. El 18 de julio de 1999, las fuerzas vivas del régimen franquista se preparan para abrir una nueva fábrica de robots, entre ellos está Tancio, el narrador de la historia, de pequeño vivió en persona los acontecimientos relatados y reflexiona finalmente sobre todo lo que supuso Dardé para el pueblo y sobre otras cuestiones de índole político y social.

La novela, además de relato costumbrista, deja caer aquí y allá referencias a temas que en la época estaban al borde del tabú; la reconciliación de los bandos de la guerra o el catalanismo, y enfoca otros como la modernización del medio rural.

En palabras del propio Montalbán: RECORDANDO A DARDÉ fue la primera de mis novelas que decidí publicar. La acabé en 1965 y no fue editada hasta 1969: cuando no había problemas de censura había problemas empresariales. Novela ejemplar donde las haya, porque reinstaura la política ficción en la novela española, modelo narrativo que había sido excelentemente cultivado por algunos novelistas de la República e incluso ensayado por el Baroja de los años treinta.

De la segunda novela del volumen, HAPPY END, dice su autor: Happy End apareció en 1974 y es ejemplar, porque la escribí voluntariamente, en contra de la tendencia dominante entonces y ahora, en la narrativa española, de que los personajes tarden cincuenta folios en subir una escalera. Traté de probar que en una pequeña novela de cincuenta folios cabían todos los argumentos del cine y la historia épica que más me afectaban.

Y así es. La narración se desarrolla a una velocidad de vértigo, enlazando los argumentos de las películas de Humphrey Bogart, que en este relato vive obsesionado por una mujer, Lola, a la que persigue en un viaje frenético por medio mundo hasta llegar a un final donde los años han pasado por un y otro y la obsesión ya ha dejado de ser un motivo por el que saltar de un lado a otro.

Un mínimo conocimiento de la filmografía de Bogart (y por ende del cine negro de los años 50) dará a la lectura del relato una perspectiva bastante interesante. El desconocimiento del mismo lo pude convertir en una sucesión un tanto absurda de episodios sin mucha hilazón.

Por último, LA VIDA PRIVADA DEL DOCTOR BETRIU describe en términos entre amargos y jocosos el ambiente del profesorado universitario de finales de los años 70. Concienciado, politizado pero a la vez al borde del cinismo. Uno de ellos, Tomás Betriu, es a la vez admirado y odiado por sus compañeros, Vázquez Montalbán lo dibuja como el típico erudito de aspecto descuidado que igual que deslumbra por sus conocimientos irrita con su pedantería y prepotencia. Sin embargo, lo que más intriga a sus compañeros es el absoluto misterio en el que permanece su vida privada, y harán lo imposible por descubrir que hace Betriu fuera del horario lectivo. Comenta Vázquez Montalbán al respecto Agradezco [...] a R. L. Stevenson el que hubiera escrito El doctor Jeckyll y míster Hyde, ya que, sin este precedente, La vida privada del doctor Betriu hubiera sido mucho más larga.

© Francisco José Súñer Iglesias, (723 palabras) Créditos