ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA
ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA Boris Vian
Título original: J´irai cracher sur vos tombes
Año de publicación: 1946
Editorial: Bruguera
Colección: Libro Amigo, nº 641
Traducción: Jordi Marti
Edición: 1984
Páginas: 153
ISBN:
Precio: Agotado

Una de las cosas más interesantes de Vian son sus múltiples rostros, la en apariencia interminable capacidad de reinventarse a si mismo y ver la vida desde múltiples puntos de vista, a cual más irreverente y evocador.

Poco o nada tienen que ver LA HIERBA ROJA con QUE SE MUERAN LOS FEOS o con ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA, excepto quizá el sexo (que se practica en todas ellas con constancia y sin complejos) todas y cada una de estas novelas caminan por su lado, sin dar oportunidad de acusar a Vian de monotemático obsesivo.

Incluso estilísticamente resultan muy diferentes, de la evocación soñadora de LA HIERBA ROJA o LA ESPUMA DE LOS DÍAS a la introspección dura de ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA pasando por la diversión sin límites de QUE SE MUERAN LOS FEOS.

En ése sentido, ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA es además un ejemplo perfecto de concreción narrativa. Prácticamente ningún episodio sobra, o está alargado más de la cuenta. Todos encajan dentro del plan de Lee Anderson, esto es, llegar a una tranquila y respetable comunidad blanca y cristiana, convertirse en un respetable miembro de la misma (con sus correspondientes luces y claros, incluso en esos ambientes la perfección absoluta es sospechosa) y cuando todo parezca tranquilo y nada perturbe la buena marcha de las cosas, poner en marcha su venganza.

La cubierta y contracubierta (por no hablar del prefacio del propio autor) de la edición de Libro Amigo de Bruguera son demasiado explícitas en lo que respecta al argumento, ilustración y primera línea revelan lo que Vian se toma su tiempo en descubrir al lector, y no deja de ser una lástima, puesto que se pierde un interesante elemento de suspense y deja demasiado pronto al descubierto las motivaciones de Lee y la causa de su odio.

Por lo demás, el libro es un muestrario de los vicios que cualquier sociedad bienpensante guarda en los cajones; alcoholismo, drogas, sexo, violencia, todas las perversiones se cultivan y nada queda sin probar. Incluso para Lee, arquetípico ángel vengador y beneficiado por la relajación moral que le rodea, educado con unos valores éticos bastante más sólidos, hay cuestiones que sin rehuirlas le repugnan.

Pero quizá, más allá de sus valores literarios, lo que más llama la atención de éste libro (y CON LAS MUJERES NO HAY MANERA, TODOS LOS MUERTOS TIENEN LA MISMA PIEL y QUE SE MUERAN LOS FEOS) es que Vian las publicó bajo pseudónimo, presentándose el mismo como el traductor de un tal Vernon Sullivan escritor de gran éxito en Estados Unidos. La salvaje ferocidad de ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA, sus descarnadas descripciones y la violencia nada contendida que la puebla supuso un escándalo y una posterior multa por atentado contra las buenas costumbres contra Vian y su editor, y quizá lo más divertido de todo, la aparición en algunos medios de entrevistas con el propio Vernon Sullivan.

© Francisco José Súñer Iglesias, (481 palabras) Créditos