PANDORA EN EL CONGO
PANDORA EN EL CONGO Albert Sánchez Piñol
Título original: ---
Año de publicación: 2005
Editorial: Suma de Letras
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2005
Páginas: 423
ISBN:
Precio: 22,14 EUR
Comentarios de: Manuel Nicolás Cuadrado

Sinopsis

Thomas Thompson, un oscuro escritor que malvive escribiendo las novelas de aventuras con las que otros ganan fama y fortuna, recibe el encargo más extraño de su vida: escribir el alegato de defensa de Marcus Garvey, un hombre sobre el que pende una condena de muerte por el asesinato, en el corazón de África, de los hermanos Craver. En las profundidades de la selva del Congo, alejados de toda civilización, han tenido lugar hechos extraños, se han escuchado ruidos indescriptibles, se han anudado relaciones misteriosas e imposibles y han aparecido seres monstruosos. Entre la fascinación y el terror, Thompson se convertirá en el notario de una historia tan turbadora como terrible.

Pues mira que bien, hacia tiempo que no me divertía tanto con una novela. Y eso siempre es digno de alegría, celebración y alborozo.

El escritor de LA PIEL FRÍA, hace en este caso el esfuerzo de mostrarnos el recurso literario del libro dentro del libro. Y en mi opinión sale bien parado de la contienda.

Es decir, que en esta novela se cuentan varias historias entrelazadas.

La primera historia la relata un novel escritor de poca monta que se gana la vida, en los albores de la I Guerra Mundial, haciendo de negro de un afamado y cara dura escritor de novelas folletinescas, hasta que recibe el encargo de escribir un libro basándose en las experiencias del asistente de una expedición al Congo patrocinada por dos hermanos arruinados de clase alta británicos en busca de fama y fortuna. Esta historia, que calificaría (con mucho miedo) de costumbrista, relata la vida cotidiana del escritor, aderezada con la espeluznante historia que tiene que escribir.

El eje central de la novela lo soporta la segunda historia que podríamos denominar de aventuras, a medio camino entre Conrad, pasando por Lovecraft y desembocando en Verne. En esta parte se cuentan las peripecias de dicha expedición al encontrar primero oro en un enorme calvero en medio de la selva y después una cultura subterránea autodenominada como tecton.

Y por último, el resto de la historia me atrevería a calificarla de novela judicial, ya que relata el proceso criminal en sí de este único superviviente de la expedición, al ser acusado de haber matado a los dos hermanos en el transcurso de la aventura. Aquí se nos cuenta el desenlace final de la novela, tan original como desconcertante.

O sea, hay aventuras, humor, monstruos (humanos y tecton), amor, miseria, engaño, rapacidad, negros (literarios y africanos), buenos, malos y en definitiva una buena argumentación, un sagaz dominio del lenguaje y un objetivo cumplido: hacer pasar un buen rato al humilde lector que desea casi con furia disfrutar de la lectura.

Tampoco es una novela redonda. El que haya leído LA PIEL FRÍA, se dará cuenta de la repetición, casi literal, del personaje femenino de ambas novelas, lo cual chasquea un poco. Por otro lado veo un problema en el desenlace parecido a otra estupenda novela: LA SOMBRA DEL VIENTO, de Carlos Ruíz Zafón. Me explico. En ambas novelas se escogen milimétricamente los personajes y en ambos casos se acierta de pleno. Sin embargo hay cosas que no encajan en la resolución final de ambas novelas. Les invito a que sean ustedes quienes me digan que es lo que no cuadra en el final. Y reconozco que puedo estar equivocado. Y por último el sentido del humor latente en todo el argumento, realmente me parece poco británico y muy ibérico. A mí particularmente me encanta el ibérico y disfruté sobremanera con él, pero choca un poco con la forma de ser y pensar anglosajona, sobre todo si los protagonistas lo son.

Pero no hagan caso de estos últimos comentarios, que me estoy haciendo demasiado pejiguero con la edad. Disfruten de PANDORA EN EL CONGO, que es lo que cuenta.

No se pierdan: el inquilino irlandés, vecino del protagonista, es realmente desternillante. Tampoco tiene desperdicio la enemiga acérrima del escritor: una tortuga sin concha llamada María Antonieta. El personaje psicópata de uno de los hermanos también está estupendamente descrito. Y por supuesto, la cultura tecton. Esa extraña civilización salida de la peor pesadilla de Lovecraft.

© Manuel Nicolás Cuadrado, (687 palabras) Créditos