Bocetos encontrados para Star Trek
por Adán Expósito H.

Mi fanatismo por Star Trek comenzó cuando yo era muy pequeño, luego de ver en riguroso blanco y negro aquel episodio en que el Capitán Kirk besa a la teniente Uhura, hecho que paso a la posteridad como el primer chupón ínterracial en la historia de la televisión. Tiempo después me transforme en coleccionista y tengo en vídeo todos los capítulos de Star Trek (serie y filmes), The Next Generation, Deep Space 9, y todos los emitidos de Voyager. Pero además poseo libros, cómics, compact disc con sus músicas, muñequitos, reproducciones a escalas de las naves, las orejas postizas del Sr. Spock, videogames, trading card, ceniceros, emblemas, cajitas de música, remeras, uniformes, fotos autografiadas de casi todos los protagonistas, y hasta un phaser y un tricorder de verdad, y un gran dominio de los idiomas klingon y ferengi. Por eso, cuando me enteré de que se iban a rematar viejas posesiones de Gene Rodenberry, su creador fallecido hace ya algunos años, viaje a Connecticut sin pensarlo ni un momento.

Allí, y debido a que me gaste todo el dinero en el pasaje, solo pude adquirir un jarrón chino de 12 dólares, el cual se rompió dentro de mi bolso, luego de que el personal de Aerolíneas Argentinas revoleara mi equipaje. Pero esto se transformo en un hecho afortunado, ya que en su interior se encontraba un manuscrito del propio Gene Rodenberry con algunos borradores e ideas para sus guiones, algunas de las cuales me gustaría compartir con los amigos de esta mailing-list, seguramente tan devotos como yo de la ciencia-ficción. Escribe Rodenberry:

Idea para mi próximo capitulo de Star Trek: el Enterprise llega a un planeta habitado por un simbionte capilar, el cual se instala en el peluquín del Capitán Kirk. El quincho cobra vida y se apodera de su mente, obligándolo a hacer cosas extrañas tales como ordenar a la tripulación que pinte de color rosa viejo el casco de la nave, disfrazarse de El Zorro o rellenarse el ombligo con puré. No se como podrán combatir al alienígena una vez que lo descubran; tal vez el doctor Mc Coy pueda potenciar el contenido de un frasco de Nopucid.

Final para The Next Generation: la tripulación entra en contacto con seres humanoides que llevan existiendo millones de años ya que tienen un gran sentido ecológico y cuidan celosamente tanto de su planeta como de su propia salud. El capitán Piccard envía sus saludos, pero un error en las comunicaciones hace que los extraterrestres en vez de Piccard entiendan Nobleza Picardo y, temiendo el flagelo del tabaco, destruyan la nave con un rayo de protones mayonésicos.

Usar en el que viene: el teletransportador tiene una falla mecánica y desmaterializa a la perfección, pero tiene serios problemas para reagrupar las moléculas en su punto de destino; sin embargo, la tripulación no lo advierte. La Federación, mientras tanto, les encomienda asistir como mediadores a unas reuniones de paz entre dos planetas que están en conflicto. Cuando se teletransportan al planeta neutral el Capitán Kirk aparece con el culo en la cara; los demás lo toman como un insulto, y el planeta neutral se suma a la batalla. Kirk intenta explicar la situación, pero no lo escuchan porque su boca esta yapada con el pantalón. Ver como puedo resolverlo.

Más adelante escribe uno similar, pero la que resulta dañada es la computadora del Enterprise. Anota Gene: ...los materializadores de alimentos se traban en la función polenta y la tripulación solo come eso durante cuatro meses hasta enloquecer. Todos tienen alucinaciones en la que ven todos a James Bond con ropa de encaje excepto Data, el androide. El logra invertir la polaridad de algunos circuitos y hacer que de las duchas salgan fideos con manteca, con lo cual el problema se soluciona momentáneamente hasta que Laforge logra encontrar el desperfecto y repararlo en forma definitiva.

Analizar para futura nueva serie: podría ser una nueva nave de la Federación perdida a una distancia infinitamente ridícula fuera de los limites espaciales de esta, y que le cueste mucho volver, lo que daría pie a reciclar viejos argumentos y crear nuevas razas y naves (tener en cuenta para nuevos muñequitos y juguetes) Podría capitanearla una mujer, pero habría que encontrar una explicación razonable de cómo despego la nave sin chocar contra algo, a pesar de la inmensidad del espacio.

Otra idea: un vulcano negro, para demostrar mi falta de racismo. Un posible argumento para esta nueva serie seria que la nave entra en la órbita de un planeta cuya población está compuesta solo por contadores públicos.

Si no lo entiendo mal; ¡contables de oficio! Fjsi.

A pedido del estudio, que solicitó aumentar aún mas las diversas razas que pueblan el Enterprise: a la africana Uhura, el ruso Chejov, el japonés Sulu y el vulcano Spock, se suma un integrante latino (ver luego si se llama Juahn o Pedrou); para hacerlo más sofisticado puede ser un argentino. Coincidentemente un misterioso fenómeno afecta a la nave: algunas de sus piezas parecen desaparecer en medio del espacio. Así se van anulando algunos de los principales ingenios de la nave, la que queda sin fuerza de propulsión, sin radar, sin comunicaciones ni sistemas de oxigenación de aire. Milagrosamente, el argentino (y con esto se ganara el favor del público espectador) tiene repuestos idénticos a los desaparecidos y se desprende de ellos a precios de costo, con lo cual pueden continuar el viaje adonde jamas ha llegado el ser humano. Pero luego empieza a desaparecer los relojes pulsera de todos y esto da pie a una nueva aventura.

Si bien jamás vi uno de estos bocetos en pantalla, sospecho que el viejo Gene Rodenberry utilizó algunas de estas ideas con ciertas modificaciones, aunque no puedo probarlo. De todas formas, el manuscrito es un hallazgo lo suficientemente importante por sí solo como para no compartir estros maravillosos e imaginativos tramos con ustedes. Hasta la próxima.

© Adán Expósito H.,
(984 palabras) Créditos
Lista SpainB5