EL ALQUIMISTA IMPACIENTE
EL ALQUIMISTA IMPACIENTE Lorenzo Silva
Título original: ---
Año de publicación: 2000
Editorial: Destino
Colección: Booket nº 2002
Traducción: ---
Edición: setiembre 2001
Páginas: 281
ISBN:
Precio: 5,86 EUR

En la novela en general, y en la novela policiaca en particular, hay una fórmula infalible para captar al lector; empezar la novela con un suceso impactante, chusco, o asombroso, enganchándole desde la primera frase dejándose de circunloquios y vacilaciones por mor de no se que extraño patrón estilístico y meterle en la novela de forma inmediata. Si se comienza suavemente, sin ofrecer nada, hay que fiarlo todo a que el lector no se aburra en las primeras páginas y pueda llegar hasta el punto donde se comienza a contar algo.

Lorenzo Silva demuestra saber esto muy bien y no se anda con rodeos; lo primero que describe es un cadáver desnudo, maniatado, bocaabajo, con el culo en pompa y un enorme artilugio de caucho rojo (rematado por un gracioso pompon rosa) bien hundido en el recto. Si a esto se le añade el subsiguiente relato de la conversación que los guardias civiles encargados de las primeras investigaciones mantienen con el finado de cuerpo presente, basta para crear un inmediato interés en la novela que, con el tiempo y los diversos episodios, va subiendo y bajando al ritmo de la agilidad de la narración, pero el objetivo ya se ha cumplido, es difícil desprenderse del libro; la situación relatada resulta lo suficientemente tragicómica como para no querer saber como se llego a ella.

Y de eso trata la novela, de la investigación por parte de la Guardia Civil del asesinato, en tan peregrinas circunstancias, del ingeniero Trinidad Soler, encargado de seguridad de una de las centrales nucleares de la provincia de Guadalajara y, como se irá descubriendo poco a poco, infatigable pluriempleado.

Tan exótico como este planteamiento es el protagonista principal, el sargento Bevilacqua, uruguayo de origen, licenciado en piscólogía y guardia civil de profesión, se aleja enormemente del estereotipo de investigador duro, agudo e implacable. Sólo gracias a su experiencia en el oficio, la tenacidad de la guardia Chamorro, su subordinada y compañera de investigación, y algunos afortunados golpes de suerte, consigue avanzar en un caso, por lo demás tremendamente enmarañado por cuanto el Gran Capital (así, con mayúsculas) se cruza en las pesquisas del sargento.

La novela resulta entretenida y es de las que se deja leer, pero me ha resultado muy irregular en cuanto a su fluidez, incluso hay pasajes que se pueden calificar con toda tranquilidad como del montón, (ásperos, previsibles, forzados) y por eso me resulta sorprendente que ganara un premio del prestigio del Nadal (en 2000).

Como novela policiaca es recomendable, pero no creo que tenga categoría como para ganar ese premio. A no ser, claro, que el resto de las novelas presentadas a concurso fueran de un nivel verdaderamente ínfimo.

© Francisco José Súñer Iglesias, (447 palabras) Créditos