UN HOMBRE QUE SE PARECÍA A ORESTES
UN HOMBRE QUE SE PARECÍA A ORESTES Álvaro Cunqueiro
Título original: ---
Año de publicación: 1969
Editorial: Destino
Colección: Destinolibro nº 143
Traducción: ---
Edición: 2004
ISBN:
Precio: 8,28 EUR

Cunqueiro consigue con este libro mantener siempre la sonrisa a flor de piel, por un lado el humor socarrón que ofrece página tras página, por otro el particular escenario que crea, una mezcla entre el Mondoñedo y Micenas en el es difícil saber donde se está.

Con todo, la idea central de Cunqueiro no es, obviamente, el escribir un libro de humor, queda claro desde el principo que lo suyo es darle la vuelta al mito griego y profundiza en las motivaciones del vengador y los miedos de su víctima. De sobra es conocida la historia de Orestes; Egisto, con la connivencia de Clitemnestra, madre de Orestes y esposa del rey Agamenón, asesina a éste último con la intención de quedarse con esposa y reino. El destino de Orestes es diáfano desde ese momento, debe vengar la muerte de su padre y la deshonra de su madre, pero es joven y huye antes de que Egisto también le mate a él, para volver al cabo de los años a dar cumplica cuenta de los traidores.

Cunqueiro retoma a un Orestes ya adulto, un hombre maduro que ha recorrido mucho mundo, que ha vivido en muchos lugares y que ya está muy poco interesado en su destino, ahora sólo le importa su propia vida. La venganza es un trámite que le incomoda, remolonea alrededor de Micenas durante años dejándose ver aquí y allá pero sin decidirse a cumplir su misión. Lo que verdaderamente quiere Orestes es que le dejen en paz y vivir apaciblemente en una islita del Egeo.

Egisto, por su lado, vive en un continuo estado de paranoia que sólo consigue minar su salud y su reino. En un lugar intemporal en el que los reyes son prácticamente reyes a título nominal, los funcionarios delegan en sus cuñadas las labores encomendadas, los guardias de palacio dejan sus puestos para ir a la vendimia, y ni la reina tiene ya para vestidos decentes, Egisto ha organizado una red de espías y alcahuetes para prevenir la llegada el Orestes vengador, pero Oreste no llega, muchos extranjeros, que parecen parecerse a él, son apresados, torturados, asesinados, pero siempre queda en Egisto la duda de si era o no el verdadero Orestes, y es quizá en el temor que le embarga donde reside la verdadera venganza de Orestes ¿De que sirve ser rey si no se puede reinar? ¿de que sirve tener amantes si en el amor no hay gozo? ¿de sirve matar con el enemigo y eso no hace más que acrecentar el miedo?

Esa es la clave de éste libro, la venganza incumplida que no deshonra al vengador porque mantiene por siempre en vilo a la víctima.

Por lo demás, el libro no es fácil de leer, Cunqueiro se empeña en introducir giros extraños en el lenguaje, disgresiones que cortan la línea narrativa sin aportar demasiado ¡¡e incluso un entremés completo!! Tanto es así, que sólo gracias al índice Onomástico final es posible entender mucho de lo que se ha leído. Una lástima porque el retrato de la venganza inconclusa que hace Cunqueiro es verdaderamente genial.

© Francisco José Súñer Iglesias, (515 palabras) Créditos