ALAN MOORE: FROM HELL, WATCHMEN Y V FOR VENDETTA
por Francisco Javier Teruelo de Luis

Lo reconozco, aún no he visto la película y he tardado bastante en leerme el cómic de FROM HELL; lo he encontrado muy, muy denso y, por ello mismo, adecuado para bucear en él durante horas y salir bañado en humo, nieblas y miserias de la Inglaterra victoriana (esto me llevaría al tema de porqué la CF anglosajona sigue como base la teoría de Gibbon desde hace años en sus planteamientos y asume que un imperio en expasión es británico y uno en decadencia es romano... pero eso es para otro momento cuando tenga humor y ganas). De hecho, aún no he acabado las notas finales donde se comenta el álbum casi página por página.

Como ya he dicho, FROM HELL me parece extremadamente denso y un hijo del último rebrote de la fascinación por los psicópatas con un halo místico de hace pocos años (nada que ver con el modelo estadounidense, bastante más limitado es estos aspectos); una vuelta de tuerca más sobre el psico-killer y el morbo pero con un transfondo y un conocimiento enciclopédico del Londres decimonónico que probablemente a nosotros se nos escapa pero que debe fascinar absolutamente a los lectores británicos de la obra. De hecho, la mayoría de las escenas están sacadas de bibliografía sobre Jack el Destripador de los años 80 y 90. La carrera hacia la locura del doctor Gull, el tema permanente de Moore según el cual es prácticamente imposible distinguir al enfermo mental del (si se es creyente de algo) iluminado por el principio correspondiente, está muy bien resuelta en una línea parecida a la del PENDULO DE FOUCAULT; es decir, las sociedades secretas, con toda su fanfarria y secretismo, son ideales para que la gente con tendencia al desequilibrio pierda el contacto con la realidad o se crea... iluminada y con una misión en la vida; como más mística sea la sociedad en cuestión, peor. El hecho de que se mencione la masonería, pues bueno, ya es casi un lugar común en occidente desde hace siglos.

Otro tema recurrente es el de las alineaciones y las casualidades. Los dibujos trazados sobre el mapa de Londres uniendo puntos señalados de la arquitectura (tras mucho esfuerzo para conseguir que cuadren, según reconoce el propio autor) se unen a las revelaciones místicas. Un poco a gran escala (y aquí ya salto de obra) es la iluminación de Rorscharch en WATCHMEN en la que recibe su misión; si no recuerdo mal, tras sentirse avergonzado por una violación cercana a su domicilio en la que nadie hace nada se fabrica una cara con la que poder mirarse al espejo con una tela especial en la que los colores son puros ...blanco y negro, sin mezclarse, sin gris. En el fondo, ¿quién no se ha sentido avergonzado de ser humano alguna vez al ver lo que somos capaces de hacer? La respuesta de Rorscharch es brutal. Se fabrica incluso una nueva cara, porque lo que es ya no le vale y se dedica al noble oficio de castigar el crimen con métodos que rayan el exceso permanente. Es una de las reacciónes humanas ante algo que no gusta y que no puede ser ignorado: o se acepta tal y como es, se alaba y se defiende que es la única forma posible (y bien alto, para no oirte a tí mismo decir que quizá haya otra manera, pero que eres demasiado cómodo para intentarlo) o uno se transforma en el espejo de lo que quiere destruír. En un grado menor, el detective de FROM HELL es un intermedio entre Rorscharch y Buho Nocturno. No llega hasta el final como el primero sino que consigue sobrevivir a su regreso al infierno de Whitechapel, aunque no sin cambios.

A pesar de lo que pueda parecer, el doctor Gull sería más como el Ozymandias de WATCHMEN. Su misión es mucho más mística que la de todos los demás personajes y su objetivo es tan puro y elevado que las vidas sacrificadas en el proceso no tienen importancia; de hecho, son necesarias para asegurar el objetivo. En uno es el triunfo del dios solar, en el otro es la unión de la humanidad de la única forma posible: contra un enemigo totalmente extraño... lo único necesario es provocar la rabia con suficientes víctimas y nadie mirará si es o no un montaje (Mmmm, ¿de qué me suena eso? Bueno, dejémoslo correr). Como actualmente, como el detective de FROM HELL, como en WATCHMEN, la postura heróica de resistencia es inútil. No. Gente debe saber dice Rorscharch poco antes de ser eliminado por Ozymandias; el detective de FROM HELL (no recuerdo su nombre) renuncia y se autoexilia a la Agencia Pinkerton,... La virtud sólo triunfa en el teatro dice el Mikado.

¿Y donde encaja V FOR VENDETTA en todo esto? Quizá sea por un capricho mío. Nunca he visto ninguna aplicación más adecuada del auténtico principio de la anarquía; ninguna definición más correcta del ideal: La anarquía es la ausencia de líderes, no la ausencia de orden; es tan creadora como destructora, depende de sobre qué se aplique. La anarquía no es el caos sino la responsabilidad absoluta de tus actos y de qué permites que te hagan. El discurso televisivo de V es uno de los mejores manifiestos que he visto en favor de la responsabilidad personal en la mejora del mundo. Y, como Rorscharch, V ha de ser destruido para poder pasar al siguiente ciclo. La diferencia es que esta vez hay un nuevo V que será el Creador así como el viejo ha sido el portador de la Vendetta y el ejecutor del viejo régimen; el Destructor. La anarquía no es el País de Jauja que V le cuenta a Evey cada noche antes de dormir.

También allí tenemos un policía que quiere saber y que trabaja desde el sistema porque es la manera más fácil. Aquí es el verdugo manipulado de V, necesario para cerrar una parte del telón y preparar la escena final. Dame un funeral vikingo. Quien no lo ha leído, no sabrá la fuerza que tiene esta frase cuando se dice (y piensas que V delira) y la magia cuando V (Evey) le da ese funeral. Curiosamente, ese policía también pasa una gran parte de sus días exiliado en una playa.

Técnicamente, cualquiera de los tres cómics es soberbio cada uno en su género. El dibujo de V FOR VENDETTA recuerda constantemente la imagen del cine inglés donde hay color, pero es apagado, poco brillante. Los personajes tienden a ser rígidos, como reflejando el régimen fascista en el cual viven y, de la misma forma, cuando pierden el control sus expresiones son grotescas y exageradas. La virtud y formalidad exterior se deforma en cuanto las cosas no avanzan por lo canales oficiales de siempre... Bueno. Franco se murió en la cama y su época nos ha quedado tan marcada que ha generado personajes como Martínez el Facha, claramente emblemáticos de un grupo. En cuanto a WATCHMEN, es cómic de superhéroes, colorido y brillante pero sólido, no como los colores de trama de puntos que se utilizaban en aquel momento. FROM HELL parece plumilla de tinta china. Negro y blanco, fuertes contrastes y pocos grises como encajando con la sociedad victoriana que representa; incluso se atreven a bastantes páginas totalmente negras sólo con diálogos cosa que es bastante arriesgada porque la mayoría de los lectores de cómic la consideran una comodidad excesiva para el dibujante, si no una estafa directamente.

En fin, he divagado un poco demasiado y quizá no sirva para nada, pero si alguien no se ha leído alguno de ellos le recomendaría que se los leyera con calma y saboreándolos. Cualquiera de ellos merece la pena. Ya estoy esperando a ver el siguiente trabajo de Moore casi con tanta ansia como el de Neil Gaiman, pero eso lo dejaremos para otro rato.

© Francisco Javier Teruelo de Luis, (1.311 palabras) Créditos