NOCHES DE COCAINA
NOCHES DE COCAINA J. G. Ballard
Título original: Cocaine Nights
Año de publicación: 1996
Editorial: Minotauro
Colección: ---
Traducción: Silvia Komet, M. Figueroa
Edición: 2003
ISBN:
Precio: 7,55 EUR

Ballard es un autor inquietante, pero no por lo que cuenta, aunque sus historias nunca provocan indiferencia, si no por su capacidad para adentrarse en las obsesiones de sus personajes y mostrarlos en tal grado de desnudez ante el lector que la sorpresa se vuelve pudor, el pudor, extrañeza y la extrañeza inquietud. Casi todos los protagonistas de los relatos de Ballard son personajes turbadores, suele presentarlos como personas de una vulgaridad aburrida, casi al borde de la invisibilidad social, pero en un proceso destructivo ahonda en ellos, revela sus interioridades capa a capa, descendiendo cada vez más hacia el núcleo más íntimo de la personalidad de cada uno de ellos para mostrarlos, finalmente, como son en realidad; unos seres a los que, aún dentro de su normalidad, temer profundamente.

Obras como RASCACIELOS o EL MUNDO SUMERGIDO son buenos ejemplos no sólo de las expediciones de Ballard dentro de la cabeza de los protagonistas, también del proceso autodestructor del hombre civilizado al que los somete. NOCHES DE COCAINA, una de las pocas obras en las que Ballard renuncia a utilizar un escenario alejado del tiempo y espacio actual, sigue la misma línea de transformación íntima de Charles Prentice, que de viajero y escritor de éxito pasa a convertirse en el factotum de un individuo tan ambiguo como atrayente, (Bobby Crawford, monitor de tenis y particular animador socio-cultural) para finalmente involucrarse de forma trágica en el sentimiento tribal que Crawford crea en las comunidades de jubilados ingleses que se dejan morir de puro tedio en la Costa del Sol.

Esa es otra característica interesante de NOCHES DE COCAINA, Ballard no la sitúa en un lejano paraíso tropical ni en un sofisticado centro de vacaciones centroeuropeo, el descenso a los infiernos de Charles Prentice tiene lugar a pocos kilómetros de Marbella, en puertos deportivos y urbanizaciones con nombres tan obvios como Estrella del Mar o Costasol. Esto hace doblemente inquietante la novela, haciéndola transcurrir en lugares tan anodinos y masificados como éstos, Ballard parece querer constatar que la locura está al acecho en cualquier lugar, incluso en aquellos que se han construido con la intención de alejarla. Y si a todo esto se le añade el reciente suceso del presunto asesinato de Sonia Carabantes y Rocío Wanninkhof a manos del ciudadano británico Tony Alexander King, parece como si Ballard, conociendo demasiado bien a sus compatriotas, tuviera claro que la aparente placidez que rodea a los centros de vacaciones no es más que una máscara que oculta una realidad estremecedora.

En resumen, la novela trata de la investigación que Charles Prentice inicia en Estrella de Mar para intentar esclarecer las causas que llevaron a su hermano Frank a declararse culpable de un espeluznante asesinato. Charles está convencido de la inocencia de Frank, y en un principio, todo apunta a que tanto residentes como la propia policía malagueña también están convencidos de lo mismo, sólo la confesión de Frank, y haberle encontrado en posesión de algunos objetos, que le inculpan de forma aparente, apuntan hacia él como autor del hecho, pero nada más. El enigma se acrecienta cuando Charles se enfrenta ante el hermetismo de la comunidad de residentes de Estrella de Mar, y posteriormente cuando comienza su relación con el tan encantador como turbador Crawford. Finalmente, y de una forma que no era la que esperaba, Charles Prentice acaba por comprender las motivaciones de Crawford, Frank, y el resto de la colonia inglesa de Estrella de Mar.

Como toda la obra de Ballard NOCHES DE COCAINA es una novela densa, opresiva y, especialmente esta, muy turbadora.

© Francisco José Súñer Iglesias, (594 palabras) Créditos