ALATRISTE
ALATRISTE España, 2006
Título original: Las aventuras de Alatriste
Dirección: Agustín Díaz Yanes
Guión: Agustín Díaz Yanes
Producción: Twentieth Century Fox.
Música: Roque Baños
Fotografía: Paco Femenia
Duración: 145 min.
IMDb:
Reparto: Viggo Mortensen (Diego Alatriste y Tenorio); Unax Ugalde (Íñigo de Balboa); Ariadna Gil (María de Castro); Elena Anaya (Angélica de Alquézar); Eduardo Noriega (Conde de Guadalmedina); Javier Cámara (Conde Duque de Olivares); Juan Echanove (Francisco de Quevedo); Enrico Lo Verso (Gualterio Malatesta); Blanca Portillo (Fray Emilio Bocanegra); Eduard Fernández (Sebastián Copons); Francesc Garrido (Martín Saldaña); Pilar López de Ayala (mujer de Malatesta); Javier Mejía (Príncipe Carlos de Gales); Quim Vila (Marqués de Buckingham); Alex O´Dogherty (Lope de Balboa)

Vaya por delante que la película me ha gustado: por la interpretación en general, sobre todo ese Viggo Mortensen, espléndido como Alatriste, o ese Juan Echanove, brillante como Quevedo; por el cuidado de la imagen, los fotogramas parecen una sucesión inagotable de cuadros de Velázquez o de Murillo; y sobre todo, porque tengo metidos los cinco libros de don Arturo Pérez Reverte entre pecho y espalda. Sin esta última circunstancia, me temo que la película me hubiera resultado tan interesante como un libro de Cervantes fuera de centenario a un político... Sí, tiene un par de momentos emocionantes, la encamisada con la que se abre la película pone la piel de gallina; pero el resto de cinta me parece un desperdicio inexplicable de buenos argumentos, enlazados en una amalgama inconexa de escenas, poco comprensible si no has leído los libros, y muy molesta si lo has hecho. Sospecho que todo se debe a que Agustín Díaz Yanes, el director, no confiaba en volver a disponer de un presupuesto como el que ha tenido, con 24 millones de euros se trata de la película española más cara de la historia, y ha preferido poner toda la carne en el asador de una vez, o mejor, todos los huevos en el mismo cesto (a ver si se rompen) para intentar resumir los cinco libros del capitán Alatriste aparecidos hasta la fecha. Lo cual es a mi parecer un craso error, pues si ya resulta difícil resumir todo un libro en una película, imaginad lo que significa resumir cinco. A parte que desperdicia la posibilidad de hacer nuevas entregas con este mismo personaje.

Y es que, pardiez que las cosas no han cambiado mucho en cuatrocientos años. El Bardo Inglés escribe unas cuantas tragedias, y siglos después sus herederos, y la mitad del resto de la Tierra, se las sabe todas de memoria, se han llevado al cine cientos de veces, y todo el mundo habla con veneración de él. En cambio, el Fénix de los Ingenios que escribió la friolera de mil quinientas obras de teatro, permanece olvidado en primer lugar por sus descendientes, que apenas recuerdan su nombre porque sale en el examen de lengua, y eso no por mucho tiempo (vaya a traumatizársenos la chiquillería porque le pregunten algo que no sepa) Por no ponernos a hablar ahora de don Pedro Calderón de la Barca, cuyo teatro, más trágico, se mueve en un registro más parecido al del inglés. En todo caso, lo que quería decir es que algunas cosas no cambian con el tiempo. Mientras que en la Pérfida Albión una fulana, dicho sea esto con todos mis respetos, saca una saga de libros sobre un niño gafotas con varita mágica, y los directores y productores ingleses se lanzan de cabeza a hacer no una sino ¿seis, siete? cuantas películas hagan falta con tal de que no nos olvidemos del jodío niño hasta que acabe los estudios. En esta nuestra piel de toro, todo un académico de la Real, hace una serie de libros que tienen de todo: humor, acción, historia, tragedia, un buen puñado de mala leche, y lo que es más importante aún: el suficiente atractivo para que se lancen a leerlos muchos de esos españoles que, según las encuestas apenas leen un libro al año; y se hace una grabación que pretende reunirlos a todos apresuradamente en un mismo film, no sea que se vayan a hacer varias películas en condiciones, y mejore el nivel cultural del personal.

En fin, una verdadera pena, porque, como decía más arriba, los actores están que se salen, y la imagen revela un cuidado difícil de encontrar en el cine español. Una verdadera pena, sobre todo, porque se pule estúpidamente, sino la posibilidad de hacer cinco buenas películas, al menos, la de haber hecho una en condiciones, centrándose únicamente en un libro.

© Raúl Alejandro López Nevado, (642 palabras) Créditos

Notas

Estoy seguro de que nadie ha dudado de que me estaba refiriendo a Shakeaspeare cuando decía el Bardo Inglés; no lo estoy tanto, en cambio, de que muchos recuerden que Fénix de los Ingenios es uno de los epítetos con los que sus contemporáneos conocían a Lope de Vega, el otro es Monstruo de la naturaleza.