PLENILUNIO
PLENILUNIO Antonio Muñoz Molina
Título original: ---
Año de publicación: 1997
Editorial: RBA
Colección: Nueva Narrativa
Traducción: ---
Edición: 1999
ISBN:
Precio: 4,50 EUR

No voy a ser yo quien dude de la excelencia como escritor de Antonio Muñoz Molina, pero tampoco voy a ser yo quien se calle que este libro es, como diría Antonio Rodríguez Babiloni, un plomazo con mucha entidad.

Nunca había leído nada de Muñoz Molina, y este PLENILUNIO, editado con toda dignidad en una colección de kiosko (proporcionalmente, bastante más digna que algunas ediciones de lujo) iba a ser mi primera experiencia con él. Y ha sido una experiencia fallida, en todos los sentidos.

Nunca me quedará claro que es esta novela, si un policiaco o un desgarrado retrato del alma humana, porque hay un poco de todo. Desde luego, si se trata de un policiaco, es un policiaco bastante deficiente en todos los sentidos; no hay ritmo, ni emoción, y las maldades del delincuente del turno parecen ser una concesión a la truculencia más que la excusa para iniciar la narración, porque, recordemos, en cualquier policiaco que se precie, el crimen es lo de menos, lo realmente importante es la resolución de caso. Muñoz Molina se recrea de una forma más que morbosa con los actos de piscópata co-protagonista de la novela, y francamente, son cosas que repugnan, horrorizan y probablemente vendan mucho, pero es seguir la estela del cine de acción de serie B.

En cuanto a lo de desgarrado retrato del alma humana, pues si, si lo es; fobias, frustraciones, neurosis y demás mugre moral de los personajes de la novela se nos van presentando detalladamente, y desde luego que quedan perfectamente definidos incluso antes de llegar a la mitad del libro, pero ahí surge el problema básico que le encuentro a esta novela. Pienso que un personaje debería ser presentado y someramente descrito en un par de líneas para luego dejar que madure durante el desarrollo de la narración, sin guía alguna de su padre literario. Es más, la novela debe seguir el camino que los personajes, durante ese desarrollo, vayan marcando, el personaje debe estar vivo, rebelarse contra el destino marcado en la primera hoja en blanco y sorprender línea a línea al propio autor. Con los personajes de PLENILUNIO no ocurre eso, se nos presentan y durante todo el desarrollo de la novela se nos vuelven a presentar una y otra vez, contando de nuevo lo ya sabido, hasta el extremo de convertirse en una pesada coletilla de la narración.

El estilo tampoco es apto para pusilánimes, denso, pesado a veces, razonablemente ágil en pocas ocasiones, no anima a proseguir la lectura, y si a esto se añade la machacona insistencia por desnudar a unos personajes ya desnudos, hace que el interés por saber como será el desenlace de la obra decaiga poco a poco. Hasta la indiferencia total.

© Francisco José Súñer Iglesias, (457 palabras) Créditos