LA MÁSCARA DEL FARAÓN
LA MÁSCARA DEL FARAÓN Francia. 2001.
Título original: Belphégor - Le fantôme du Louvre
Dirección: Jean-Paul Salome
Guión: Jean-Paul Salomé, Danièle Thompson y Jérôme Tonnerre
Producción: Christine Gozlan y Alain Sarde
Música: Bruno Coulais.
Fotografía: Jean-François Robin.
Duración: 97 min.
IMDb:
Reparto: Sophie Marceau (Lisa/Belphégor); Michel Serrault (Verlac); Frédéric Diefenthal (Martin); Julie Christie (Glenda Spender); Jean-François Balmer (Bertrand Faussier); Patachou (Geneviève); Lionel Abelanski (Simonnet); Françoise Lépine (Suzanne Dupré); François Levantal (Mangin); Jacques Martial (Félix); Philippe Maymat (Bob); Pierre Aussedat (Pierre Desfontaines)
Comentarios de: Carlos Quintana

Todas las películas tienen un mensaje, una idea que quieren transmitir. Y el de esta es que tienes que ir a visitar el Louvre. Además de los actores, encabezados por una guapísima Sophie Marceau, la esposa de Eduardo II en BRAVEHEART, el verdadero protagonista es el Museo del Louvre. Para empezar, después de la introducción, debajo de las letras se puede ver un documental de las obras de ampliación que se ejecutaron en los años 80, con la construcción de la famosa pirámide central, y todo eso.

Más adelante, se muestran muchas habitaciones que son del museo, o se ha construído una maqueta excelente, como la gran escalinata central, esos inmensos salones del primer piso, el vestíbulo debajo de la pirámide, la tienda y la sección de egiptología. Estas son zonas abiertas al público. La cuestión es que aparecen otras que no lo son. Ese es el caso de la zona reservada para la investigación, donde comprendes porque el Louvre es uno de los mejores museos del mundo, los tejados y la buhardilla.

En varios momentos de la película, se hace mención a la visualización de los terrores más profundos del ser humano. Con esto se hace un homenaje muy claro a otra película del género de los egipcios, EL SECRETO DE LA PIRÁMIDE, aquella cuyos protagonistas eran unos adolescentes Holmes y Watson. Hay más referencias, e incluso se encuentra una parodia de HARRY EL SUCIO. Y naturalmente, no podemos olvidarnos de LA MOMIA, aunque solo sea por los poderes que muestra el ente.

Además de la propaganda descarada del Louvre, de la que ya he hecho mención, existe otro aspecto digno de mención. Se trata de la gran cantidad de información que se ofrece sobre el Antiguo Egipcio, sobre todo lo relacionado con los enterramientos y los sarcófagos, ya que es sobre eso que gira toda la película. Por ejemplo, se descubre que los egipcios hacían una ceremonia de homenaje al Sol cada amanecer. Y se explica sus creencias relacionadas con la alternancia del día y la noche, y los pasos que debía seguir una alma para acceder al cielo.

Total, que ofrece una gran información cultural, que creo que es de agradecer. Esto es una característica que aprecio mucho de las películas europeas respecto las estadounidenses, que tienen más profundidad. Esto me recuerda EL QUINTO ELEMENTO, una película de ciencia-ficción francesa donde van y te sueltan una aria entera de la ópera Lucia Di LaMermoor, o algo parecido. Total, que no solo vas a divertirte, sino que sales de allí habiendo aprendido algo nuevo.

Sobre los actores, además de la Marceaux, una chica que está superando un divorcio reciente, está una especie de electricista a domicilio. Entre ellos, se crea la típica relación de chico conoce chica, ella tiene un secreto y él hace todo lo que puede para salvarla. Por otro lado, hay una especie de arqueóloga forense que se encarga de la investigación de la momia que da el título a la película, y finalmente el cuarto en discordia es el inspector de policía de edad madura que tiene que resolver los crímenes que azotan el museo.

Creo que este es el personaje que lo hace mejor. De todas formas, entre esos cuatro, no hay un protagonista claro. Cada uno de ellos en su campo específico, todos tienen un papel que cumplir en la acción. Así, al principio, los cuatro no tienen ninguna relación, y al final están todos juntos. Otra cosa a mencionar es que en esta película no existe el binomio malo-bueno característico de los anglosajones. Solo se presenta una misión que tiene que llevarse a buen término.

En conclusión, que la recomiendo.

© Carlos Quintana, (611 palabras) Créditos