MAN THING
MAN THING Australia-EE.UU., 2005
Título original: Man-Thing
Dirección: Brett Leonard
Guión: Hans Rodionoff
Producción: Marvel Enterprises
Música: Roger Mason
Fotografía: Steve Arnold
Duración: 106 min.
IMDb:
Reparto: Matthew Le Nevez (Sheriff Kyle Williams); Rachael Taylor (Teri Elizabeth Richards); Jack Thompson (Frederic Schist); Rawiri Paratene (Pete Horn); Alex O´Loughlin (Deputy Eric Fraser); Steve Bastoni (Rene LaRoque); Robert Mammone (Mike Ploog); Patrick Thompson (Jake Schist (as Pat Thompson)); William Zappa (Steve Gerber); John Batchelor (Wayne Thibadeau)
Comentarios de: Iván Olmedo

Los actuales vientos cinematográficos son benevolentes con una parcela tan restringida y especializada como son las adaptaciones al celuloide de los personajes y argumentos de la Casa de las Ideas, es decir, la Marvel Comics Group (o como quiera que sea su correcta denominación actual, para mí, esta es la clásica) que, durante mucho tiempo sufrió las inclemencias de un tratamiento terrible, obtuso y hasta cruel merced a varias películas que el aficionado medianamente entendido ha intentado borrar de su memoria sin éxito: un filme de LOS CUATRO FANTÁSTICOS que ni siquiera llegó a ser debidamente aireado; un CAPITÁN AMÉRICA francamente ridículo cuya película es un gozo del cutrerío; un SPIDERMAN salchichero e increíble que le quitó las ganas a cualquiera (si las tenía) de acercarse a una araña; y un PUNISHER que, francamente, hacía subir un poco la media frente a los anteriores despropósitos. Los vientos cambiaron, como he dicho, y los llamados marvelzombis (fanáticos de los personajes y continuidad de la editorial) seguramente jamás habían llegado a imaginar la gloriosa carrera que sus iconos han tenido en los últimos años. Una trilogía de BLADE, EL CAZADOR DE VAMPIROS, con altibajos pero un indudable carisma; dos excelentes películas de la PATRULLA X, con otra en camino y algún que otro spin-off; una adaptación de LOS CUATRO FANTÁSTICOS, esta vez sí, coherente tanto con su vertiente de explotación comercial como con el respeto al fan; un DAREDEVIL que mereció mejor suerte, film infravalorado que, salvo dos o tres puntos negros a eliminar, deviene en estupenda adaptación; un HULK de la mano de un director de prestigio como Ang Lee, no apto para todos los paladares pero indudablemente interesante; una franquicia de SPIDERMAN que por fin (salvo, de nuevo, detalles difíciles de tragar por el friki recalcitrante) hace justicia al trepamuros ... Aún por mencionar quedarían la nueva versión de PUNISHER, que pasó sin pena ni gloria, es cierto; y ELEKTRA, ésta última con mucha pena de por medio, por desgracia. Sin embargo, el saldo hasta ahora es más que positivo y feliz, con esperanzas en el horizonte imaginadas ya como —inevitables secuelas aparte— nuevas visiones de personajes como IRON MAN, PANTERA NEGRA, NAMOR, CAPITÁN AMÉRICA o DR. EXTRAÑO. Sin olvidar la ya más cercana realidad de un carácter tan atractivo como es el MOTORISTA FANTASMA traspasado al celuloide. Las cosas, por tanto, no podían pintar mejor. Pero, ¡ay! hete aquí que alguien ha sufrido un pequeño resbalón y por desgracia ha llegado a nuestras pantallas una película de las de antes; una versión digna de la etapa oscura citada al principio. Y esa no es otra que MAN THING, presumible adaptación de un secundario personaje marvelita como el HOMBRE COSA.

Ideada en principio para su explotación directa en DVD lo que, mal que nos pese, ya quiere significar algo, la película está dirigida por Brett Leonard, artesano dado con frecuencia a las intrigas cybernéticas, responsable de aquella visionaria aunque mediocre adaptación de Stephen King, EL CORTADOR DE CÉSPED. Leonard se limita aquí a cumplir un expediente y salir del trance con lo que tiene a mano: un guión soso y unos intérpretes desangelados que no consiguen convencer. Si algo es precisamente imperdonable en esta película es la evidente sensación de que nadie ha puesto verdadero interés en hacer algo mejor. Cabía esperar que su guionista, Hans Rodionoff, declarado seguidor de los Mitos de Cthulhu y co realizador junto a Keith Giffen y Enrique Breccia de un estupendo cómic como es Lovecraft, pusiese más carne en el asador y aprovechase su oportunidad de jugar con un personaje poco conocido aunque de muy interesantes posibilidades ambientales y terroríficas. Ahondar en su auténtico carácter marveliano o, incluso, tirar por la oquedad de la izquierda y sacarse de la manga algo más primigenio y lovecraftiano. Ya nos entendemos. Sin embargo, el argumento empleado es pueril: una enésima aventura de explotadores empresarios poco escrupulosos que devastan la reserva natural, un sheriff nuevo en el pueblo que debe enfrentarse a la situación... casi espera uno encontrarse de bruces en el siguiente fotograma con John Hannibal Smith y su Equipo A acudiendo a deshacer el entuerto. En algún momento, no obstante, tiene que aparecer la criatura, reducida aquí a un mero ejercicio de efectos especiales (bien llevado, es verdad) que no logra construir un mínimo esqueleto de personaje. Todo es harto previsible; malos que mueren, malos que se redimen, un romance metido con calzador y apresuradamente... un telefilme de sobremesa con monstruo que han querido colar como otra cosa. Bautizar a algunos de los personajes con los nombres de Steve Gerber o Mike Ploog (guionista y dibujante del mejor Hombre Cosa) para contentar a los fans no es suficiente. Cabe destacar que Gerber, creador de otro personaje inclasificable, HOWARD EL PATO, ha tenido muy poca suerte en el cine. Una casposa adaptación del plumífero citado, realizada en 1986, nada menos que con Tim Robbins y Jeffrey Jones a la cabeza, hincha la nómina de despropósitos con que comenzábamos esta reseña.

Poco más puede añadirse a lo dicho: ni el director, ni el guionista han sabido sacar provecho de los ingredientes prometedores que tenían entre manos. En cuanto a los actores y actrices, hacen lo poco que pueden nadando contracorriente en un guión plagado de frases hechas y de tópicos que desaniman al más predispuesto. Con todo, los únicos que dan la talla son los encargados de efectos especiales, que consiguen mostrar una criatura del pantano muy lograda de cuya presencia no se abusa durante el metraje, lo cual no sabemos en este caso si es positivo; a la vez que crean unos cuantos cadáveres putrefactos, desgajados, mutilados, invadidos por el limo, que son de lo más convincentes. La capacidad de sorprender que poseen estos técnicos se revela nula en el resto de implicados.

Película mediocre y decepcionante que remite a tiempos pretéritos y nos hace valorar aún más los logros de Bryan Singer, Ang Lee, Sam Raimi, etc... no constituyendo una disculpa el elevado listón al que se enfrentaba. El sufrido marvelzombi, por otra parte, ha pagado su cuota de penitencia...

© Iván Olmedo, (1.014 palabras) Créditos