UNA BREVE HISTORIA DE CASI TODO
UNA BREVE HISTORIA DE CASI TODO Bill Bryson
Título original: A Short History of Nearly Everything
Año de publicación: ---
Editorial: Editorial RBA
Colección: ---
Traducción: Jose Manuel Alvarez Flórez
Edición: 2004
ISBN:
Precio: 25 EUR
Comentarios de: Manuel Nicolás Cuadrado

Este es un libro de divulgación científica. Si les vale la opinión de un cenutrio como yo, este libro es uno de los mejores que he leído. Esta afirmación tan dogmática, será sin duda refutada por aquellos que, con formación científico/técnica, puedan decir que los contenidos del libro son superficiales o poco académicos.

Reitero que este libro es de divulgación. Y además está escrito por un periodista (y británico para más señas). He de decirles que cuando un científico se pone manos a la obra para universalizar el arcano y críptico mundo de la ciencia, (verbigracia, el difunto Jay Gould), hay veces que realmente consigue hacer entender conceptos a los no entendidos, pero irremediablemente sigue plateando otros que siguen siendo arcanos y crípticos (por ejemplo, en EL PULGAR DEL PANDA).

Pero claro, son arcanos y crípticos para mí, que sigo sin entender porqué una maceta se acelera cuando es lanzada desde un séptimo piso, que jamás conseguí aprenderme entera la tabla periódica, que los problemas de palancas, trenes que salían desde sitios distintos y que se cruzaban, balas disparadas con una fuerza determinada e integrales que al final no se podían integrar suponían para mi tierna edad escolar una fuente inagotable de lagrimones de incomprensión (actualmente he dejado de llorar, pero sigo sin entender ni papa).

Que le vamos a hacer, soy uno más de esos millones de personas con un cociente (que no coeficiente) intelectual del montón y que encima desarrolló cierta facilidad de aprendizaje y gusto para las letras.

Es curioso como odiaba todo aquello que oliera a ciencia. Sin embargo y conforme pasaba el tiempo me aficioné a las lecturas (entre otras) de ciencia-ficción. En ellas se hablaba de fusiles atómicos, viajes superlumínicos, bombas de plasma, espacios de antimateria y otras lindezas por el estilo. Y tampoco deja de ser curioso que me empezara a interesar la ciencia para comprender lo que estaba leyendo. Es decir, que cuando me obligaban a entender la ciencia, la odiaba cordialmente, mientras que cuando dejaron de hacerlo al menos me interesaban muchos aspectos relacionados con ella.

Por eso este libro me parece estupendo. Con mucho sentido del humor y con argumentos realmente sencillos nos adentramos en la creación del universo, la materia, los elementos que la componen, las galaxias, los sistemas solares, los planetas, las estrellas, la química, la física, la geología, la biología, el anti-intuitivo mundo del átomo, las placas tectónicas, los microorganismos, el plomo de la atmósfera, la aparición del hombre, las trifulcas de los científicos y los descubridores (que no siempre coincidían en la profesión ni en los postulados), la evolución, el ADN, el RNA y otras muchas cosas de casi todo lo que somos y nos rodea. Y además para terminar descubriendo que mucha de la ciencia (aunque plausible) es meramente especulativa y que hasta fechas recientes ni se planteaban muchas cuestiones.

Quizás y como no, la única pega que le pongo a este libro es que no se menciona ni un solo descubridor o científico de cultura y habla hispana. No sé si porque se le ha olvidado, porque no lo encuentra especialmente relevante o simplemente porque no hay.

De todos modos insisto, de lo mejor que he leído sobre divulgación científica. Que se lo recomiendo encarecidamente, vamos. Que está muy bien, de verdad. QUE SE LO LEAN, EN SERIO.

Sugerencias: Los capítulos sobre Einstein y Darwin, sus predecesores, coetáneos, defensores y detractores son realmente cojonudos (con perdón).

De todos modos sigo sin entender muchas cosas. No comprendo la singularidad pre-big bang. ¿Qué todo el universo estaba comprimido en algo y que al mismo tiempo no estaba en nada ni lo rodeaba nada? Tampoco entiendo el peculiar comportamiento del átomo y sus componentes. Lo del bombardeo con partículas sobre una placa de oro y que unas reboten y otras lo atraviesen me resulta más increíble (pero cierto) que la máquina del tiempo de H. G. Wells.

© Manuel Nicolás Cuadrado, (654 palabras) Créditos